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Pandemia de la covid-19

David Cabrero del Amo, director de la residencia San Jerónimo: “El brote ha sido muy duro anímicamente”

La Residencia San Jerónimo de Estella, que evitó la entrada del virus durante las cuatro primeras olas de la pandemia, contabiliza ahora 44 positivos (33 residentes y 11 trabajadores) y 2 fallecidos en la quinta ola

Ampliar David Cabrero del Amo, a la izquierda, con  los trabajadores durante su encierro voluntario en marzo de 2020 en la residencia para evitar contagios
David Cabrero del Amo, a la izquierda, con los trabajadores durante su encierro voluntario en marzo de 2020 en la residencia para evitar contagios CEDIDA
  • Laura Villanueva
Publicado el 11/08/2021 a las 06:00
El 23 de marzo de 2020 David Cabrero del Amo, director de la Residencia San Jerónimo de Estella, se autoconfinó junto a 16 trabajadores y 62 residentes. Durante 35 días permanecieron aislados, pero tras el encierro el miedo a los contagios era alto y los residentes no quisieron salir durante siete meses, hasta el 12 de febrero de 2021, después de tener las pautas de vacunación completas. A pesar de ello, en la quinta ola de la pandemia han detectado un brote. El director, David Cabrero, afronta la situación con esperanza y agradece el apoyo recibido.
¿Cuántos positivos contabilizan?
Hay 33 residentes (de 77), de los cuales 2 han fallecido, otro está hospitalizado y siete están en el recurso intermedio y once trabajadores.
¿A cuántas unidades ha afectado el brote?
A dos de las cuatro que tenemos. Este fin de semana se realizaron las PCR y no se registró ningún contagio en dos de ellas, en la tercera solo ha salido un positivo que ya estaba en aislamiento y en la cuarta tenemos un 84% de personas contagiadas porque han salido cinco personas más que eran asintomáticas.
¿Cómo se originó?
No lo tengo claro. Lo que pienso, por cómo han ido los positivos, es que se contagiaron las personas residentes y después los trabajadores. En la primera PCR dieron positivo dos enfermeras, pero son trabajadoras de dos turnos distintos y que no coinciden y eso me hace pensar que fue un residente el que se contagió. Ellas están muy expuestas y se ha notado con el segundo cribado porque dieron positivo el resto de trabajadoras, además ya teníamos a un gran número de residentes contagiados.
¿Qué ha podido influir?
Creo que la relajación de las medidas. Los residentes no tienen que llevar mascarilla y cuanto más normalizas la situación y cuantas más medidas quitas más te expones, aunque nunca he estado a favor de ponerles tantas medidas a los residentes dentro del recinto, va siendo hora de aprender a vivir con el virus.
¿Cómo están los residentes?
Están leves y se encuentran bien, lo que predomina es la tos, la afonía y el cansancio. Hay personas que requieren oxígeno, durante un par de días, porque les baja la saturación, pero todo dentro de un estado normal.
¿Y los trabajadores?
Están en su casa con baja laboral y la verdad es que están animados y con ganas de volver. Lo que más les está costando es no venir aquí y ente ellos predomina el cansancio. Aunque, muchos ya no saben si es del coronavirus o de no poder salir de su habitación.
¿Cómo se han organizado?
Les hemos trasladado a las vivencias Jerónima Uriarte, inauguradas en diciembre de 2019. Son viviendas que están en el recinto de la residencia y que cuentan con habitación, salón, cocina, baño, porche y jardín. Hay cuatro residentes en cada una y lo agradecen porque están acompañadas y porque tienen un jardín al que pueden salir, no es lo mismo que estar en una habitación totalmente solo durante 15 días.
¿Y no estaban ocupadas?
Sí. Un residente nos la ha dejado y ahora se hospeda en la residencia y otros dos también, pero les hemos alquilado un hostal en Estella. Además, en agosto se iba a incorporar otra persona y hemos conseguido solucionarlo. La colaboración y la empatía entre los residentes está siendo muy buena, aunque están tristes porque cada vez quedan menos sin aislar. Miedo no han tenido.
En las primeras olas de la pandemia no tuvieron ningún contagio. ¿Cómo ha sido ahora enfrentarse a un brote?
Anímicamente ha sido muy duro porque teníamos un 100% de residentes vacunados y a un 90% de los trabajadores ya que son jóvenes y les falta la segunda dosis. Realmente es lo último que me esperaba y menos con un número tan grande. Ayer -por el lunes- fue el primer día en el que no tuve ningún positivo.
¿Cómo han reaccionado las familias?
Muy bien, la verdad. Les mandamos un correo todos los días y se sienten arropadas y seguras porque no se les oculta nada. Además, la psicóloga y la trabajadora social les llaman cada día.
¿Y los trabajadores que se autoconfinaron para evitarlo?
Se han volcado y es admirable el compromiso, el esfuerzo y la implicación que han tenido con el centro y con el resto de residentes. Ahora están pensando ideas para los que están aislados.
¿Están más tranquilos?
Sí y es gracias al Departamento de Sanidad porque nos está ayudando mucho y nos hemos sentido muy acompañados. Hoy -por el martes- se ha incorporado la primera enfermera y esperamos que el día 15 las PCRs den negativo.
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