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Sentencia en Pamplona

El Servicio Navarro de Salud garantiza que hoy no se daría el error de intercambio de bebés

Salud acata el fallo que ha condenado al SNS a indemnizar con un total de 320.000 euros a una familia por un intercambio de bebés producido por error en 1993

Imagen de la fachada del hospital materno-infantil del Complejo Hospitalario de Navarra
Imagen de la fachada del hospital materno-infantil del Complejo Hospitalario de NavarraJESÚS GARZARON
  • Efe. Pamplona
Publicado el 02/10/2021 a las 10:46
El Servicio Navarro de Salud ha comunicado que no recurrirá la sentencia condenatoria e indemnizará a una familia por un error de identificación en un nacimiento ocurrido hace 28 años, una circunstancia que asegura que gracias a los protocolos actuales "no podría darse un intercambio de bebés" como el entonces ocurrido.
Lo señala el Gobierno de Navarra en una nota, en la que acata el fallo del Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 3 de Pamplona que ha condenado al Servicio Navarro de Salud–Osasunbidea (SNS-O) a indemnizar con un total de 320.000 euros a una familia por un intercambio de bebés producido por error en 1993 en el Hospital Virgen del Camino de la capital navarra.
El departamento de Salud "no recurrirá la sentencia para no aumentar ni alargar el sufrimiento derivado de unos hechos que se remontan casi tres décadas atrás", indica.
Asimismo, asegura que "actualmente los protocolos y garantías de identificación de recién nacidos y nacidas en el sistema sanitario público –que además se van a reforzar y mejorar con nuevas técnicas- harían prácticamente imposible un intercambio como el referido en la sentencia".
Los hechos recogidos en la sentencia se remontan a la primavera de 1993, aunque no fueron detectados por las personas afectadas hasta 2015 cuando como consecuencia de una prueba se demostró, según explica el fallo, que “no existía filiación biológica” entre los demandantes y esa persona de la que legalmente son padres.
Entonces se abrió un proceso administrativo para esclarecer lo sucedido, que derivó en uno judicial por parte de una de las familias, pese a la colaboración del SNS-O.
A partir de ahí, se inició un pleito en el que el Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea ha mantenido que no está acreditado que el supuesto intercambio fuera responsabilidad de los y las profesionales sanitarias de la Maternidad, aunque el juez considera que no hay otra posibilidad real sobre el momento y las causas de esta situación descubierta años después.
"Precisamente este decalaje temporal, unido a todo el desgaste emocional y psicológico de los miembros de la familia es lo que motivó una reclamación económica de 1.758.757 euros, que la sentencia fija en 320.000 euros y que el SNS-O acata", dice el departamento de Salud.
Este, en cualquier caso, subraya que con los protocolos vigentes actualmente hoy en día “no se podría dar en la red del Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea una situación similar como la señalada en la sentencia”.
Así, al ingresar en el hospital, a una mujer que va a dar a luz se le pone una pulsera con su nombre. Una vez en el paritorio, se abre allí mismo un kit que lleva: una pulsera para la madre, una pulsera para el niño o niña y una pinza para el cordón, todo con el mismo código numérico y el mismo color.
En los primeros segundos de vida se le pone la pinza en el cordón umbilical al recién nacido o nacida (que ya no se puede abrir hasta que se caiga el ombligo a los diez días, ya en casa) también se coloca una pulsera identificativa en el tobillo con el mismo código numérico y el mismo color.
Madre y bebé no se separan en ningún momento desde el nacimiento, suben juntos a la habitación de planta en un traslado que se hace siempre así, salvo que exista alguna justificación médica, como puede ser el ingreso en la unidad de neonatos del recién nacido o nacida, en cuyo caso también se realiza el protocolo de identificación exactamente igual que en el anterior, pero en este caso sí que se produce una separación física de madre y bebé. En los partos por cesárea el procedimiento es exactamente el mismo.
Para los partos múltiples existe un kit con dos o más pulseras y pinzas y se sigue un protocolo similar. Una vez que nace, se inscribe al bebé en la partida de nacimiento, en el propio hospital. Allí se plasman la huella dactilar de la madre y la huella del pie del o la bebé.
En cualquier caso, añaden que para aumentar la seguridad el Complejo Hospitalario de Navarra va a poner en marcha, a partir del primer trimestre de 2022, un sistema “aún más fiable” para esta última garantía.
Así, se tomará una gota de sangre del cordón umbilical del bebé, que se plasmará en un papel secante y servirá durante años como prueba identificativa. Esta nueva medida sustituirá a las huellas de la planta del pie del bebé y la madre, que ahora se utilizan en la partida de nacimiento.
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