Evaluar, Los Simpson y familia imperfecta

El filósofo Gregorio Luri, junto al experto en evaluación educativa Luis Lizasoain, analizaron el futuro de la Educación desde la perspectiva de los datos y el papel de la familia. Cifras, porcentajes o puntos de mejora se dieron la mano con el arte de educar

Evaluar, Los Simpson y familia imperfecta
AmpliarAmpliar
Evaluar, Los Simpson y familia imperfectaJosé Antonio Goñi
Evaluar, Los Simpson y familia imperfecta

CerrarCerrar

Íñigo González

Actualizado el 23/05/2021 a las 06:00

A priori las evaluaciones del programa PISA, el drama del abandono escolar o el futuro de la educación parecen tener poco que ver con Los Simpson. Pero no. La televisiva troupe amarilla de dibujos sirve para hilar fino con el concepto de familia, uno de los pilares básicos de la educación. Y así quedó demostrado durante el encuentro que mantuvieron el experto en métodos de evaluación educativa Luis Lizasoain y el pedagogo y filósolfo Gregorio Luri. Ocurrió en la tarde noche del miércoles, en Civican, y en el marco de la cita Perspectivas, de Fundación Caja Navarra.

La ponencia se enmarca dentro de la Cátedra Aprender-Ikasi, una aventura entre Fundación CAN y la UPNA que busca promover un modelo avanzado de educación basado en las llamadas realizadas por la UNESCO. El reto era analizar el cómo y para qué se evalúa en educación y, sobre todo, sobre la necesidad de evaluar sistemas.

El primero en abrir fuego fue Luis Lizasoain, profesor de Métodos de Investigación en Educación de la UPV y consejero del Instituto Nacional de Evaluación de la Educación de México. “Los docentes evaluamos para certificar que nivel de conocimientos han adquirido y como herramienta de mejora. Pero hoy me voy a centrar en las evaluaciones externas. En internacionales (PISA) y nacionales, las que se realizan en 4º de Primaria y 2º de Secundaria. Si nos fijamos en PISA, que es un sistema que compara países, los resultados nos dicen que España tiene niveles medianos de rendimientos, inferiores a la media europea, en todas las competencias y en todas las ediciones. Tenemos muy pocos estudiantes en niveles altos de resultados y demasiados en niveles bajos. Un 25% está por debajo del mínimo aceptable para comprender un texto o aplicar un razonamiento matemático sencillo. Tenemos un problema, desde hace mucho. Y me temo que PISA 2022 no vamos a mejorar mucho”, aventuró.

Lizasoain cree que nuestro sistema educativo tiene un problema estructural muy grave: la repetición de curso. El 28,7% de los españoles que hicieron PISA ya habían repetido al menos un curso. En Finlandia fue un 5%. Esta diferencia se observa entre los países del Norte y del Sur de Europa y se reproduce entre las CCAA del Norte y del Sur de España. Recordó que la repetición afecta mucho más a los chicos y sobre todo, al contexto socioeconómico. Se dan diferencias de 50 puntos, lo que se considera un año académico entero, entre los de mayor nivel socioeconómico y los de menos. “Esto nos habla de la equidad o inequidad del sistema. La educación que reciben los sectores más desfavorecidos de nuestra sociedad no les ofrece los mínimos de calidad exigibles. ¿Qué podemos hacer para mejorar? Observar y aprender de los que lo hacen bien. Aquí hay que buscar nuestros mejores colegios y ver como lo hacen. Centros que deberían tener más problemas por su alumnado pero sus profesionales son brillantes”, terminó.

LA PERFECCIÓN FAMILIAR

Gregorio Luri le tomó el relevo. Azagrés, maestro, pedagogo, doctor en Filosofía, Medalla de Carlos III el Noble de Navarra por su trayectoria y apuesta por la escuela pública, encandiló a los presentes con ese tono llano tan suyo, cuajado de anécdotas y dobles sentidos con trasfondo detrás. Se centró en el papel de las familias en la educación. Y comenzó con una declaración de intenciones: “He llegado a la conclusión de que una familia normalica es un chollo, esas que gestionan sus neurósis cotidianas sin demasiados aspavientos”.

Reconoció Luri que hay motivos para estar preocupados, pero que él defiendo la postura contraria. Ve en la familia a la institución más antigua de la humanidad y no es una novedad que esté en esté en crisis. Lanzó un reto a los presentes: encontrar una familia perfecta en la sala. Para ello sólo había que reunir al menos tres de estas siete condiciones: “La familia perfecta es aquella capaz de tener el segundo hijo antes que el primero; capaz de programar los estados de ánimo; consigue que los niños nazcan con más sentido común que energía; es una familia capaz de hacer compatibles los hijos, el tiempo libre y el dinero; logra que el órgano educativo de nuestros hijos sea el oído y no el ojo; es capaz de traspasar su responsabilidad a la escuela y es una familia que cuando hay un problema alquila su responsabilidad a algún especialista”. Complicado.

Por ello, si la perfección no está a nuestro alcance, el filósofo apostó por que las familas aspiren a lo que llamó imperfección sensata”. Y dio consejos, como amarse es más importante que comprenderse, o ser capaz de reaccionar con una cierta serenidad ante los problemas imprevistos.

Y Gregorio Luri animó a la audiencia a plantearse si se consideran mejor familia que Los Simpson. La respuesta colectiva pareció un sí. Pero recordó que Homer, Marge, Bart, Lisa y Maggie, con sus imperfecciones, “Cenan juntos todos los días sin televisión, son capaces de resetear todos los agravios mutuos y empezar cada día como una aventura diferente y se profesan amor unos a otros por encima de todas sus locuras”.

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora