Proceso judicial
Piden hasta 8 años por unos incidentes tras un ‘juevintxo’ en Pamplona
Un joven está acusado de lanzar una botella contra una patrulla, romper una luna y causar lesiones a un policía


Publicado el 10/12/2021 a las 06:00
El proceso judicial de los episodios violentos que se vivieron en Pamplona tras los juevintxos celebrados durante el pasado mes de septiembre sigue su curso. En uno de los casos, el Juzgado de Instrucción nº 3 ya ha terminado la investigación y ha apreciado indicios para juzgar a un joven por lanzar una botella de cristal contra una patrulla de la Policía Municipal de Pamplona, causando lesiones oculares a un agente. La acusación particular solicitará 8 años y medio de prisión por tres delitos: atentado, lesiones con instrumento peligroso y daños.
Los hechos ocurrieron en la madrugada del 3 de septiembre, cuando numerosas personas se encontraban de fiesta en bares del centro de Pamplona. A raíz de una intervención en la calle San Gregorio (en esas semanas fue desalojada durante 5 jueves por incidentes o incumplimientos sanitarios), hubo lanzamientos de objetos y botellas, así como cargas policiales que se desplazaron hasta el Paseo de Sarasate. Allí se encontraba una patrulla de la policía local en labores de vigilancia “ante los disturbios que se estaban produciendo”, cuando se vieron sorprendidos por dos jóvenes. Según el auto, hay indicios para sostener que uno de los jóvenes, el acusado, lanzó una botella de cristal desde unos 30 metros de distancia, provocando la rotura de la luna del vehículo y causando lesiones en el agente.
El escrito de acusación en representación del agente herido recalca que el acusado “utilizó la capucha de su sudadera y la mascarilla para tratar de camuflar su identidad y así dificultar su identificación”. Huyó del lugar, pero fue localizado “unos minutos después” por dos policías de paisano. El acusado declaró en instrucción, sigue el escrito presentado por el abogado Guillermo Chaverri, que se reconoce en algunas imágenes que constan en el atestado, también afirmó que llevaba una botella y, a la pregunta de si estaba en estado de embriaguez o no, respondió que se encontraba bien. El agente fue atendido en el hospital de las heridas, que le tuvieron en situación de incapacidad temporal por molestias durante diez días. Hoy en día sigue en tratamiento.