Peregrinación
Las ganas abrazan e impulsan la marcha de la primera Javierada
Cuadrillas, familias, vecinos, conocidos... cualquier combinación ha sido idónea para recuperar una tradición a la que tanto se había echado de menos


Actualizado el 05/03/2022 a las 16:07
Han sido esos nervios de volver a poner las suelas sobre el asfalto. Un cosquilleo que ya empezó mucho antes. De madrugada. Al ir a dormir, al pensar qué ropa sacar del armario, al anudarse los cordones de las zapatillas, durante ese primer sorbo de café antes de salir de casa... Las Javieradas han vuelto otra vez a situarse en el corazón de miles de peregrinos, un reencuentro, ya tan necesario, que las sonrisas han sido la consigna más repetida durante la mañana de este sábado. La primera de las marchas hacia la explanada del Castillo ha estado marcada por un compás casi uniforme. Un sendero de alegría en el que muchos, sin ni siquiera conocerse, se reconocían con idéntica emoción.
Tras un parón de dos años por una pandemia que nos hizo poner el mundo patas arriba, la vuelta a la ‘casi normalidad’ se abrazaba con simpatía kilómetro tras kilómetro. Y entre las miles de frases que se compartieron en cuadrillas, familias, vecinos... la reflexión de Edurne Zabalza. “La única cosa buena que ha traído el covid ha sido eliminar la posibilidad de pensar si hacíamos o no la Javierada, este año era un sí rotundo”. Una afirmación que, de una u otra manera, resumía ese sentimiento generalizado.
Y fue precisamente en esa imagen inicial de peregrinos copando la calzada, en la que, al menos en esencia, la fotografía dejaba una marcha quizá un poco menos salpicada que en ediciones anteriores. Menor cantidad de peregrinos encaminando sus pasos hacia una localidad que estos días significa más. Muchos por creencia religiosa, aunque también hubo quien completaba la Javierada por simplemente encontrarse con amigos, ocio, reflexión en soledad o deporte.
Te puede interesar

Como que sí
Con independencia de la motivación que empujase a cada uno, lo cierto es que la meteorología sí ha sido aplaudida por la inmensa mayoría. “Hace un día estupendo para caminar”, han aseverado Sheyla Panadero y su hermano Joaquín. En su caso, ya se perdieron la Javierada de 2020. “Quisimos hacer la segunda y...”.
Aquel obligado paréntesis, no solo de la marcha hacia Javier, sino de parte de la vida, fue la que puso en jaque a algunos de los peregrinos que, por el motivo que fuera, no habían tenido tiempo suficiente para prepararse. “Tengo las piernas que ya me pesan y solo estamos en Sengáriz”, reía Michelle Andueza desde el merendero. Sin prisa excesiva, la finalidad consistía en alcanzar la explanada para las cinco de la tarde, momento en que daría comienzo la misa. “Tenemos muchas cosas que agradecer”, añadían sus compañeros de viaje: Migueltxo, Raúl y María de los Ángeles.
Mochilas con cantidad de ‘por si acasos’. Como el paraguas plegable de Julián Costa o los chubasqueros de Port Aventura de Adelina Macero. “Es mejor que sobre que no que falte”, decían al unísono. Útiles más o menos esenciales y entre los que también se encontraba una palabra: ganas. “Teníamos muchas ganas de volver, de ver a gente caminando a Javier, de que nos permitieran venir...”, enumeraban infinidad de peregrinos.
Y pese a que el cierzo se dejaba notar, especialmente en el alto de Loiti, donde muchos no dudaron en cobijarse bajo gorros, guantes y bufandas, la realidad indicaba que el calor de quienes retomaban un hábito guardado en el armario no sentía la menor preocupación. “El frío casi no se nota, y yo creo que es por la necesidad de ver que las cosas vuelven a ser lo que son. Este año será de otra manera. Valoraremos las cosas de otro modo porque las hemos echado muchísimo de menos”, se sinceraba Ana Azucena Echeverría. Ella formaba parte de esos grupos que han partido de Pamplona a las siete de la mañana. “He venido sola este primer tramo y mis hijos se sumarán con mi marido en la Venta de Judas”.
Un trayecto que vuelve a tener continuidad. Por fin.
Te puede interesar

Telegramas
Los 150 litros de caldo de Huarte por Javier
Fue una de esas escenas que muchos tenían ganas de ver. Y así fue. Justo a la salida del bosquecillo, Sengáriz, el grupo de voluntarios de Huarte que, año tras año, reparten sonrisas y caldo a quienes necesitan de un chute de energía. “Cuando hace frío lo agradecen mucho”, entendían los amigos, encantados de haber podido volver a juntarse. 15 personas que ya desde el miércoles comenzaron a cocinar 150 litros de caldo. “Estamos muy agradecidos a las empresas, como cárnicas Iriguibel, Frutas El Arte, Canasa, Pastas Beatriz y al Ayuntamiento de Huarte”. n.g./b.h.
Cruz roja Lodosa se movió en bicicleta
Encabezado por los compañeros Javier y Yanirha, Cruz Roja Lodosa estuvo patrullando en bicicleta por las inmediaciones de Idocin. “Vamos y venimos por si alguien necesita ayuda, como ampollas o algún tobillo retorcido”, explicaban cerca del puesto fijo de socorro. Ataviados con un pequeño botiquín, estos voluntarios recordaban cómo hacía años sí existía un servicio en bicicleta. “Lo estamos recuperando”, reían. n.g./b.H.
Asvona regresa a la Venta de Judas
Con mamparas, envuelto y con la particularidad de que nadie podía tocar nada, sino que era los voluntarios los que entregaban los alimentos. El puesto de Asvona, puede que el que más ilusión suponga a quienes llegan cansados a la Venta de Judas, pudo volver a regalar miles de productos. “Hemos notado la crisis de la pandemia con alguna empresa que no ha podido donar tanto, pero estamos encantados. La gente nos pregunta mucho y se les ve feliz”, indicaba Elena Acaz.
Te puede interesar

Recomendaciones para los participantes
Para evitar los riesgos derivados del intenso tráfico de las salidas de Pamplona, la Policía Foral recomienda a los peregrinos que inicien el camino desde Noáin. No obstante, si deciden hacerlo desde Pamplona, es preferible hacerlo a través de la calle Sadar, U.N.E.D. y huertas de Tajonar hasta llegar a Noáin.
La Policía Foral insta los peregrinos a seguir en todo momento las indicaciones de los carteles y señales colocadas por la organización, Protección Civil, responsables de la Autovía del Pirineo A-21 y el Servicio de Conservación de Carreteras del Gobierno de Navarra y recuerda las siguientes indicaciones:
-Peatones, caminar siempre por la izquierda, por el arcén, sin invadir la vía y tratando de no formar apelotonamientos que invadan el carril reservado a la circulación de vehículos.
-No cruzar la vía innecesariamente y tomar las debidas precauciones en el caso de que sea necesario hacerlo.
-Si se camina de noche, utilizar prendas reflectantes y llevar una linterna para ver y ser visto.
-Los ciclistas deben llevar puesto un casco reglamentario y no pueden sobrepasar, en ningún caso, los 45 kilómetros por hora. Además, deben indicar sus maniobras, respetar la señalización de tráfico y cumplir las normas de circulación, como la que impide emplear el teléfono móvil mientras se conduce o la que prohíbe circular bajo los efectos del alcohol.
-Los conductores deben respetar el límite de velocidad, que en la zona de peregrinación será de 50 kilómetros por hora, y la prohibición de adelantar, que estará expresamente indicada mediante señales.
-No parar el vehículo ni cruzar la vía para hablar con los peregrinos, evitando dar la vuelta con el vehículo por el riesgo de atropello.
-Para mejorar la seguridad, se recomienda que, desde Liédena, los peregrinos caminen hacia Javier a través de la localidad de Sangüesa, mientras que los vehículos accederán desde Yesa.

