Begoña Alfaro: “Gobernar consume energías, tenemos que recuperar la intensidad en la calle”
Tras años de luchas intestinas, las bases de Podemos en Navarra han dado la vuelta como a un calcetín a sus órganos de dirección. Una abogada hasta ahora desconocida ha cogido las riendas


Actualizado el 28/03/2021 a las 06:00
Begoña Alfaro García (Pamplona, 4 de marzo de 1982) ha barrido con el 65,6% de los votos a sus contrincantes, Ainhoa Aznárez y Neniques Roldán, en las recientes primarias de Podemos en Navarra. Abogada con 16 años de ejercicio a sus espaldas, fue propulsora del movimiento 15-M en Pamplona. Su padre, Constantino Alfaro, ha sido concejal y alcalde independiente durante años en Carcastillo. De casta le viene al galgo. “O como dice mi madre -añade sonriente-, de ahí me ha venido este ramalazo”. Tiene pareja y desconecta del trabajo diario con novelas y series de Netflix. Sobra decir que vio hasta el último capítulo de Juego de Tronos. En cuanto a música, se decanta por el rock autóctono de Marea y Extremoduro.
¿Abogada con despacho propio?
Sí, ejerzo mi profesión con despacho propio desde hace ocho años, antes lo hice en despachos de otros compañeros. Estoy especializada en derecho administrativo y derecho civil. En los últimos años, la actualidad manda, me centré en el derecho hipotecario y el derecho a la vivienda. A la vez, también llevo muchos años en la calle implicada en movimientos sociales. En los últimos lo he hecho de la mano de la Plataforma de Afectados por las Hipotecas.
¿Cuándo entró en Podemos?
En sus inicios estuve centrada en esa pata que es la calle, los movimientos sociales. Hace ya cuatro años comencé a trabajar como técnica para el asesoramiento de los concejales y concejalas de Podemos en toda Navarra y más recientemente lo he hecho para el grupo parlamentario. Ahora ha llegado el momento en el que he decidido cambiar de escenario; los mismos principios, distinto escenario.
¿Cómo explica que una desconocida, sin un cargo orgánico en el partido, haya triplicado en votos en las primarias a la siguiente candidata, ex presidenta del Parlamento de Navarra?
Creo que es una consecuencia de la necesidad de reiniciar Podemos, de la necesidad que tenía la militancia de recuperar la calle, esa esencia que vio nacer a Podemos. Lo achaco a eso.
Podemos vivió una sonada fractura interna entre las corrientes de Laura Pérez y la que lideraban Ainhoa Aznárez y Eduardo Santos. ¿Le pilló a usted en medio, en alguno de los bandos o escorada?
Me pilló en un segundo plano. En esos años, mi trabajo estaba centrado en el activismo social. Pero me parecería muy presuntuoso por mi parte que habiendo vivido aquello desde fuera ahora me pusiera a juzgar o a opinar sobre compañeros y compañeras.
¿Lo vivió con pena?
¡Claro! Con mucha pena. A cualquier ciudadano ver determinadas situaciones en las instituciones le genera pena. Mucho más si es el proyecto por el que tú apuestas y crees.
El consejo ciudadano, órgano de dirección de Podemos, se ha renovado con siete miembros de su lista y la única presencia de Ainhoa Aznárez. ¿Cómo va a llevar a cabo el ’reinicio’ del partido que usted prometió en campaña?
El punto de partida es bueno. El mandato de la militancia es claro y está asumido que hay que respetar ese mandato. ¿Cómo se va a producir ese reinicio? Por tres vías. Una es el fortalecimiento del territorio, ganar músculo en los municipios; otra, recuperar el contacto y el trabajo continuo con la calle; y una tercera pata, quizás más interna, es fomentar la política de cuidados de toda la militancia para aprender de los errores y no repetirlos.
Podemos nació de la indignación del 15-M y en cuatro años pasó al desencanto. ¿A qué achaca la pérdida de apoyo en las urnas, hasta 30.000 votos en Navarra?
Lo atribuyo a la dificultad, y en este caso hablo también de la dirección estatal, que tiene que entrañar la gestión de un proyecto que en sólo siete años desde su nacimiento ha conseguido entrar tanto en el gobierno central como en los gobiernos autonómicos. Creo que se han consumido energías en esos espacios, pero en este momento hay una clara intención de recuperar la intensidad inicial que había en el trabajo de calle.
¿No hace ninguna autocrítica?
En mis palabras hay autocrítica. Creo que no ha habido una correcta gestión, pero entiendo que ha debido ser difícil.
¿No cree que el desencanto ha tenido que ver más con errores personales de quienes lideran la formación desde Madrid, a las luchas internas y a ciertas formas de hacer que recuerdan demasiado a los partidos tradicionales?
Desconozco a nivel estatal las tripas de lo que sucede.
Centrémonos en Navarra.
La autocrítica es clara en cuanto a los problemas y las discrepancias que ha habido y al hecho de que hayan sido tan públicas y notorias. Tendrían que haber sido resueltas internamente en el partido. Dicho esto creo, de verdad y de corazón, que son problemas lógicos en un espacio de nueva creación y que en poco tiempo ha tenido que asumir la entrada en un Parlamento y en un Gobierno de Navarra. Pero, desde luego, que hacemos autocrítica para solventar esos errores o, al menos, para no repetirlos.
¿Qué valoración hace de los ya casi dos años de participación de Podemos en el Gobierno de Navarra?
El trabajo que se ha hecho lo considero francamente bueno, pero mi filosofía es la de que todo se puede mejorar. También hay que tener en cuenta, para mí no las quisiera, las difíciles condiciones en las que le está tocando lidiar a este Gobierno.
¿Cree que está sacando rédito Podemos a su acción política en el Ejecutivo foral?
Creo que sí. Tenemos la grandísima suerte de que dos áreas muy sensibles del Gobierno de Navarra están gestionadas por gente de Podemos. Dos áreas no, miento, cuatro. Porque por un lado están Justicia, el último recurso que tienen las personas más vulnerables, y Políticas Migratorias. Pero también estamos al frente del Instituto Navarro de Igualdad y en la dirección general de Juventud, dos espacios y sectores precarizados socialmente como son el de las mujeres y los jóvenes.
Pero un solo departamento, el de Justicia y Políticas Migratorias. ¿No cree que han creado para ustedes la cartera con menos contenido de todo el Gobierno?
Creo, y lo digo con todo el respeto del mundo, que eso es un discurso equivocado. Las políticas migratorias no se limitan al control de los papeles de las personas migrantes, a las fronteras y al control policial, que es cierto que es competencia estatal. En Navarra hay más de 106.000 personas migrantes, de ellas unas cien mil en situación regular. Las políticas de vivienda que se apliquen para esas personas, las políticas en materia sanitaria de esas personas, las políticas en materia de convivencia están en manos...
No siga, están en manos de otros departamentos.
¡No! En manos del departamento de políticas migratorias en última instancia.
¿Acaso no decide el departamento de Salud sobre las cuestiones de Salud y Vivienda sobre las cuestiones de vivienda?
Si bien es cierto que el cien por cien de la decisión no compete exclusivamente al espacio de trabajo de Podemos son decisiones compartidas. Tenemos capacidad de incidir en esas políticas y se hace.
CONFLUIR CON IZQUIERDA UNIDA Y BATZARRE
Batzarre da por finiquitada la coalición que mantiene con Izquierda Unida de Navarra y propugna un acuerdo más amplio de los movimientos de la izquierda. ¿Cómo valora la posibilidad de que Podemos se una a estas fuerzas en las próximas elecciones?
De una forma no sólo positiva, sino necesaria. De hecho, tras la publicación de los resultados de nuestras primarias las primeras reuniones que mantuvimos el pasado lunes fueron con Izquierda Unida y con Batzarre. Nuestra candidatura, ahora ya nueva dirección, ha trasladado ese mensaje en todo el proceso de primarias, vemos claro y necesario extrapolar a Navarra la fórmula que ya está funcionando con éxito a nivel estatal y en muchos municipios navarros. Pero no sólo extrapolar sino abrirlo mucho más.
¿A quién más?
No tenemos una lista cerrada, lo que sí tenemos es una línea de trabajo y una bandera clara de defensa de lo social. Todas aquellas personas a título individual, colectivos sociales y espacios políticos que tengan claro que ese es el objetivo vana tener cabida en este proyecto.
¿Se lo propondrían a EH Bildu?
Nosotros en principio no tenemos ningún veto siempre y cuando esté claro que la prioridad es lo social. En otras cosas podremos estar en desacuerdo y de hecho lo estamos con EH Bildu. Pero en todo lo que sea implementar políticas sociales potentes ahí vamos a estar con EH Bildu
No cabe duda de que tienen muchas coincidencias programáticas, pero, ¿no le incomoda ir de la mano de EH Bildu cuando no han sido capaces aún de romper taxativamente con ETA?
Como coordinadora autonómica de Podemos en Navarra no voy a entrar en la política de EH Bildu o en las decisiones que hayan adoptado hasta ahora. Ellos, como no puede ser de otra forma, son soberanos para decidir dónde ponen el foco, en qué prioridades. En lo que son acuerdos concretos sobre políticas sociales nos venimos encontrando institucionalmente, así que por qué no seguir haciéndolo.
Sólo le pregunto si no se siente usted incómoda.
No es una cuestión de comodidad o incomodidad. No estoy de acuerdo en que no den ciertos pasos.
¿Y se lo piden? Porque si se quiere avanzar en la convivencia, ¿no se debe reclamar con la misma intensidad que se esclarezcan los crímenes del franquismo y los de ETA? ¿Que se acabe con el enaltecimiento de lo uno y de lo otro?
En los distintos pronunciamientos que ha habido a nivel institucional sobre esta materia los compañeros de Podemos han mostrado firmemente su postura.
¿Le preocupa el frentismo de la política española?
Yo defiendo que es sano negociar y pactar en donde haya puntos de encuentro. Tenemos que fijarnos más en lo que nos une que en los matices que nos diferencian. Pienso que el actual Gobierno de Navarra, y también el estatal, son una muestra de ello.
Está hablando de partidos a los que les ha unido el poder y le pregunto por la confrontación permanente entre los bloques de Gobierno y oposición. ¿Tan difícil es mirarse a los ojos con respeto y buscar pactos?
Es que si hablamos de Navarra, la oposición de Navarra Suma es ir a máximos, el no por el no y el ir absolutamente contra todo.
¿Recuerda si alguna de las 242 enmiendas que Navarra Suma presentó a los Presupuestos salió adelante con el apoyo de los partidos del Gobierno foral?
Ninguna, creo que no se aprobó ninguna.
Quizás entonces el problema no sea sólo de una de las partes.
Vuelvo a lo mismo, en Navarra tenemos un Gobierno de coalición que en determinadas cuestiones es capaz de llegar a acuerdos con otras fuerzas y no creo que sea el sector sospechoso de incapacidad de diálogo.
¿Se refiere a que son capaces de llegar a acuerdos con EH Bildu?
Sí, claro, sí, a EH Bildu me refiero.
SOBRE SÁNCHEZ E IGLESIAS
¿Cómo hay que entender que Podemos salga a la calle en contra del Gobierno de Sánchez, del que forma parte, con motivo de la Ley de Vivienda?
Lo que pasa con esto es que nunca llueve a gusto de todos. Si Podemos no marcase su línea política claramente se le achacaría que está haciendo seguidismo del PSOE. Si, por el contrario, plantea las diferencias ideológicas y de programa que tiene con el PSOE se le achaca que plantea hacer valer su voz propia. Lo que está reivindicando Podemos en materia de vivienda forma parte de un acuerdo programático, por lo que se está limitando a hacer cumplir lo pactado. Los pactos se firman para cumplirse.
¿Y los trapos sucios no se limpian en casa?
No creo que la discrepancia en los términos en que se está produciendo sea tan dramática y en todo caso habría que poner más el foco en esa parte del Gobierno que no está cumpliendo con lo pactado.
Vamos, que según usted no va a ser por este asunto por lo que se rompa el Gobierno de España...
No lo creo en absoluto.
De todas formas no parece que vaya a ser fácil convencer al PSOE de que entre a regular el precio del alquiler. ¿No lo cree?
No sé qué harán finalmente, porque todavía queda legislatura. Entiendo que el PSOE no fallará a la palabra dada. El problema de la vivienda ya era uno de los mayores antes de la pandemia y no debe retrasarse mucho la solución.
¿Cree que la intervención de los precios en el mercado del alquiler es la mejor solución?
A día de hoy es una de las cuestiones fundamentales que hay que trabajar. Determinar qué zonas existen de mercado tensionado para poder incidir sobre los precios del alquiler, poniendo unos topes, y terminando así con los precios desorbitados y con las decenas de familias que tienen que dejar sus viviendas porque no pueden pagar el alquiler. Todo esto viene de concebir la vivienda como un bien de mercado y no como un bien de primera necesidad.
No olvide que entre la gente de Podemos hay propietarios que alquilan y que incluso a veces desahucian a sus inquilinos...
Sí, pero la especulación masiva con el precio del alquiler no se está produciendo con los propietarios particulares, sino con los grandes tenedores, entidades financieras y fondos de inversión.
¿Cree que la salida de Pablo Iglesias del Gobierno de Pedro Sánchez va a relajar tensiones?
Creo que no existe ese problema que a veces se traslada desde los medios generalistas o de ámbito estatal. Dicho esto creo que la mujer que entra a la vicepresidencia, Yolanda Díaz, es brutal.
¿Cómo ve a la navarra Ione Belarra de futura ministra?
Es una magnífica noticia que Ione Belarra pueda gestionar las políticas sociales. A Ione la conozco desde hace años, hemos trabajado juntas y con muy buena sintonía. Me felicitó tras conocerse los resultados de las primarias de Podemos en Navarra.
Iglesias decide presentarse a la Asamblea de Madrid y propone a Yolanda Díaz como vicepresidenta y futura candidata al Gobierno de España. ¿Dónde queda el espíritu de las primarias en Podemos?
Si no me equivoco, lo que tenemos hasta ahora es el anuncio de una voluntad y según dijo Iglesias esas posibles decisiones se someterán a voluntad de la militancia.
Entonces esperaremos a verlo.
Esperaremos.
Y esperaremos sin poder cruzar de Viana a Logroño mientras miles de franceses y alemanes viajan a España todos los fines de semana. ¿No es un poco kafkiano?
Entiendo que debe entrañar una enorme dificultad conjugar el sostenimiento de la economía de un país y la salvaguarda de la salud pública. Pero no niego que hay decisiones que pueden resultar extrañas a la ciudadanía.
Begoña Alfaro García (Pamplona, 4 de marzo de 1982) Su familia es de Carcastillo, donde su padre fue alcalde y concejal en varias legislaturas. Su único hermano vive con su familia en Barcelona. Ella reside con su pareja en Pamplona. Estudió derecho en la UPNA. Desde hace 16 años, ejerce como abogada especializada en temas de vivienda y derecho hipotecario. Fue militante de Amnistía Internacional y ATTAC Navarra (asociación contraria a las políticas neoliberales) hasta el año 2015, cuando volcó sus esfuerzos en el nacimiento del 15M Pamplona, asumiendo las tareas legales del movimiento. A partir de entonces promovió la Plataforma de Afectados/as por la Hipoteca de Navarra.
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