Crisis en UPN

Sayas y Adanero rechazan devolver el acta y confían en el comité de disciplina

Los diputados asistieron al consejo político de UPN con la intención de defender su postura para rechazar la convalidación de la reforma laboral

La expectación mediática por la crisis en UPN quedó patente en cada una de las declaraciones
AmpliarAmpliar
La expectación mediática por la crisis en UPN quedó patente en cada una de las declaraciones
La expectación mediática por la crisis en UPN quedó patente en cada una de las declaraciones

CerrarCerrar

B. A. / C. L.

Publicado el 06/02/2022 a las 06:00

Ni Carlos García Adanero, ni Sergio Sayas, los dos diputados de UPN que desobedecieron el mandato del partido para apoyar la reforma laboral en el Congreso, mostraron ayer el menor síntoma de arrepentimiento. Lejos de hacerlo, ambos se mantuvieron firmes en el convencimiento de que habían actuado conforme a sus principios y sin desacato a la organización que representan en Madrid. Los dos reiteraron la intención de conservar sus escaños y defenderse ante el comité de disciplina del partido.

Fue Adanero el primero en salir del Navarra Arena, el recinto en el que se celebró de urgencia el consejo político de UPN, órgano entre congresos más importante, y se vio sorprendido por una avalancha de medios ante los que se vio abrumado en un primer momento. Lo hacía antes de producirse la votación que refrendó la decisión de la ejecutiva del partido. “Esperaremos al comité de disciplina, porque es evidente que la dirección está deseando que nos vayamos y expulsarnos”, destacó antes de mostrar su confianza en los órganos del partido para poder defender su posición. Adanero reconoció que no había intervenido durante el consejo por entender que iba a ser como “darse contra una pared”, por lo que depositaba todas sus esperanzas en el comité de disciplina. Admitió que en el consejo político no se habían escuchado muchas opiniones en su favor y, preguntado por si pensaba dejar el escaño, pidió que se fuera “paso a paso” en referencia al dictamen que dé el comité de disciplina. “Esta organización tiene unos órganos y, por tanto, vamos a esperar a lo que digan”, reiteró antes de reconocer que desconocía cuándo será convocado.

Tras terminar la votación, abandonó el recinto Sergio Sayas, que dijo que había acudido a explicar su postura: “Lo hice por la dignidad y la libertad”. El diputado argumentó que UPN no podía convertirse en “el felpudo de Sánchez” y apuntó que el único precio aceptable a cambio de su voto afirmativo hubiese sido “la ruptura con el nacionalismo”. “Nadie me impuso nada y nadie me compró en ningún momento”, recalcó.

En relación con el desarrollo del consejo político de UPN, criticó que solo hubiera servido para juzgarles antes de ir “al comité de garantías”. “La solución a esta crisis es que se entienda que no incumplimos el acuerdo. Creo que, con una expulsión, que es lo que pide la dirección, desde luego no se quiere construir un partido sino romperlo. Yo voy a estar por reconstruirlo”, explicó. Preguntado por las informaciones sobre su compromiso con la disciplina de voto, afirmó que él nunca dijo tal cosa y que se había limitado a reconocer que existía “una directriz de voto”.

Apunte - Política, ¡qué bajo has caído!

Una derogación de la reforma laboral que al final se ha quedado en retoque de la reforma laboral es el proyecto más importante de la legislatura (según dicen). Pero a pesar de eso, el Gobierno de Pedro Sánchez no logra el apoyo de todos sus socios preferentes. Entonces, los negociadores del Gobierno salen a buscar los apoyos entre Ciudadanos (el enemigo público número 2; el 1 es el Partido Popular) y grupos minoritarios donde cada uno es de un padre y de una madre. Recaban el apoyo de UPN a la reforma laboral con contraprestaciones en ¡el Ayuntamiento de Pamplona!. Dos diputados que representan a un partido (UPN), y no a su nombre (Sergio y Carlos) y a sus apellidos (Sayas y García Adanero), hacen lo que les da la gana y votan contra lo dicho por su partido. Un diputado del enemigo número 1 que ‘solo’ cobra un mínimo de más de 3.000 euros brutos al mes no sabe ni votar desde su casa en un ordenador. El Gobierno de Sánchez que pedía unanimidad para su proyecto estrella lo saca adelante por un voto y porque se equivocó un político profesional de su querido Partido Popular. La presidenta del Congreso lee mal el resultado y la oposición salta como si Iniesta volviera a ganar un Mundial. Cuando rectifica, entonces celebran el gol de Iniesta los del Gobierno... Y todo esto sucedió con el proyecto estrella, rodeado de luz y taquígrafos. Mejor no pensar qué sucederá con lo que queda lejos de los focos. Política, ¡qué bajo has caído!.

EN FRASES

​Sergio Sayas: “Con una expulsión, que es lo que pide la dirección, no se quiere construir un partido sino romperlo”

Carlos García Adanero: “Es evidente que la dirección quiere que nos vayamos y expulsarnos”

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora