Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

Arqueología

Hallan un cuerpo humano completo de más de 11.700 años en el valle de Erro

Ha sido bautizado como el hombre de Loizu y data del 9.700 a.C.

Ampliar El 'hombre de Loizu', con más de 11.700 años, es el cuerpo humano completo más antiguo hallado en Navarra
El 'hombre de Loizu', con más de 11.700 años, es el cuerpo humano completo más antiguo hallado en Navarra
Actualizado el 13/03/2021 a las 09:17
El grupo Sakon Espeleologia Taldea halló en la cueva Errotalde I, en el término municipal de Erro -entre Loizu y Aintzioa-, el cuerpo humano más antiguo encontrado hasta el momento en Navarra, que data de alrededor del 9.700 a.C. y ha sido bautizado como hombre de Loizu. El descubrimiento ocurrió el 20 de noviembre de 2017 y tras este tiempo investigando la cueva y los restos, que se presentó ayer.

“Cuando lo encontramos no imaginábamos que era un hombre tan antiguo”, confiesa Andoni Gallardo Izcue, uno de los espeleólogos de Sakon que participa en las tareas de la cueva Errotalde I.

Cuenta que, cuando comenzaron las expediciones, querían explorar la cueva entera, que posee alrededor de 400 metros de largo según el mapa topográfico que realizó Andoni Abarzuza de Sakon. Andoni Gallardo afirma que es habitual que se encuentren restos en las cuevas, tanto de animales como de personas. “Cuando encontramos huesos sabemos cómo hacer, si son de animales prehistóricos -a veces aparecen especies extintas- llamamos a los paleontólogos, si aparecen huesos humanos a los arqueólogos”, asegura Gallardo.

Aun así, la mecánica es siempre la misma: “No tocar nada, sacar todas las fotos que se puedan y revisar la cueva para encontrar más restos al fondo”, termina el espeleólogo. Recuerda que la primera intervención que se realizó con el hombre de Loizu corrió a cargo de Maitane Tirapu de Goñi -antropóloga- y Jesús García Gazólaz -arqueólogo de la sección de Registro, Bienes Muebles y Arqueología del Gobierno de Navarra-.

“Junto a nosotros -detalla Andoni Gallardo- hicieron una primera valoración, se cogió una muestra y se envió para datar por carbono 14. Esto abre todas las vías para conocer de qué época es, si se trata de memoria histórica, si es antiguo, reciente o qué importancia tiene. La datación es lo que tarda mucho tiempo, por lo que se aprovechó para seguir haciendo otra visita y seguir explorando el sistema entero. La topografía de la cueva lleva un trabajo importante. Una vez hecha esa adaptación de la cueva para que pueda pasar el resto de expertos, se comenzó a preparar la cueva para que pueda trabajar con los restos”.

Se refiere a colocación de cuerdas y a todo el tema relacionado con la logística para poder moverse por la cueva, y permitir así el paso por las galerías estrechas y de difícil acceso que posee la Errotalde I.

El lugar donde lo enterraron

Maitane Tirapu explica que el lugar donde encontraron el esqueleto completo del hombre de Loizu “no es una sala amplia. Tiene una piedra vertical, donde colocaron el cráneo. La colocación es espectacular. Trabajamos cada uno de lado, porque no puedes poner nada al ser un sitio muy estrecho”, advierte.

Dice, además, que una de las incógnitas que presenta este descubrimiento es “cómo ha llegado hasta ahí. Alguien lo ha llevado, pero no por la entrada que hay ahora. La cueva es demasiado baja, no puedes llevar una mochila de 10 kilos a la espalda, hay que ir lanzándola delante de la persona. Por lo que introducir un hombre de 17 a 21 años es un problema”, concreta la antropóloga.

Cómo es el hombre de Loizu

Una de las pistas que tiene este equipo de expertos, formado hasta el momento por 26 personas entre espeleólogos, antropólogos o arqueólogos, es que el cuerpo, si hubiera muerto en la cueva huyendo del frío o del hambre, estaría flexionado.

Sin embargo, las piernas están rígidas y “las manos colocadas sobre el abdomen, es de libro de posición”, apunta Maitane Tirapu. También es posible, entre las hipótesis que han barajado este grupo de expertos, que “llevase un fardo o un sudario por la colocación de los huesos. Alguien lo ha tenido que preparar”, señala la antropóloga.

Por las primeras observaciones que ha realizado el grupo formado por 26 expertos, el hombre de Loizu era un varón de entre 17 a 21 años, con una estatura de 1,60 metros, del periodo paleolítico y su cronología data del 9.700 a.C.

“En el momento en el que sacamos los huesos, desmontamos esa escenografía sepulcral que nos hemos encontrado. El registro tiene que ser absolutamente minucioso, por eso de momento ayer en 12 horas conseguimos extraer esto”, constata Jesús García Gazólaz sobre las piezas que se presentaron ayer en la entrada de Errotalde I.

Maitane Tirapu de Goñi observa que, en el cráneo del hombre de Loizu, “hay un evidente traumatismo, que, a simple vista, parece cercano al momento de la muerte. Se puede observar en los bordes, no se ve una remodelación, está coloreado de rojo el borde del orificio y es igual al resto del cráneo. Lo que significa que se rompió en el mismo momento y se ha teñido de lo que hubiera alrededor en el mismo momento”. La antropóloga no detalló si ese impacto fue intencionado o accidental. “Eso lo tendrán que investigar en la Universidad de Cantabria”, añadió.

Desde el Gobierno de Navarra vieron “la dimensión que supone este hallazgo y tras la primera entrada por parte de la Dirección General de Cultura con la antropóloga Maitane Tirapu, pensaron en formar un equipo de investigación lo más completo posible y buscar a los especialistas más adecuados”, recalca García Gazólaz.
Un equipo de expertos para analizarlo

Por ello, se unió al equipo Pablo Arias Cabal, catedrático de Prehistoria de la Universidad de Cantabria, que identifica este hallazgo como “un resto único en España y un caso rarísimo en todo el continente europeo. Este hombre de Loizu corresponde a un momento justo de tránsito desde la última glaciación a los tiempos geológicos actuales, el holoceno, del cual hay muy pocos restos en toda Europa y ninguno en un estado de conservación tan excelente como este”. Desde el punto de vista genético, declara el catedrático en Paleontología, podrán averiguar entre otros si el individuo pasó su infancia en lo que hoy es el territorio de Navarra o no, si pasó toda la vida en el mismo lugar, qué enfermedades pudo haber padecido o qué dieta seguía, ya que los dientes “están en perfecto estado”.

Pablo Arias señala que a ese equipo multidisciplinar se han unido expertos de la Universidad de Cantabria, la Universidad de Burgos, la Universidad de Uppsala, la Universidad de Nueva York, la Universidad de Cambridge o el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Hizo especial hincapié en cómo el grupo Sakon de espeleología trató el hallazgo el primer momento que lo descubrió, “si esto hubiera caído en manos de alguien irresponsable no podríamos valorar adecuadamente los restos, porque si los huesos se hubieran movido unos centímetros o se hubieran manipulado, perderíamos parte de esa información arqueológica”, detalló.
Trabajo, compromiso y documentación

Durante la presentación del hombre de Loizu, estuvieron presentes la consejera de Cultura y Deporte, Rebeca Esnaola Bermejo, quien puso en valor y agradeció el “trabajo, la coordinación y la buena disposición del valle de Erro porque ha sido difícil mantener la discreción con la presión de los vecinos y vecinas que veían que estaba pasando algo”, confiesa.

La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, apuntó que “todo el proceso va a ser documentado por medio de fotografía y vídeo profesional para tener buena documentación gráfica y comenzar las tareas de laboratorio, que serán de limpieza, restauración de todos los restos e intentar descubrir la causa de la muerte de nuestro hombre de Loizu”, termina.
CINCO CLAVES SOBRE EL HOMBRE DE LOIZU
¿CÓMO VIVÍAN EN NAVARRA SUS CONTEMPORÁNEOS?
 

Como explica el catedrático en Prehistoria Pablo Arias Cabal, en el momento en el que el hombre de Loizu vivía está a punto de inventarse la agricultura, “pero en la otra punta del Mediterráneo. Aquí llegará 6.000 años más tarde”. Por lo tanto, él y sus contemporáneos vivían exclusivamente de la caza, la pesca y la recolección. Acababan de salir de la glaciación y el clima “era un poco duro, aunque ya empezaba a ser templado, probablemente muy húmedo. El régimen de lluvias era distinto también, llovía más en verano que en invierno”. En el Pirineo navarro tenían más importancia las especies de roquedo como las cabras montesas, rebecos o el ciervo, animal más importante para ellos. Recolectaban vegetales y pescaban salmónidos.
¿QUÉ O QUIÉN HAY EN NAVARRA QUE SEA DE LA MISMA ÉPOCA?

Según el arqueólogo Jesús García Gazólaz, los poblados contemporáneos al hombre de Loizu en Navarra son las cuevas de Berroberria, Zatoya, el abrigo de Aizpea o la cueva de Abauntz.
9.700 a.C.
Sus restos datan de este año, por lo que tiene más de 11.700 años de antigüedad.

¿A QUIÉN HA SUPERADO?

En el abrigo de Aizpea encontraron a una mujer que, hasta ahora, era la mujer más antigua de Navarra. El hombre de Loizu, asegura Jesús García Gazólaz, “le gana por 4.000 años”.

¿POR QUÉ LO ENTERRARON ASÍ?

Todavía no se sabe. Pero sí que el sitio donde lo depositaron es intencionado. Lo colocaron de manera escenográfica y está cubierto de colorante rojo. Tiene un impacto cercano al momento de la muerte en el cráneo.
volver arriba

Activar Notificaciones

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora