Maneras de influir
Los secretos de belleza de la maquilladora pamplonesa Andrea Garraza
Conocida en Instagram como @AndreaMichaus, en menos de año y medio ha conseguido una comunidad fiel con más de 55.000 seguidores


Publicado el 22/04/2023 a las 06:00
Su primera publicación de Instagram es del 3 de febrero de 2022, una fotografía con varias brochas de maquillaje junto a un mensaje: “Ready!”. Año y tres meses después, a su perfil ya acuden más de 55.000 personas en busca de trucos, consejos de maquillaje y opiniones de productos. “Fue tan de golpe que me asusté y dije: lo quito”, rememora ahora, entre risas. A punto de cumplir los 35 años, la vida de la pamplonesa Andrea Garraza Michaus, licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas, dio un giro de 180 grados tras el nacimiento de su segunda hija, en 2018. “El maquillaje siempre había sido mi pasión, así que aproveché la excedencia de maternidad para decir: voy a apostar por ello”. Hasta hoy.
¿Cuándo se convirtió en @andremichaus?
A pesar de arrancar en el sector del maquillaje entre 2018 y 2019, hace año y medio todavía no me había lanzado a las redes sociales. Entonces llegó Instagram, que es la única red social que uso. Ahora mismo las redes sociales son el mayor expositor que tenemos, así que decidí empezar a publicar ahí mi trabajo. Que cuando mis clientas busquen mi nombre puedan ver mi trabajo. Al final esto es estética y lo que más vale es la foto, así que el mejor lugar que tengo para mostrar mi trabajo es Instagram. Empecé subiendo mis trabajos con mis clientas, sobre todo en primavera y verano, que es cuando más trabajo tengo, coincidiendo con la temporada de novias e invitadas, pero en invierno las publicaciones eran mucho menos frecuentes. Decidí entonces apostar por contenido que pudiera hacer yo, pero sin salir en cámara porque era algo que me daba mucha vergüenza. Daba opiniones de productos que me funcionaban o consejos. Era repetir lo que llevaba haciendo toda la vida con mis amigas, pero ahora en redes. De hecho, fueron mis amigas las que me dijeron: si quieres que esto funcione tienes que salir tú, así que me lancé a poner cara a mis recomendaciones.
¿Cuándo vio que el perfil estaba tomando un perfil más profesional?
Creo que fue cuando se viralizó un vídeo en el que enseñaba un truco para hacer el ‘eyeliner’ con una horquilla de pelo. Pasé de 3.000 a 23.000 seguidores. Fue a los cinco meses de abrir la cuenta en Instagram. El vídeo se popularizó muchísimo y salió en varios medios especializados en belleza. Fue un pelotazo. A raíz de eso empecé a generar muchísimos seguidores, cada vez que publicaba un vídeo se veía muchísimo más y tuve una subida enorme, tanta que me asustó.
¿Asusta?
Asusta muchísimo. Me dio tanto miedo que dije: voy a quitarlo. Me puse a pensar en toda la gente de mi alrededor. Me dio mucho respeto. Te parece que te estás metiendo en un mundo en el que hay muchas personas, en el que se va a valorar lo que diga, lo que transmita, en el que me van a juzgar, etc., así que me dio un poco de respeto, pero luego pensé que, a pesar de todo lo anterior, me podía dar más.
¿El maquillaje siempre ha sido una constante en su vida?
Sí. De hecho, mi pasión por el maquillaje fue lo que me lanzó a las redes y no al revés. Yo no pensé en qué podía enseñar en redes para gustar a la gente, sino en qué podía hacer para que mi trabajo llegase a más posibles clientes. Es una herramienta que sirve de escaparate de mi trabajo. Mi fin no es ser ‘influencer’, de hecho, no me gusta mucho esa palabra.
¿Está estigmatizada?
Sí, mucho. Me gusta transmitir lo que sé y por eso mis seguidoras me escriben para preguntarme dudas, consejos sobre determinados productos o trucos, pero mi objetivo no es influir en su comportamiento, sino ayudarles.
¿Cuándo han llegado las colaboraciones?
De momento solo recibo productos. He hecho algunas colaboraciones pagadas, pero de forma muy puntual. Elijo lo que me interesa y lo que no. Es verdad que cuando recibo productos muestro aquello que me ha gustado o ha funcionado. Son siempre cosas que he probado o marcas que yo utilizo. También es cierto que cuando algo no me gusta, lo digo.
¿Qué busca la gente que acude a su perfil?
Sobre todo aprender. Te diría que buscan dos cosas: la primera, trucos de maquillaje que les sirvan para su día a día, y la segunda, conocer productos. A mis seguidoras les gusta ver a una persona real, que está en su casa grabando con el móvil y no en un estudio profesional; que recomienda algo que funciona en una piel con marcas de acné, por ejemplo, o con ojeras. La gente busca cercanía y realidad. Porque luego lo quiere para ella, lo va a intentar en su casa.
¿Qué no se ve detrás de la pantalla?
Para mí lo que no se ve son las horas de trabajo que conlleva. Luego veo a mis amigas que ven pasar el feed de Instagram y no están ni un segundo en un reel y no puedo callarme:; “eso lleva 4 horas de curro”.
¿Por qué solo apuesta por Instagram?
TikTok es una red para gente más joven y en ella el consumo es mucho más rápido. Si ya me está costando la velocidad con la que se ven los vídeos en Instagram, con TikTok me frustraría mucho más. Es cierto que el contenido es el mismo y podría aprovecharlo, pero también creo que estoy en Instagram porque es donde tengo mi comunidad y donde están mis clientas. La audiencia de TikTok son chicas de menos de 20 años, que no me van a contratar.
¿Lo mejor de las redes y lo peor, o lo más difícil de gestionar?
Lo mejor es la comunidad que se puede formar; hay muchísima gente con la que interactúo a diario, que te transmite y me hacen sentir bien por el trabajo que realizo. También se crea una comunidad con profesionales, con compañeras del sector, y hablamos entre nosotras, nos compartimos trucos de trabajo, ideas, etc,.
Y lo peor es el no saber cómo vas a funcionar. La incertidumbre que eso te genera. Hoy tu contenido puede ir muy bien y mañana no porque así lo decide el algoritmo de Instagram. Pero bueno, yo aprovecho el tirón que tengo ahora mismo, y si por algún motivo Instagram desaparece como red social seguiré haciendo lo mismo como maquilladora y ya está.
¿Siente la presión de publicar a diario?
Sí, mucho. También te digo que esta Semana Santa, por ejemplo, he publicado dos vídeo y me ha parecido muy poco. Trabajar con las redes sociales implica no tener horario. Si alguien me escribe a las ocho de la mañana, le voy a contestar igual que si me pregunta algo a las once de la noche. No solo tienes que interactuar con tu comunidad, tienes que ser cercano. Estás todo el rato pendiente. Si no publico una semana no pasa nada, pero tienes interiorizado estar ahí, incluso sin vivir exclusivamente de esto.