Bullying
Un 48,4% del alumnado navarro ha sufrido acoso escolar presencial en el último año
En este estudio sobre ‘bullying’, que es “el mayor realizado hasta ahora en Navarra”, han participado 15.544 estudiantes desde 5º de Primaria hasta FP


Actualizado el 15/06/2023 a las 20:29
La consejería de Educación del Gobierno de Navarra presentó ayer las conclusiones del “mayor estudio realizado hasta ahora en Navarra sobre acoso escolar presencial y tecnológico (bullying y ciberbullying)”, como calificó Carlos Gimeno, consejero en funciones. Los datos, que se han obtenido de una muestra “voluntaria y anónima” de 15.544 estudiantes a partir de 5º de Primaria, ESO, Bachillerato y Formación Profesional Básica y de Grado Medio de centros públicos y concertados, arrojan que el 48,4% de los jóvenes navarros han sufrido una o más conductas de bullying presencial durante el último curso. Es decir, esta investigación afirma que prácticamente la mitad de los estudiantes han sido víctimas del acoso escolar.
“Estos resultados evidencian la necesidad de trabajar en la prevención en este tipo de conductas”, reconocía Gimeno junto a María José Cortés, directora del servicio de Inclusión, Igualdad y Convivencia del Departamento de Educación, Itziar Irazabal, jefa de sección de Igualdad y Convivencia, y Maite Garaigordobil, catedrática de Evaluación y Diagnósticos Psicológicos de la UPV, que participó de manera telemática. Al añadir el calificativo “presencial” al bullying hacen referencia a las agresiones verbales (42,6%), exclusión social (17,8%), psicológicas (17,5%) y físicas (14,6%).
“Es un estudio valiente. Con frecuencia se evita confrontarse con los datos preocupantes y esta investigación nos sirve para poner en marcha estrategias”, analizaba Garaigordobil, encargada del elaborar una investigación en la que han participado más mujeres que hombres y en la que “no se han detectado grandes diferencias entre niveles educativos ni centros”.
Por lo que respecta al 'ciberbullying', el informe asegura que el 35,2% del alumnado navarro ha sufrido en el último año una o más conductas. Este apartado engloba la difusión de “mensajes ofensivos a través del teléfono móvil, llamadas anónimas para asustar y provocar miedo, ser objeto de difamación o trucar fotos y vídeos para difundirlos con el objetivo de humillar”.
“Muchos de los casos de ciberbullying empiezan en el apartado presencial”, contextualizó Irazabal tratando de justificar que por lo general los datos de este acoso virtual son menores que el de cara a cara. Además, resaltó la “vulnerabilidad de las chicas en todos estos ataques”. “Hay que trabajar la conciencia de las chicas, muchas piensan que se tienen que sentir controladas para ser buena pareja”, comentaba Itziar Irazabal explicando que los datos concluyentes en territorio foral “están en la media de estudios nacionales e internacionales”.
Además, un dato destacable es que el 23,4% de los estudiantes participantes en el estudio ha necesitado asistencia psicológica motivada por cuadros de ansiedad, depresión, alteraciones alimenticias, problemas familiares, de rendimiento académico, de uso y abuso de tecnologías, alcohol o drogas y acoso escolar.
“La victimización a través del bullying y ciberbullying se ha convertido en un problema de salud mental”, informó Garaigordabil citando las conductas suicidas en los casos más extremos. 216 de los 15.544 jóvenes participantes en el estudio han reconocido haber tenido tendencias suicidas y 121 han realizado tentativas de suicido.
OTROS DATOS
El 18,5% de las víctimas y cibervíctimas no se lo han dicho a nadie. Algunos se lo han contado a los progenitores (16,9%), o bien a los amigos/as (11,6%). Finalmente, un porcentaje menor lo ha compartido con el profesorado (5,6%) y los hermanos y hermanas (5,3%).
Mientras las víctimas dicen haber sentido preocupación, nerviosismo, deseos de venganza o miedo-temor, además de vergüenza, impotencia, indefensión y rencor, entre los agresores destaca un porcentaje del 7% que reconoce haberse sentido culpable posteriormente, mientras que un 3,6% no sienten nada frente a la situación de la víctima e incluso un 3,6% habla de odio o rencor hacia ellas, alegría por haberles acosado (2,4%) placer por vengarse (2,2%) y sentimientos de bienestar porque les gusta ver sufrir a la víctima (0,7%).
En relación a las razones que dan los agresores-ciberagresores para acosar, el mayor porcentaje dice que las víctimas “se lo merecen”. Es decir, realizan una atribución externa de su conducta agresiva, atribuyendo a la víctima la responsabilidad de sus propias conductas (4,2%). Entre las razones de mayor prevalencia en las agresiones destaca el racismo (2,5%), pensar distinto al agresor (2%), evitar ser víctima (1,7%), la homofobia (1,6%), además de la atribución de cualidades de “debilidad” o “torpeza” hacia la víctima.
Otros resultados del estudio son el aumento del porcentaje de víctimas de bullying cara-a-cara desde 5º de Primaria hasta 2º de ESO, con una disminución posterior a medida que aumenta el curso escolar, así como el hecho de que el mayor porcentaje de víctimas y cibervíctimas son chicas mientras el que el mayor porcentaje de agresores y ciberagresores son chicos.


CARPETAS DE BIENESTAR EMOCIONAL
En la presentación del estudio el consejero de Educación, Carlos Gimeno, ha destacado la necesidad, tras la pandemia por COVID-19, "de dar un cambio de mirada al programa Laguntza en el que ya se trabaja activamente para asegurar el bienestar emocional en la comunidad educativa, en línea con la LOMLOE, que incorpora la figura del docente con competencia en bienestar emocional".
En ese sentido el Departamento ha presentado hoy las denominadas Carpetas de Bienestar Emocional, nuevos materiales dirigidos a las etapas educativas de Infantil, Primaria y Secundaria, que son una novedosa herramienta informativa y de formación elaborada por dos de las máximas expertas en esta materia de nuestro país, Carme Boqué y Eva Bach, y que ya están a disposición de la comunidad educativa de la Comunidad foral.
Todas las actuaciones del programa Laguntza, incluyendo la formación al profesorado y la atención emocional al alumnado centrada en el buen trato en la comunidad educativa, han sido pilotadas ya en 33 centros educativos de Infantil y 19 centros de Secundaria de Navarra. Estos materiales convierten a Navarra en una comunidad pionera en esta materia y están siendo demandados por numerosas comunidades autónomas que quieren también incorporarlos a sus sistemas educativos.
El consejero Gimeno ha indicado, por otra parte, que el estudio sobre la prevalencia de acoso y ciberacoso, unido a las conclusiones de las recientes jornadas desarrolladas por el Departamento de Educación en Pamplona, Tudela y Bertiz, sobre alternativas al porno desde la escuela y las familias, hacen necesario “plantearse una nueva promoción normativa que actualice la regulación de los derechos y deberes del alumnado y de la convivencia en los centros educativos y sea una herramienta más ajustada a la situación actual”.
Finalmente, Mari José Cortés e Itziar Irazabal han pormenorizado otros detalles del estudio de prevalencia del acoso y ciberacoso y han hablado de las conclusiones de las jornadas sobre alternativas a la pornografía desde la escuela y las familias, subrayando que la escuela debe ser un lugar de diálogo sobre estas materias asegurando así una buena educación afectivo-sexual, con respecto a las diferentes culturas y siendo garantía de acompañamiento y comunicación con el alumnado trabajando con él la conciencia crítica de manera preventiva.