Tráfico
Se triplican hasta rondar las 500 las multas en Navarra por conducir con auriculares, aunque sea solo con uno
Esta conducta, sancionada con 200 euros, se ve sobre todo en la juventud


Actualizado el 05/04/2022 a las 08:16
La irrupción de dispositivos bluetooth e inalámbricos en el mercado de los auriculares ha provocado una ‘resurrección’ de este tipo de elementos. Lejos del molesto embrollo de cables que acompañó a muchos en la adolescencia entre los 70 y los 90, el avance tecnológico multiplicó la venta de estos objetos (lleva años entre los más vendidos en fechas como el Blue Monday) y su uso se ha vuelto muy habitual entre paseantes o corredores. También ciclistas o usuarios de patinete, en una conducta castigada por ley y que cada año genera más sanciones: en los últimos años, se han triplicado en Navarra las multas por el uso de estos dispositivos durante la conducción. Si en 2015 la Dirección General de Tráfico impuso 167 multas, en 2020 fueron 469. En total, 1.847 en esos seis años.
Los responsables de Tráfico en la Comunidad foral admiten “se da en gran medida, sobre todo entre público joven y urbano”, aunque hay de todo. “La realidad indica que las infracciones se están poniendo sobre todo a jóvenes, pero eso no implica solo veinteañeros, que hay multados de 40 años”, matiza José Antonio Gurrea, responsable de Tráfico de Policía Foral. “Cuando les paras y van con auriculares, y se denuncia a esa persona, a veces se sorprende”. “Es normal que la gente te diga que no es algo importante, se creen que no afecta a su atención”, corrobora Agustín Aznárez, al frente de la sección de Tráfico de Guardia Civil.
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Pero sí lo hace, coinciden ambos policías, subrayando que al final el uso de este tipo de elementos implica anular uno de los sentidos relacionado con la conducción, además de aislar a esa persona del entorno por el que circula. La sanción que establece la ley es clara y supone una multa de 200 euros, así como la resta de 3 puntos del carné, en caso de ser una persona con permiso de conducir. Obviamente, ese aspecto no afecta en caso de detectarlo en un ciclista.
“En un control, un denunciado asume que conducir un patinete con el móvil en la mano sí le repercute a la hora de atender al resto de vehículos o peatones, pero no lo suelen ver tan claro por llevar auriculares. Al final, rebate alguno, un conductor puede ir escuchando la radio en su coche y por eso no pasa nada”, cuenta Aznárez, pero la normativa no deja lugar a dudas acerca de cómo el uso de auriculares implica una ‘barrera’ entre el oído y la realidad, mientras que el sonido de la radio en el habitáculo de un coche no impide que se perciba, por ejemplo, la sirena de una ambulancia pidiendo paso camino de una urgencia.
Otra situación relativamente habitual con la que se encuentran los agentes de Tráfico es la de que el sancionado indique que lleva los auriculares no para escuchar música, sino para una llamada, manteniendo una conversación sin quitar la vista de la carretera. “El uso que más detectamos es tanto el de escuchar música como el de soporte auditivo para poder usar el móvil y conversar durante un desplazamiento”, señala Gurrea. Ni siquiera se contempla la excusa de una llamada o aviso urgente. “Si es necesario realizarlo, hay que priorizar ciertos aspectos de seguridad. Nos hemos encontrado con casos de gente que se para en el arcén de una autovía o autopista para hacer una llamada y ese comportamiento es muy arriesgado. Lo hemos visto relacionado con accidentes por alcance porque a ese vehículo o peatón lo acaba atropellando o arrollando otro usuario de esa vía que, como es lógico, no se esperaba esa presencia inesperada en el arcén”, relata Aznárez.
"SOLO UN OÍDO" TAMPOCO VALE
Otra creencia extendida entre algunos amantes del uso de auriculares es la de que, si solo se lleva puesto uno de los dos, no implica escuchar otros sonidos de interés que puedan ocurrir a su alrededor. “Es como pensar que no vas tecleando un whatsapp, sino grabando una nota de voz... Hay que insistir en el mensaje. En la carretera, toda la atención. Nos jugamos la vida”, se reafirma Aznárez.
En otra idea en la que también coinciden ambos es en la dificultad muchas veces de detectar este tipo de infracciones, salvo que se hagan campañas específicas. Especialmente en invierno, cuenta Gurrea, cuando la ropa de invierno todavía camufla más este tipo de dispositivos.
El argumento en el que más insisten ambos es en la importancia de que los usuarios de este tipo de vehículos se protejan lo máximo posible debido a su vulnerabilidad. “En caso de sufrir un siniestro, las lesiones que puedan sufrir son siempre de peor pronóstico, por ello deberían ser los más interesados en alejar lo máximo posible la posibilidad de verse involucrados en un accidente”, señala Aznárez.
Lo que dice la ley
“Queda prohibido conducir utilizando cualquier tipo de casco de audio o auricular conectado a aparatos receptores o reproductores de sonido u otros dispositivos que disminuyan la atención permanente a la conducción, excepto durante la realización de las pruebas de aptitud en circuito abierto para la obtención del permiso de conducción en los términos que reglamentariamente se determine. Se prohíbe la utilización durante la conducción de dispositivos de telefonía móvil, navegadores o cualquier otro medio o sistema de comunicación, excepto cuando el desarrollo de la comunicación tenga lugar sin emplear las manos ni usar cascos, auriculares o instrumentos similares. No se considerará dentro de la prohibición la utilización de dispositivos inalámbricos certificados u homologados para la utilización en el casco de protección de los conductores de motocicletas y ciclomotores, con fines de comunicación o navegación, siempre que no afecten a la seguridad en la conducción”.
¿Altavoces en el casco de moto? Atención a la homologación
La ley no prohíbe de forma literal que un conductor de motocicleta pueda escuchar música, siempre y cuando no lo haga con auriculares o cascos que ‘taponen’ sus oídos. Tampoco se permite la manipulación del teléfono para sintonizar una emisora o una descarga así que, ¿qué se permite entonces? En la página web del Real Automóvil Club de España (RACE) se mencionan dispositivos como los ‘intercomunicadores’ o incluso pequeños altavoces que se pueden integrar en el casco. Desde el RACE advierten que “lo mejor es no jugársela y adquirir uno con un fabricante de confianza, así como asegurarse que cumple minuciosamente con la ley”.
NADA ES INAPLAZABLE
Casi quinientas personas fueron multadas el pasado año en Navarra por llevar auriculares mientras conducían. Unas conductas que no se entienden bien. Porque no hay canción ni conversación tan inaplazables como para minusvalorar la atención plena que requiere el volante de un vehículo. Y porque muchas canciones y conversaciones quedarán sin disfrutarse si, por una desgracia, el viaje no llega a su destino.
Marcos Sánchez