Temor en el vecindario de Olloki tras la denuncia del intento de rapto de tres niños

La denuncia de tres intentos de secuestro a sendos menores en Olloki pone en alerta a sus vecinos. Inquietos y alarmados por lo sucedido, demandan cámaras en la entrada del pueblo y mayor presencia policial. "Preocupa, nos conocemos todos"

La intranquilidad aprisiona a Olloki
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La intranquilidad aprisiona a OllokiEduardo Buxens
La intranquilidad aprisiona a Olloki

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Noelia Gorbea

Actualizado el 16/02/2021 a las 07:48

Serpentear entre las calles de Olloki en la mañana de este lunes devolvía una imagen de calma y quietud. Una postal salpicada de menores disfrutando de las vacaciones de carnaval. Raquetazos en el frontón y miradas de complicidad en los columpios. Todo dentro de lo esperado en una localidad de 1.100 habitantes.

Sin embargo, bastaba atender a las miradas de los progenitores. Madres inmersas en una misma conversación, compartiendo por completo idéntica inquietud. Las tres denuncias de niños vecinos de la localidad de que intentaron meterles por la fuerza en un coche han hecho saltar las alarmas. El primer caso se produjo en Navidad, el segundo en enero y el último el sábado. Aseguran que fueron perseguidos y que lograron huir a la carrera.

Padres que intentan mirar con más de dos ojos mientras dejan que sus hijos disfruten del momento, madres que apenas se alejan, abuelos que no saben cómo ayudar y, en definitiva, un pueblo preocupado e intranquilo casi a partes iguales.

Sin querer dar la identidad, los entrevistados en la mañana de este lunes coincidían. “La madre de la menor a la que intentaron meter en un coche este mismo sábado está muy afectada y preferimos no echar más leña al fuego. Aquí nos conocemos todos”, manifestaban unos y otros. Sí dijeron Teresa, María, Sara, Ana... Sin apellidos ni datos personales.

Precisamente por ello, por esa cercanía que les une a diario, la petición que reclaman, prácticamente unánime, sabe a consenso. “Pedimos cámaras de vigilancia a la entrada y salida del pueblo, además quizá de algún punto fijo dentro del pueblo”, comentan desde la asociación vecinal ‘Vive Olloki’. Y cuentan que, por descontado, todos empatizan con lo sucedido. “Tengamos hijos o no, somos como una gran familia”, afirmaban.

Siguiendo esta misma estela de seguridad, los vecinos se mostraban “satisfechos” por la frecuencia de paso tanto de patrullas de Policía Foral como de Guardia Civil. Recordemos que la localidad no cuenta con agentes municipales. En este punto, el sentimiento de poder incrementar la vigilancia de estos dos cuerpos no les es contraria. “No nos importaría en absoluto que patrullaran más. Sería una medida disuasoria añadida que valoraríamos muy positivamente”, determinan desde la asociación vecinal.

Fue aquí donde la alcaldesa del valle, Matilde Añón (Independientes de Esteríbar), quiso lanzar un mensaje de tranquilidad a sus habitantes. “La presencia policial es mayor que las vigilancias convencionales”, indicó, no sin dejar ver la preocupación que siente el consistorio por lo sucedido.

Resultaba curioso, y así lo hacían saber las personas que ayer se encontraban en la calle a media mañana, el trasiego de coches que a veces se cuenta por Olloki. “Somos un pueblo sin bares, supermercados, zonas de ocio... La gente tiene que venir de propio aquí”, asumía un grupo de madres en las inmediaciones del frontón. Y aludían a las ventajas de vivir en un pueblo. “Todo el mundo se conoce y los niños tienen móvil muy tarde comparado con otros sitios, porque pueden tocar el timbre a los amigos e ir en bicicleta a cualquier sitio. Si nos quitan eso...”, suspiraban.

Por este mismo motivo y aunque tampoco es plato de buen gusto, dicen que una cosa son los robos de los últimos meses y otra, “muy distinta”, lo que ha pasado con los menores. De ahí que la petición de cámaras de vigilancia se haga también desde el partido Olloki es Esteríbar. “Hay muchos niños en el pueblo”, constatan desde la localidad, donde piden cautela en municipios limítrofes.

Cámaras, luz y borlardos
Preocupado, el Ayuntamiento del Valle de Esteribar ya se ha puesto en marcha. “Estudiaremos los requisitos para instalar cámaras, iluminar la trasera del Paseo Lizardi (actualmente sin alumbrado) y colocar bolardos en un camino que parte de Ollokilanda, cuyo tránsito no está permitido pero hay huellas de vehículos”, dijo la alcaldesa Matilde Añón, quien pidió “tranquilidad e informar al consistorio de posibles sospechas”.

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