Educación
La duda ante la oferta de extraescolares
Las familias esperan la propuestas de actividades que los centros deben organizar este curso. Prolongar la jornada en el colegio o fuera es una decisión que aún estudian


Actualizado el 09/09/2021 a las 07:41
"¡Por fin! Me gusta más el patio”, exclama Thalía Esteban Maroto cuando recibe la noticia de que este curso se permiten los juegos de contacto o con objetos y el almuerzo en los recreos. La pequeña ha empezado 4º de Educación Primaria y, como ella, cerca de 400 niños han vuelto a clase en el CEIP San Francisco. En el centro, los alumnos de Educación Infantil disponen de espacios delimitados en el patio y los mayores se distribuyen por plazas y parques del Casco Viejo.
África Berraondo ha salido de casa “contenta e ilusionada” por entrar en su aula de 3º de Primaria, cuenta su madre, Merche Navarro Francés, una vez la deja en el centro. Para Navarro, el sentir de las familias es distinto al del año pasado por estas fechas, sobre todo por la llegada de la vacuna: “La gente parece que está más relajada”.
Los alumnos acceden al centro por cuatro puertas distintas. En las dos que se sitúan en la calle San Francisco hay un momento breve de caos hacia las 8.55 horas cuando varias furgonetas intentan circular por la vía en la que padres y niños esperan. Una situación de la que el centro ya alertó el año pasado.
Entre jueves y viernes, 28 pequeños de 3 años conocerán a algunos de sus compañeros del colegio. De ellos, 24 estudiarán en el modelo D (en euskera) y 4 en el G (solo castellano). En su periodo de adaptación, primero visitan las instalaciones con sus familias y los siguientes dos días permanecen en el aula durante una hora y media en grupos de seis alumnos. A partir de la semana que viene se juntarán en sus grupos de convivencia, de 12 niños.
Hechos a la jornada continua desde hace años, los padres y madres no esperaban grandes cambios respecto al protocolo, pero sí ofrecer extraescolares. “Esperamos a ver si la niña quiere alguna”, indica Manolo Ledesma Moreno, en referencia a su hija Aroa, de 5º de Primaria. La madre de Thalía Esteban también va a considerar la inscripción cuando vea las opciones: “Me viene bien si hay extraescolares, antes iba a Plazara”.
En el Colegio Vedruna también hay quien opina como ellos. Carolina Negro Roselló tiene que valorar si apunta a Naira Pérez Negro, de 5 años, a alguna actividad en el centro educativo. “Ya veremos cómo nos organizamos. Pero si no va a nada en el cole, hará natación”, asegura. En cambio, Conxita Tunica Carrera, madre de Lola (5 años) y Pau (10) ha pensado en apuntar a sus hijos a tenis fuera del centro: “Es un deporte en el que no hay mucho contacto entre los niños”.
Los pequeños de Primaria parecen ajenos a los dilemas de sus padres, de los que la mayoría suelta la mano para saludar con efusividad a sus amigos. Y ríen con el nerviosismo del primer día de clase detrás de la mascarilla al tomar asiento en sus nuevas aulas.
Te puede interesar
