Rusia invade Ucrania
Las familias navarras de acogida de niños ucranianos quieren traerlos
40 familias habían iniciado los trámites para acoger este verano e insisten en que se les faciliten los trámites para sacar a los menores de su país


Publicado el 26/02/2022 a las 06:00
Que los menores ucranianos que iban a viajar a Navarra este verano no se queden en su país. Que las autoridades de allí y de aquí autoricen su salida para que estos niños y adolescentes puedan reunirse con sus familias de acogida que viven ahora, sobresaltadas y sin separarse de las noticias, el comienzo de la guerra sufren por sus ‘hijos’. Que se agilicen los trámites burocráticos cuanto antes y que los niños, los menos culpables en una guerra, consigan salir, a través de algún corredor humanitario, y no tener que protegerse de bombas ni tiroteos. Es lo que demanda la asociación ‘Segunda familia’, de acogida a menores ucranianos en Navarra desde hace más de una década. Para el próximo verano ya hay cuarenta familias con la documentación preparada para acoger a sus pequeños. “Deseamos que vengan en verano. O antes. Cuando se pueda. Pero no queremos que se les ponga ningún obstáculo”, asegura, tajante, la presidenta de esta entidad sin ánimo de lucro, la pamplonesa Pilar Asurmendi.
“Estamos muy preocupados. Nuestros niños vienen de la zona de Chernóbil (cerca de la antigua central nuclear y que ya ha sido atacada por los rusos). Hoy hemos hablado con una de ellas y nos cuenta que siguen escondidos en sótanos porque no cesan los bombardeos. ¡Es tremendo!”, lamenta. “¿Y cuánto puede durar?”, se pregunta. “No sabemos. Días, meses... Son ‘numantinos’ y resistirán”. Pilar Asurmendi no se despega del televisor y hace hincapié en la desigualdad de los dos ejércitos y la superioridad indiscutible del ruso. “Incluso, algunos menores, entre nuestros niños de acogida, ya están siendo reclutados para luchar en las trincheras”, relata incrédula.
VISITA EN NAVIDAD
Las familias de la asociación recibieron en sus casas a los menores ucranianos, de entre 8 y 13 años, la pasada Navidad. No los habían visto desde enero de 2020, ya que los dos años de pandemia fueron imposibles los viajes. En diciembre, recuerda Asurmendi, viajaron veinte menores de los 37 que inicialmente estaba previsto que se desplazasen. “Muchos no pudieron venir porque no se habían vacunado y les impidieron volar”. En esa ocasión, añade, las autoridades de migración trabajaron muy rápido. “Lo cierto es que lo hicieron muy bien. Ahora queremos que trabajan igual para poder sacar a los niños a través de los corredores humanitarios por Alemania, de los que se está empezando a hablar”. Distintas ONG de otras comunidades autónomas, subraya Asurmendi, están solicitando traer a los menores como refugiados políticos. “No sabemos cómo se podrá hacer pero insistimos en que, a pesar de la situación, seguimos abiertos a acoger a nuestros niños”.
La asociación ‘Segunda familia’ organiza estas acogidas en toda Navarra desde 2010. Los niños y adolescentes viajan en verano (desde finales de junio y a finales de agosto) y en Navidad. Son menores huérfanos que viven en orfanatos o que residen con algún familiar. Aunque todos proceden de un entorno rural empobrecido y precisan buena alimentación y afecto cuando viajan a Navarra. “Forman parte de nuestra familia. Queremos tenerlos aquí”.