Historias encadenadas 

Los curas ‘youtubers’ y sus 47 pueblos del noroeste de Navarra

Iñazio Azcoaga, Jesús Sotil y Santiago Garísoain abrieron en marzo de 2020 un canal en YouTube. Suben la misa diaria, reportajes de sus pueblos, de tradiciones, fiestas, santuarios

Santiago Garísoain, Jesús Sotil e Iñazio Azcoaga, en Alli, Larraun, uno de los 47 pueblos de su unidad pastoral. Al fondo, Lekunberri..
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Santiago Garísoain, Jesús Sotil e Iñazio Azcoaga, en Alli, Larraun, uno de los 47 pueblos de su unidad pastoral. Al fondo, Lekunberri..
Santiago Garísoain, Jesús Sotil e Iñazio Azcoaga, en Alli, Larraun, uno de los 47 pueblos de su unidad pastoral. Al fondo, Lekunberri..

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Pilar Fernández Larrea

Actualizado el 06/02/2022 a las 10:12

Los de la foto son tres curas con botas. Las llevan puestas a diario para atender los 47 pueblos que componen su unidad pastoral. Desde Muskitz, en el valle de Imotz, hasta Arano, en el curso del río Urumea, delinean buena parte del noroeste de Navarra. Ahora, además de las botas y el coche tienen otra forma de llegar a los feligreses: los videos de YouTube que estrenaron en el confinamiento como una manera de ofrecer la misa diaria. La idea prosperó y han diversificado contenidos con vídeos divulgativos de todas las parroquias, de los monasterios de vida contemplativa, de las fiestas y celebraciones en ermitas, de cantos y tradiciones, una suerte de “libro visual” viajero en el que han recorrido ya todos los pueblos. Ahora, Iñazio Azcoaga, Jesús Sotil y Santiago Garisoain, que elaboran y protagonizan las emisiones digitales, “cruzan mugas”.

Iñazio Azcoaga se encontraba en una misión pastoral en Lima, Perú, cuando en marzo de 2020 se decretó el confinamiento en España. Hasta las iglesias se cerraron. “Fue mi hermana quien me propuso grabar y difundir la misa. Había quien lo hacía en castellano, pero no en euskera. Le di algunas vueltas, probé, al principio costó pero el 17 de marzo subí la primera eucaristía. La red de internet no era muy buena en Lima y hubo que esperar diez horas. Como la diferencia es de unas siete horas, la grababa por la noche y la dejaba hasta la mañana para enviarla entonces, al tiempo abrí un canal de YouTube, con nombre en quechua Tayta Obispo Wasimanta, algo así como en la casa del señor obispo, porque era allí donde entonces vivía”, explica que una vez de vuelta decidió seguir “porque hay personas enfermas que no pueden salir de casa” y percibieron al tiempo que el canal trazó una forma de vínculo entre todos los pueblos de la unidad pastoral. Al hilo de los videos crearon al menos dos grupos de whatsapp, como modo de difusión. Algunos videos han superado las 2.500 visualizaciones y sorprende desde que lugares: Costa de Marfil, hasta Japón. “Es verdad que ha sido un descubrimiento pastoral de la pandemia”, apunta Iñazio Azcoaga. Donostiarra de 47 años, es el moderador de la Unidad, la única de las 33 en Navarra que funciona como tal, en la que los tres sacerdotes se ocupan indistintamente y en función de las necesidades, de cualquiera de las parroquias. Jesús Sotil, 65 años, natural de Betelu, es el veterano y Santiago Garísoain, pamplonés de 42, el más joven y el último en llegar a la zona, en septiembre de 2019. Aprende euskera y en este tiempo ha recorrido ya todas las iglesias y ermitas del entorno, impartido catequesis, a veces virtual, y asistido a enfermos que es, en fin, la labor de los sacerdotes.

Muchos pueblos, pero pocos curas y habitantes: 8.500 personas y una media de dos funerales por semana. Es el trazo grueso de un territorio que se centraliza en Leitza y Lekunberri, las dos poblaciones donde hay misa diaria, además del monasterio de las Agustinas de Aldatz. Las eucaristías se concentran por lo demás el fin de semana y entonces la Diócesis les envía ayuda, sacerdotes que viajan desde Pamplona o ya retirados. De esta forma cubren el calendario litúrgico, aunque en los pueblos más pequeños se celebra culto una vez al mes. O ni eso, como en Alli, “donde hay pocas misas al año”. Su iglesia es una de las pendientes de restaurar. Conservar patrimonio es un horizonte de la Unidad Pastoral. Van por el tejado 38, el de Zarrantz, con Latasa y Urritza, el último pueblo en incorporarse en la unidad pastoral. Antes entraron Goizueta y Arano, la localidad más alejada geográficamente. “Hoy me toca la diáspora”, sonríe Sotil los domingos que oficia misa allí.

Quieren recuperar también ermitas derruidas, cincelar el legado. “Arreglamos tejados, poco más hace falta para que no caiga un edificio, pero hay que pensar en quienes levantaron todas esas piedras”, reflexiona Azcoaga.

LOS 47

​Arano, Areso, Betelu, Goizueta, Leitza, Lekunberri; Araitz: Intza, Gaintza, Uztegi, Azkarate, Arribe, Atallu; Basaburua: Orokieta, Erbiti, Gartzaron, Arraras, Igoa, Udabe, Itsaso, Beramendi, Beruete, Ihaben, Aizarotz, Jauntsarats; Imotz: Muskitz, Oskotz, Eraso, Etxaleku, Goldaratz, Latasa, Urritza, Zarrantz; Larraun: Gorriti, Uitzi,  Aldatz, Arruitz, Etxarri, Alli, Astitz, Oderitz, Madotz, Azpirotz, Errazkin, Albiasu, Lezaeta. (Iribas, Baraibar y Mugiro es párroco Juan Madoz)

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