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Covid

La ventilación es “insuficiente o nula” en la mayoría de residencias de Navarra

La carencia se señala en un informe del Instituto de Salud Pública, donde se hace balance de las actuaciones realizadas

La ventilación es “insuficiente o nula” en la mayoría de residencias de Navarra
Publicado el 25/06/2021 a las 06:00
“La ventilación es insuficiente o nula en la mayor parte de las residencias”. La frase se recoge en un informe del Servicio de Salud Pública (Instituto de Salud Pública y Laboral) donde se detalla que por ventilación se entiende “la sustitución del aire interior por aire exterior o, en caso de imposibilidad de ello, la filtración del aire interior”.
El informe contiene las actuaciones llevadas a cabo en las residencias por distintos organismos y entidades desde el inicio de la pandemia. Entre ellas, se indica que se han visitado 58 centros, lo que ha supuesto la misión de 54 informes con deficiencias detectadas en medidas preventivas contra la covid y sus correspondientes recomendaciones para subsanarlas. Es, precisamente, en el capítulo de las deficiencias donde se indica que la existencia de unas condiciones de ventilación insuficientes ha dado lugar a 44 recomendaciones.
El documento se titula ‘Memoria del Programa de Actuación en centros sociales residenciales’ y recuerda que, a pesar de que fue en mayo o junio cuando se supo que el virus se propagaba por aerosoles “no se le dio la suficiente relevancia hasta final de año”.
En descarga de las residencias, el informe apunta que los días con una temperatura exterior más cálida, “se ha ventilado algo (en algunos centros) y se han realizado algunas actividades en el exterior”. “Con la llegada del invierno, dicha ventilación tiende a ser nula”, agrega el informe, que justifica la deficiencia en que “parte de las residencias son edificios antiguos y carecen de ventilación forzada, por lo que no existe un sistema que permita introducir aire limpio exterior de forma controlada”.
GRUPOS BURBUJA, NO SIEMPRE INDEPENDIENTES
Para disminuir la transmisión del virus se recomendó la creación de grupos burbuja (con unos 16 integrantes en muchos centros), de manera que cada grupo actuara de forma independiente con respecto a los otros grupos. Sin embargo, en las visitas se ha detectado que su gestión y organización ha resultado más complicada de lo que parecía, y no sólo a nivel de afinidades personales. “En la mayoría de los centros, las instalaciones carecen de sectorizaciones que faciliten el establecimiento de unidades diferenciadas. En muchos casos, tampoco disponen de espacios suficientes para separar estas unidades (comedores, salas comunes, etc.)”, se apunta en el informe.
Además de las dificultades arquitectónicas, también se indica que las residencias alegaban que hacer esos grupos exigía más personal y otras veces se mezclaban a personas de distintos grupos porque eran matrimonios, amigos o, simplemente, se juntaban en ciertas actividades, como talleres, rehabilitación y comedores, por lo que esas unidades “dejaban de ser estancas”.
NO SIEMPRE CUARENTENA DESPUÉS DE UNA SALIDA
No todas las residencias dan cumplimiento a las cuarentenas que se ha debido guardar en las residencias, como a la vuelta de Navidades, tras un ingreso hospitalario, etc. “Algunas de las residencias disponen únicamente de una habitación para todos estos supuestos, dado que el resto de las habitaciones son dobles, o bien, aunque sean individuales, no están previstas ni preparadas para este tipo de aislamientos”. Por esta deficiencia ha habido 25 recomendaciones a centros.
TRABAJADORES: FALTA DE FORMACIÓN Y CARGA EMOCIONAL
En entrevistas realizadas a trabajadores de residencias, según el informe, se evidencia la “importante carga emocional” que les ha supuesto la pandemia. También se indican dificultades de las residencias para contar con empleados y carencias en la formación e información proporcionada sobre temas como el uso adecuado de los equipos de protección o los protocolos existentes para minimizar los riesgos.
¿Qué se recomienda para mejorar los centros de mayores?
 

Que las residencias reproduzcan, en la mayor medida posible, la calidez de un hogar. Es decir, que se eviten modelos de residencia que, por su estructura y modelo de intervención, dificulten la atención personalizada.
Es una de las recomendaciones que recoge el informe elaborado por el Servicio de Salud Laboral, que también se preocupa por la situación del personal de estos centros, especialmente por el que desempeña labores de cuidados. Para ellos, el documento apuesta por “mejorar sus condiciones laborales” y por que reciban o se refuercen los “planes de formación en conocimientos”.
En el campo de la habitabilidad, el informe marca unas pautas de cómo deberían ser las residencias que se creen o las que se remodelen. Las recomendaciones van en la línea del nuevo modelo residencial ya aprobado en Navarra. Y para las actuales, la consejera de Derechos sociales, Mª Carmen Maeztu, anunció que habría ayudas para remodelar las actuales residencias.
Habitaciones individuales
Así, se aconseja fomentar instalaciones con habitaciones y baños individuales, que deben adaptarse a las diferentes realidades de las personas residentes y disponer de equipos y ayudas técnicas que faciliten tanto la vida de estos como la asistencia por parte del personal.
Los espacios comunes, según se aconseja en el documento, deben contar con ventilación, luz, circulaciones, tamaño. “Se deben habilitar varios espacios comunes adecuados para los residentes”, se detalla.
Que los espacios laborales (vestuarios, espacios de descanso, etc) “cumplan” lo indicado en la legislación sobre prevención de riesgos laborales y cuenten con los medios necesarios como duchas, lavabos, taquillas, etc.
Se recomienda también que existan “circuitos seguros” (limpio/sucio) en lavandería y alimentación, peor también en visitas. Igualmente, se aconsejan que los centros que cuenten con instalación de grúas de techo, sillas acopladas en barra en los baños geriátricos, barras de sujeción, ayudas mecánicas suficientes, etc.
DATOS DEL INFORME

5.835 PLAZAS EN 71 CENTROS existían en Navarra en el momento del inicio de la pandemia.

12.068 PRUEBAS PCR A 4.986 TRABAJADORES (el 85% del total) se han realizado desde diciembre en el marco de los controles periódicos (cada 15 días) para evitar brotes. Una media de 2,4 pruebas por persona. En este periodo se han detectado un 0,4% PCR positivas (52 casos). La prevalencia de covid en este colectivo ha estado por encima incluso de los sanitarios.

50 RECOMENDACIONES por equipos de protección inadecuados, insuficientes, o incorrectamente utilizados.
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