Síndrome de Down
La vida con Bosco: Un niño que se ríe, llora y tiene sus rabietas como los demás
Desmitificar el Síndrome de Down y animar a las familias a “disfrutar de sus hijos”. La gallega Tita Dávila cuenta la historia de su hijo mayor, Bosco (con 10.600 seguidores en Instagram), en el libro ‘Una vida en tu mirada’


Publicado el 21/03/2023 a las 06:00
El día en que Tita Dávila cumplió 30 años recibió un regalo inesperado. La confirmación de que el primer hijo que esperaba nacería con Síndrome de Down. El diagnóstico inicialmente les sorprendió a su marido y a ella, pues los dos eran jóvenes y nadie en sus familias habían tenido esta discapacidad. Pero, tras el desconcierto inicial, relata ahora, Tita recuerda aquel cumpleaños “con mucho cariño”. “Nuestra familia y amigos se volcaron con nosotros que, además, íbamos a ser padres primerizos”. Bosco nació el 25 de abril de 2016, con una cardiopatía y la ilusión de su familia “por ponerse las pilas”. La cuenta del niño (@bosco_star) suma más de 10.600 seguidores en Instagram. Y su madre se animó a contar su historia en un libro ‘Bosco. Una vida en tu mirada’ (Tutor Ediciones) con un doble objetivo: desmitificar el Síndrome de Down y animar a las familias a disfrutar de sus hijos y a perder el miedo a lo desconocido. Tita Dávila (La Coruña, 1985) es responsable de distribución en Zurich Seguros. Ella y su marido tienen otros dos hijos: Álvaro (4 años) y Jaime (2), con los que se residen en Madrid. El libro lo ha escrito la abogada Paloma Anca, amiga de la madre.
El embarazo de Tita transcurría con normalidad hasta la primera ecografía, la de la semana 12 (tres meses de gestación), en la que se confirma que todos los órganos se han formado perfectamente y en la que se mide también el pliegue nucal, un índice de que el feto puede tener Síndrome de Down). Aquel fue su caso. “Claro que fue un susto inicial. Pero enseguida nos pusimos en contacto con la Fundación Síndrome de Down y conocimos a otras familias, que ahora se han convertido en nuestros amigos”. La pareja busca ahora que la vida de su hijo se vea con normalidad. “Bosco es un niño como otros. Que se ríe, come, llora, tiene sus rabietas... Y es lo más feliz posible. Si el Síndrome de Down es un problema, ¡bendito problema! Más miedo me da la educación de mis otros dos hijos cuando sean adolescentes”, bromea Tita Dávila. Y opina que los padres no deberían preguntarse por qué les ha tocado a ellos un hijo con estas características. “Si te ha tocado es porque puedes. Lo que ocurre es que existe un miedo a lo desconocido. Normal”.
ESTIMULACiÓN TEMPRANA
Tita Dávila en cuanto nació su hijo se puso “manos a la obra” para que el niño tuviese “la mayor estimulación posible”. Y lamenta que actualmente “sólo” haya en España 35.000 personas con Síndrome de Down. “Al enterarse de la noticia, muchos no quieren tenerlos. Yo les animaría a que les den una oportunidad. Y que si no quieren criarlos, que los den en adopción”, aconseja. A las familias que están esperando ahora un bebé con Síndrome de Down o tienen un recién nacido con esta característica les lanza un mensaje claro: “Que es su bebé y que disfruten de él. Al margen de todo. Que le den todos los besos que puedan y lo cuiden mucho”.
En su caso, ella y su marido querían que Bosco tuviera un compañero de vida y poco antes de que el niño cumpliera los dos años nació su hermano Álvaro. “¿Miedo? Un poco de incertidumbre al principio. No dijimos nada a la familia hasta que no supimos que estaba todo bien”, cuenta. Y en 2020, en pleno confinamiento, llegó un nuevo miembro a la familia: Jaime, a punto de cumplir ahora 3 años.
Bosco acude a un colegio de educación especial, en el que la mayoría de sus compañeros también tienen Síndrome de Down. “Optamos por esta opción para que no fuera el diferente y para que pudiera sacar el mayor partido posible a sus capacidades”. En la última parte del libro, algunos empresarios y políticos (como el eurodiputado navarro del PP Pablo Zalba) aportan su opinión sobre las personas con Síndrome de Down y su experiencia con ellos en el mundo del trabajo. “Voy a regalar este libro a responsables de Recursos Humanos. Porque tienen que saber que las personas con Síndrome de Down, al igual que son el pegamento de las familias (y te comen a besos por su gran empatía cuando estás triste), también lo son en el entorno laboral”.
