Romper barreras sanitarias para personas con discapacidad desde las aulas
El centro Isterria y la UPNA ponen en marcha un programa pionero para que acudan sin miedo a las consultas. El objetivo del programa es conseguir una atención personalizada y que la asistencia médica sea satisfactoria


Actualizado el 31/05/2021 a las 06:00
El centro de Educación Especial Isterria, en Ibero, y la Universidad Pública de Navarra han puesto en marcha un proyecto pionero de desensibilización sanitaria para eliminar las barreras a las que se enfrentan las personas con discapacidad cuanto acuden a las consultas médicas. El programa se enmarca en un convenio de colaboración más amplio entre ambas entidades que tuvo su germen en el programa Health friendly, financiado por el Gobierno foral, y que desarrollan los miembros del grupo de investigación inno-CARE.
Desde las aulas de Isterria, que depende de la Fundación Caja Navarra, se realiza un abordaje integral sobre la salud del alumnado, eliminando barreras de comunicación e interacción social. El director, José Andrés Burguete Torres, indica que con el programa se crean recursos, tanto para los estudiantes como para los profesionales. “Son herramientas que facilitan las necesidades particulares de cada estudiante para afrontar las atenciones y que el personal sanitario pueda responder de manera más adecuada”.
Trabajan con métodos de aprendizaje activo y colaborativo entre el alumnado en las diferentes etapas educativas. Por ejemplo, con visitas a la enfermería y con simulaciones de consultas para interiorizar situaciones. La orientadora del centro Isterria, Alicia Azcona Navarro, recalca que la pretensión del programa es prevenir la aparición de trastornos de ansiedad o fobias relacionados con los procedimientos médicos y el tratamiento de las personas que ya los sufren, para mejorar su acceso a los sistemas de salud.
SIMULACIONES
Iserria ha dispuesto una clase como consultorio. Aitor Azura, alumno de 13 años, recibe allí a sus compañeros en el papel de doctor. “Ayudo a que se les vaya el miedo a ir al médico. Para que vean que no pasa nada y que ir a la consulta nos sirve para estar mejor y curarnos”. Todo a través de una fórmula lúdica reforzada mediante estímulos sensoriales, a través de cuentos y canciones, entre otros, que varían en función de las necesidades de cada estudiante. Una segunda fase del programa podría llevar a las aulas visitas en realidad virtual, según adelanta Azcona.
La coordinadora del programa, Laura San Martín, apunta que la finalidad es trasladar esta experiencia a centros de salud, centros asistenciales, familias de personas con discapacidad y difundirlo para que llegue a aquellas personas que pueda serles útil. Para alcanzar este objetivo, profesionales de Isterria han empezado a impartir formación a estudiantes de Enfermería de la UPNA. Begoña Pérez Eransus, vicerrectora de Proyección Universitaria, Cultura y Divulgación; y Olga López de Dicastillo, vicedecana del grado de Enfermería; explican la importancia de que los futuros profesionales sanitarios dispongan de herramientas prácticas que les permitan atender de una manera eficaz y personalizada la diversidad de las personas con discapacidad intelectual. “Este proyecto nos permite desarrollar dos ámbitos de trabajo. La atención al paciente y la investigación para mejorar la calidad de vida de las personas”, señalan.

