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Vacunas a la hora del chupinazo

A las 12 del mediodía del 6 de julio de 2021 decenas de navarros brindaban por su salud poniéndose la vacuna y no por los Sanfermines. A esa hora mítica se citaban con Pfizer o Moderna

Ibai Ekiza Ochoa recibía este martes la primera dosis de la vacuna a las 12 del mediodía
Ibai Ekiza Ochoa recibía este martes la primera dosis de la vacuna a las 12 del mediodíaLaura Villanueva
  • Laura Villanueva
Actualizado el 06/07/2021 a las 21:12
El 6 de julio de 2020 el coronavirus les robó a los pamploneses la fecha más subrayada en el calendario; un día de almuerzos, comidas, cenas y muchos brindis. Fueron miles de personas las que optaron el año pasado por no celebrarlo y Pamplona estuvo vacía como consecuencia de las “no fiestas”. Muchos se fueron de vacaciones, lo celebraron en casa o no pidieron fiesta en el trabajo. La mayoría lo hacía con la esperanza de que al año siguiente lo celebrarían doblemente. Sin embargo, la pandemia de la covid-19 no ha querido concederle ese deseo a los navarros este 6 de julio.
La situación ha ido mejorando con el paso de los meses, pero no lo suficiente como para que las calles de la capital se llenen de miles de personas de diferentes nacionalidades.
Las celebraciones, este año, han mejorado por la vacunación y el ritmo ha llevado a muchos navarros, de entre 18 y 39 años, a brindar este 6 de julio con la primera dosis de la vacuna. “Deberíamos haber salido de casa con un blanco impoluto y haber vuelto llenos de vino por celebrar el comienzo de las mejores fiestas del mundo, pero hoy vuelvo con la primera dosis y eso significa estar un paso más cerca del 6 de julio de 2022”, decía Ibai Ekiza Ochoa, de 22 años. El noaindarra, que se vacunaba a las 12 del mediodía, definía el día como “raro” y anhelaba las celebraciones. “Me encantaría estar en el Ayuntamiento o de vacaciones en Huesca, como el año pasado, subiendo el refugio de Respomuso a 2.200 metros de altitud”, contaba Ekiza, aunque confesaba no tener ningún plan para el resto de días.
La pamplonesa, Oihane Goñi Suárez, también recibía ayer su primera dosis. “Nunca pensé vivir un 6 de julio así y menos dos veces, aunque vacunarme hoy es algo que voy a recordar toda la vida. Ayer no paraba de ver vídeos de otros años, pero creo que el esfuerzo merecerá la pena”, decía la de Barañáin.
Ane Gil Ochagavía, de 24 años, tampoco pensaba celebrar el chupinazo con la vacuna. “Es una sensación rara, jamás me lo imaginaría, pero es una de las consecuencias de esta pandemia, que nos ha hecho concebir de otra forma hasta el acto más cotidiano. Es bastante triste porque se respira un ambiente diferente al resto de días y todos queremos celebrarlo, pero las restricciones y medidas no dejan de estar presentes”, decía ayer a las 13 del mediodía cuando salía del antiguo colegio de Maristas.
Su amiga, Lydia Amat Illera, que reservó la cita gracias a un aviso de Gil, se sentía emocionada. “Hoy más que nunca me doy cuenta de la importancia que tiene la vacuna porque el año que viene podré celebrar las fiestas con mi gente, sin preocupaciones. Escucharemos las verbenas y disfrutaremos las fiestas”, decía Amat tras la dosis de Moderna.
Este martes también fue el día en el que muchos navarros completaron su cartilla de vacunación. “Hoy recibo la segunda dosis y encima es mi cumpleaños. Tengo una alegría enorme por terminar hoy el ciclo”, contaba Elena Erasun, la pamplonesa de 49 años que ayer recibía la segunda dosis de Pfizer en la UPNA. Salía a las 13.30 junto a su marido, Ignacio Andueza Soto, que confesaba estar muy contento. “Hemos comido ajoarriero antes de venir y ahora el chupito para celebrar todo. Es un día especial y por lo menos este año vamos a estar con los abuelos”, contaba. Ambos son músicos y están desando volver a animar las noches de San Fermín con su orquesta.
Soledad Batuecas García, de 45 años, se sentía aliviada.”Estar aquí hoy merece la pena, me da tranquilidad. Estoy faltando al almuerzico, pero me voy directa a comer chistorra con mis hijos y mi padre. Lo que más echo de menos es el ambiente, la fiesta y las sonrisas de todos”, contaba.
Alfredo Mangado Marsal, de 47 años, celebró la vacuna pensando en el futuro. “Pienso en el año que viene y es un subidón. La gente, las peñas... El 2022 cada vez está más cerca”.
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