Antonio Bazán: “Con la pandemia, la gente se opera más de párpados y nariz”
“No hacemos solo ‘chapa y pintura’. Es medicina”. Bazán recuerda que su especialidad no es algo ‘frívolo’ sino que ayuda a las personas a vivir mejor al sentirse bien con su cuerpo


Actualizado el 14/06/2021 a las 07:49
Por sus manos han pasado cuerpos enteros. De la cabeza a los pies. Mujeres que han tenido un cáncer y precisan una reconstrucción de la mama. Hombres víctimas de accidentes de tráfico con piernas o brazos amputados que necesitan prótesis para seguir viviendo. Niños con las orejas ‘de soplillo’ (más separadas de la cabeza de lo habitual) y que se someten a una intervención quirúrgica porque esa anomalía les hace ser víctima de burlas en los colegios. Mujeres que, tras haber sido madres, deciden entrar a un quirófano para deshacerse de esa grasa acumulada en el abdomen u hombres que quieren hacer desaparecer las bolsas de sus ojos porque les hacen parecer cansados. En cualquier caso, la vida de estos pacientes es mejor gracias a la cirugía plástica, estética o reparadora. “Hacemos algo más que ‘chapa y pintura’. Es medicina”, insiste Antonio Bazán. Nuevo director de este departamento en la Clínica Universidad de Navarra (CUN), quiere quitar el estigma de ‘frivolidad’ que rodea, en ocasiones, a esta especialidad médica y quirúrgica y explica en qué consiste su trabajo. Nacido en Irún (Guipúzcoa) hace 55 años, ha ejercido en el centro privado y en el Complejo Hospitalario de Navarra (CHN) en las últimas tres décadas. Casado con la bióloga Mari Carmen Legasa, también de Irún y que se ha dedicado a la docencia en Secundaria, son padres de cuatro médicos: Marta (ginecóloga), María (cirujana plástica), Antonio (rehabilitación y jugador de balonmano en el Helvetia-Anaitasuna) y Paula (estudia 3º de Medicina).
¿Qué diferencia existe entre la cirugía plástica y la estética?
La especialidad médica se llama cirugía plástica, estética y reparadora. La cirugía plástica (o reparadora) y la estética, en el fondo, son la misma, aunque el propósito es diferente. En la primera, se modifican los tejidos del cuerpo con una finalidad reparadora o reconstructiva con injertos del cuerpo (piel, cartílago, hueso...) o materiales sintéticos (prótesis). Es la rama de la medicina que se ocupa de la corrección de procesos congénitos (una anomalía), tumorales (pérdida de una extremidad, de la mama...) o traumáticos (tras un accidente) y que afectan a la función y forma del cuerpo. No se trata solo de ‘tapar el agujero’ sino que es un cirugía transversal y muy versátil. Trabajamos el cuerpo al completo, de la cabeza a los pies, y en colaboración con otras especialidades (ginecología, oncología, traumatología, cirugía torácica o abdominal...) La cirugía estética es similar pero, en este caso, el paciente no está enfermo. No es curativa sino que tiene un propósito estético.
Es decir, se elige...
Sí pero dónde ponemos el límite entre una y otra es algo muy opinable. La línea que las separa es muy fina. Por ejemplo, en el caso de una paciente que ha sufrido una mastectomía (amputación de la mama tras un cáncer) y una reconstrucción, ¿qué hacemos con la otra mama? ¿Aumentamos su volumen o la elevamos para que tenga armonía con la que hemos reconstruido? ¿O no? ¿Es parte del tratamiento? No. ¿Es cirugía estética?
Pero socialmente ambas cirugías no tienen la misma consideración. Y hay personas que consideran que la estética es algo frívolo y superficial.
Pero no es así. Sí que existen artistas que se operan pero la mayoría de los pacientes que se someten a una intervención son gente normal, con vidas ordinarias. Madres que quieren recuperar su figura después de dar a luz, mayores que quieren mejorar su rostro... Si su salud lo permite, quizá así vivan mejor.
La Seguridad Social solo cubre la cirugía plástica. No la estética...
Con una excepción. Los niños que tienen las orejas más separadas de lo normal (lo que coloquialmente se conoce como ‘orejas de soplillo’). Este caso está incluido porque esa anomalía puede ser traumática para los menores. Y tras la operación, su vida es mejor y viven más felices.
¿Todas las personas son candidatas para una cirugía estética? ¿O hay límites y excepciones?
Hacemos una valoración personal y comprobamos que los pacientes gozan de salud física y mental. Si piensan que la cirugía les va a cambiar la vida o ven cosas que no son objetivas, intuimos que algo no funciona. Por ejemplo, una chica con anorexia que piensa que está gorda y no lo está. Entonces los derivamos a Psiquiatría. Puede ocurrir al revés, que ellos nos manden pacientes porque crean que con una cirugía van a estar mejor. Físicamente, si tienen diabetes, hipertensión o la sangre anticoagulada por la medicación no son los mejores candidatos. Para pasar por el quirófano, deben ser razonablemente sanos.
MÁS MUJERES
Hay personas que, aunque quisieran los resultados, no se atreven a operarse voluntariamente por los riesgos que entraña...
Todo, hasta el ibuprofeno, tiene riesgos. Pero las técnicas de anestesia están muy logradas.
¿Cuál es el perfil de los pacientes de cirugía plástica y estética?
En la cirugía plástica, muy amplio. Niños, hombres mujeres... a los que hay que reconstruir una extremidad por un sarcoma, un accidente... Y en la estética predominan las mujeres pero hay más hombres de los que nos creemos (se ríe). Las mujeres demandan aumento, reducción o elevación de las mamas; y féminas y varones, mejora de párpados o nariz, estiramientos del rostro y liposucciones (extracción de grasa del abdomen, piernas, nalgas...) También hay técnicas no quirúrgicas, como inyectar la toxina botulínica, el ácido hialurónico o utilizar láser y radiofrecuencias.
¿Hay pacientes adictos?
Se pueden hacer muchas cosas pero no significa que se deban hacer todas. Ni lo último es lo mejor ni hay que operarse a toda costa. La abdominoplastia, por ejemplo, no es un método para adelgazar. Distinto es que después de hacer un régimen se puede quitar una grasa localizada. Pero la mayoría de los pacientes no piden operaciones a lo loco.
¿Cómo ha influido la pandemia?
La gente sigue teniendo su vida e inquietudes. Lo que más se hacen ahora son los párpados y nariz, que es lo que más se ve.
¿Usted se ha hecho alguna operación de cirugía estética?
Nunca. Bromeo con un colega en que, en un futuro, nos operaremos los párpados el uno al otro.