Suceso
Cáñamo, no marihuana
Diferencias entre cáñano industrial, marihuana, cannabidol... tras la operación policial en una explotación en Artajona


Actualizado el 15/04/2022 a las 08:57
Cáñamo, no marihuana. El responsable de la explotación desmantelada en Artajona por la Policía Foral y Guardia Civil quiso resaltar esta diferencia ante titulares que podían sugerir fines recreativos y psicotrópicos de las 67 hectáreas que plantó para cáñamo industrial con permisos de autoridades y comunicaciones a cuerpos policiales, según destacó. Policía Foral y Guardia Civil reconocen que el responsable (está en libertad, como el resto de detenidos e imputados) les comunicó que el destino de las plantas era el aprovechamiento de cáñamo para uso industrial, pero que actuaron ante la sospecha de que las plantas y los cogollos iban a destinarse para su procesamiento en el extranjero en CBD (el cannabidol, compuesto de la planta que tiene algunos beneficios para la salud) y otros derivados. Esta actividad, añadieron los cuerpos policiales, está prohibida en España salvo con autorizaciones de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. En la operación se destruyeron 415.000 plantas, de las que se habían obtenido 87.500 kilos de cogollos. Estas son algunas de las diferencias:
Marihuana y cáñamo
El cáñamo es una planta perteneciente a la misma especie vegetal que la marihuana: Cannabis Sativa L. Externamente tienen alguna diferencia en cuanto a la altura, tallo y follaje, pero la principal está en su composición química: el nivel del Tetrahidrocanabinol (THC, el componente psicoactivo) del cáñamo debe mantenerse por debajo del 0,2% para que se considere legal.
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Plantaciones
Los cultivadores de cáñamo están obligados a utilizar semillas certificadas por los criadores de semillas que garantizan un bajo contenido de THC y recogidas en el Catálogo común de las variedades de especies de plantas agrícolas. En España se han autorizado 25 variedades de cáñamo industrial y de lino. El segundo requisito para el cultivo de cáñamo es contar con la certificación de la certificación de la Unión Europea para acreditar que el destino de dicho cultivo sea el industrial, tal y como resume una sentencia de la Audiencia Provincial de Valencia del año pasado. El responsable de la plantación asegura que las semillas estaban certificadas por la UE.
Cáñamo industrial
El cultivo de cáñamo industrial solamente puede destinarse a la obtención de fibra, grano y semillas. Es un cultivo legal que goza de subvenciones públicas. El cáñamo industrial puede utilizarse para reducir la huella de carbono, para la industrias textil, alimentaria, cosmética, médica, ganadería, para de la construcción, bioplásticos, biocombustibles...
CBD, cannabidol
El cannabidiol (CBD) es un componente no psicotrópico del cannabis que tiene algunos beneficios para la salud. La propia Organización Mundial de la Salud lo reconoció en 2017: “Con base en la evidencia disponible, el CBD carece de psicoactividad, propiedades de refuerzo y responsabilidad por abuso. Por otro lado, los hallazgos emergentes sugieren terapias prometedoras. La programación de esta sustancia podría afectar la accesibilidad para científicos e investigación médica”, señaló la OMS.
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Cultivo para CBD
El cultivo de cáñamo orientado a la producción de CBD u otros derivados está sujeto a la autorización y a fuertes controles de la AEMPS (Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios), que exige cumplir una serie de requisitos marcados expresamente, con unas medidas de seguridad extraordinarias. De esta forma, “se pretende garantizar la calidad y salubridad de materias que acabarán transformándose en productos para el consumo humano”. El cultivo de este tipo de plantas para la elaboración de productos derivados de CBD es una actividad prohibida en España, según reflejaron la Policía Foral y la Guardia Civil en sus comunicados. En otros países europeos es algo legal.
Cogollos
Los cuerpos policiales expusieron que la legislación siempre considera los cogollos son como sustancias estupefacientes, independientemente de su contenido en THC, por lo que no pueden ser destinados a ninguna finalidad (tampoco a la extracción de CBD) sin autorización de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). Por ello, en las producción de cáñamo industrial de manera legal se puede utilizar toda la planta (tallo y las hojas) pero no los cogollos, que deben ser destruidos.
