Movilización
Una concentración rechaza en Pamplona las macrogranjas y la ganadería industrial
Ha denunciado este sábado, junto Monumento a los Fueros de Pamplona, la instalación de macrogranjas en la comunidad


Actualizado el 26/03/2022 a las 14:24
Una concentración, convocada bajo el lema 'Stop Ganadería Industrial. No nos callarán', ha denunciado este sábado, junto Monumento a los Fueros de Pamplona, la instalación de macrogranjas en la comunidad.
En la concentración, la Plataforma Navarra contra las Macrogranjas ha dado a conocer las adhesiones recibidas ante la denuncia judicial presentada contra 14 colectivos por parte de la macrogranja Valle de Odieta, de Caparroso, por sus declaraciones públicas acerca de la actividad de esta empresa.
En concreto, 14 asociaciones y 15 personas han sido citadas a un acto de conciliación el 30 de marzo en el Palacio de Justicia de Pamplona.
Se trata de Alnus, Marcilla Viva, Asamblea Soberanía Alimentaria, REAS Nafarroa, Asociación Hacendera, Compañía de las Tres Erres, Asociación Lurra, Ecologistas en Acción, Urbizi Nueva Cultura del Agua, Etxalde Movimiento Social de Campesinas de Euskal Herria por la Soberanía Alimentaria y una Agricultura Duradera, Greenpeace, Landare, Mugarik Gabe Nafarroa Asociación para la Ayuda y Cooperación con los Pueblos del Sur, y Fundación Sustrai Erakuntza, que juntos conforman la Plataforma Navarra contra las Macrogranjas.
En este acto de protesta se han portado pancartas con el lema de la convocatoria y otras en las que podían leerse frases como "Libertad de expresión" o "En defensa de los animales". También carteles con consignas como "El agua y la tierra, fuentes de vida", "Los digestores contaminan la tierra", "Cogen dinero, dejan mierda" o "¡Quiero beber agua de mi pueblo!".
Portavoces de la plataforma han leído un manifiesto en el que explican que su intención "no ha sido otra que la de defender el medio ambiente y exigir a la Administración que cumpla con su deber en la protección del mismo".
"Estamos convencidas de que esta situación responde a una estrategia de la empresa para amedrentar a los colectivos y así evitar que se conozcan las consecuencias que este modelo acarrea", destaca la plataforma, que subraya que "el modelo ganadero de explotación industrial acarrea consecuencias muy concretas para el entorno en el que se ubica".
"Más allá del debate sobre el maltrato animal, existen toda una serie de consecuencias ambientales y sociales nocivas. Hablamos de la gestión de la enorme cantidad de residuos generados, de la inevitable contaminación de tierras y acuíferos por nitratos y otros elementos", agrega.
Este modelo industrial, considera este colectivo, "ahonda en la dependencia agraria de los combustibles fósiles, de los fertilizantes y de los antibióticos, sostiene dinámicas de deforestación para el cultivo de soja y otros monocultivos que alimentan al ganado, tanto en nuestro entorno como en otras partes del mundo".
Al respecto, afirma que este modelo "lejos de generar empleo, precariza las vidas de las personas que viven en el medio rural de las macro-explotaciones, monopoliza recursos, y a medio plazo no genera riqueza alguna sino pérdidas".
Por ello, aboga por "modelos basados en la soberanía alimentaria, que respetan y cuidan los ciclos, los recursos y los bienes naturales, que promueven la biodiversidad y generan circuitos de comercialización cortos".
"Estamos a las puertas de una emergencia climática, en plena crisis internacional y económica por la cada vez mayor escasez de combustibles fósiles. No es un secreto que vienen años de sequías. Por eso, creemos que hipotecar nuestro entorno para el beneficio económico de unos pocos es una irresponsabilidad lamentable, por lo que seguiremos socializando información, tejiendo redes y promoviendo modelos que traigan esperanza e inercias sostenibles", resalta.
La plataforma asegura que, "ahora más que nunca", es necesaria la unidad "frente a este tipo de empresas que quiere hacer prevalecer sus intereses económicos por encima de los intereses públicos y medioambientales. También frente a las administraciones públicas que siguen dinámicas caducas en una huida hacia adelante, en vez de reaccionar y regular debidamente estas explotaciones para la defensa de los intereses comunes y públicos".