Vecinos de Pamplona
"El coronavirus está a todas horas"
Un recorrido por la Plaza del Castillo permite comprobar que para algunas personas el rechazo del toque de queda por parte del Tribunal Superior de Justicia Navarra es una medida un poco anticipada y esperan que la ciudadanía sea responsable


Publicado el 12/05/2021 a las 08:46
Luana Sola Goyeneche (22 años, Ochagavía) compartía este martes con su amiga Lidia Sánchez Malo (20 años, Villafranca) un gofre con sirope de chocolate en la Plaza del Castillo. Ambas debatían sobre si el rechazo por parte del Tribunal Superior de Justicia de Navarra al toque de queda era una medida adecuada o no.
“Soy de un pueblo pequeño y la gente de allí ya está pensando en venir el jueves a Pamplona para poder salir de juevincho”, contaba Luana Sola. Por su parte, Lidia Sánchez aseguraba que tiene “amigas en Pamplona que ya están quedando para salir y no llevamos ni 24 horas con la medida”.
Ellas opinan que es una buena oportunidad para que la gente demuestre ser responsable, pero se están “viniendo muy arriba” y no son todavía conscientes de que “el coronavirus está toda la semana y a todas horas”, destacaba Luana Sola. Le parece una medida “acelerada” y recuerda haber vivido algunas situaciones de “incumplimiento de medidas” mientras tomaba algo en la terraza de algunos bares. “Hay locales que las cumplen, pero en otros está todo petado y las distancias no existen. Que les permitan abrir más beneficia por las cenas, pero las medidas deberían ser más restrictivas”, argumentaba.
También opina parecido Marilyn Nin Frías (República Dominicana, 53 años) que entablaba una conversación con su amiga Elisa Grignafini Bisonó (27 años, República Dominicana) tras una tarde de compras en Pamplona.
Van a quedarse durante tres meses para hacer turismo y creen que la medida “está bien por un lado porque la gente está cansada, pero hay que controlar que el usuario no se emborrache ni se aglomere”, señalaba Elisa Grignafini. Marilyn Nin concretaba que el problema “está en los jóvenes y en que todavía no están vacunados, por lo que se debería primero vacunar antes de liberar el toque de queda”.
Viven desde hace 8 años en Pamplona, en el barrio de la Milagrosa y a ellos el toque de queda y la ampliación de terrazas en los bares les afecta porque “ponen terrazas donde hay aparcamientos y ya no se puede estacionar”, detallaba Lucero Terrasas.
“No estamos de acuerdo porque al final van a aprovechar para juntarse más gente, para hacer lo que quieran”, aseguraba. Su padre esperaba que la gente tuviera “un poco de conciencia y sobre todo los jóvenes, que se cuiden”. Pero su hija no lo tiene tan claro y cree que se repetirán las estampas que ya ha visto en “Yamaguchi de gente reuniéndose sin que nadie les diga nada”, terminaba Lucero Terrasas.
Martxel Rodríguez Etxabide (30 años, Lesaka) compartía una bolsa de pipas con sus compañeros de trabajo Marcos Mora Hureña (38 años, Barcelona) y Jon López García (27 años, Madrid). “Si no hay Estado de Alarma me parece bien que no haya toque de queda, y amplíen el horario a las terrazas lo que va a hacer es que no pase lo que hasta ahora. Que cerrasen a las nueve y la gente se quedara borracha por las calles”, determinaba Martxel Rodríguez. Mari Carmen Huarte Azcárate (Pamplona) descansaba en un banco de la Plaza del Castillo. En su opinión, el toque de queda se debería “haber continuado un tiempo más” porque “la cosa está muy mal”. Prevé que el fin de semana en Pamplona será “un poco desmadre”.
