COVID
La vacunación seguirá en residencias de Rochapea, Cordovilla, Villava y Barañáin
143 residentes de El Vergel recibieron las primeras dosis contra la covid. Navarra inició ayer el plan de vacunación contra la covid-19 que aspira a llegar a 36.000 personas en tres meses. La presidenta Chivite destacó que “es el principio del fin” y llamó a seguir manteniendo todas las precauciones


Actualizado el 28/12/2020 a las 06:00
El 27 de diciembre de 2020 será una jornada que pasará a la historia. Un día marcado por la esperanza en la lucha contra la covid-19 que tanto daño ha causado este año. Y es que exactamente 291 días después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarase oficialmente la pandemia de coronavirus el pasado 11 de marzo, las primeras vacunas pudieron ser administradas ayer domingo en distintos puntos de España, entre ellos la residencia de mayores El Vergel de Pamplona. Concretamente, 143 residentes de este centro dependiente del Gobierno foral recibieron su vacuna a lo largo de la mañana. Y, entre todos ellos, hubo un protagonista especial: José Francisco Guerrero Cana, pamplonés de 70 años que recibió la primera dosis. “Ojalá sea el mejor regalo de Navidad”, deseó.
Con este proceso de vacunación a la gran mayoría de los residentes de El Vergel arrancó el plan especial de vacunación contra la covid-19 de Navarra que, en coordinación con el Estado, y en función de la disponibilidad de vacunas que se asignen a la Comunidad foral, aspira alcanzar a una población de 36.000 personas a lo largo del primer trimestre.
Como ya se avanzó días atrás, el plan de vacunación se ejecutará por fases, atendiendo en un primer momento a los residentes y personal sanitario y sociosanitario que trabaja en residencias (unas 13.000 personas). Según se expuso ayer desde Salud, se abordarán centros de personas mayores, de atención a la discapacidad y trastorno mental grave, y de congregaciones religiosas de más de 10 personas. En total, serán 145 residencias públicas y privadas. Tras la vacunación en El Vergel, y tras una jornada de “logística” este lunes, la vacunación seguirá el martes en cuatro centros: Infanta Elena de Cordovilla, El Mirador de la Rochapea de Pamplona, la congregación religiosa Dominicas de Barañáin y la residencia sacerdotal Amor Misericordioso de Villava.
En un proceso paralelo, y mientras por las mañanas los seis equipos sanitarios habilitados para administrar las vacunas recorren las residencias, por las tardes sus trabajadores serán vacunados en las instalaciones de Refena. “Ya hay unos 1.500 citados a partir del martes”, confirmó la consejera de Salud, Santos Induráin, en el acto oficial organizado por el Gobierno en El Vergel para dar inicio a la campaña especial de vacunación.
“Hoy se abre un camino de esperanza, y quiero lanzar un sencillo mensaje: vacunémonos. La vacuna supone vida”, dijo Induráin, que agradeció la labor desarrollada estos meses en las residencias, donde “han vivido momentos difíciles”.
"ESPERANZA E ILUSIÓN"
La presidenta del Gobierno, María Chivite, quiso ayer, con su presencia, “acompañar” a los residentes y el personal sanitario y sociosanitario. “Son los que más han sufrido, y también los primeros que reciben esta herramienta en la lucha contra el coronavirus”, dijo. “La vacuna significa esperanza e ilusión tras un año tan duro. Es el principio del fin, pero reitero, es el principio. Quedan muchos meses en los que tocará seguir con las medidas de protección y restricciones. Cuestan esfuerzo, pero son necesarias”, afirmó.
No faltó a este acto institucional la consejera de Derechos Sociales, Carmen Maeztu, quien ahondó en la “alegría y satisfacción” por la llegada de “este día de esperanza tras meses duros para todos”, y especialmente en “residencias de mayores y discapacidad, el epicentro de la crisis sanitaria, donde ha habido que lamentar tantas muertes”.
La directora de El Vergel, Montse Equiza, quien definió la jornada de ayer como “un día alegre”, repasó que en la primera ‘ola’ no registraron casos en el centro, mientras que en la segunda hubo 5 que “por fortuna, evolucionaron bien”. “Ya había medidas de protección, más conocimiento, se había reorganizado la residencia en unidades, etc.”. Resaltó que el proceso de vacunación de ayer se vivió “como algo natural, normalizado”, y que la segunda dosis de la vacuna (de la empresa Pfizer) está prevista para el 18 de enero.
José Francisco Guerrero Cana, pamplonés de 70 años, ha recorrido media Europa al volante de su camión, principalmente transportando piezas para la fabricación de coches, como frenos. Un trabajo que lo llevó a conocer países como Alemania, Holanda o Bélgica, destino este último del que precisamente ahora han llegado a España las vacunas contra la covid-19, pues allí se ubica el laboratorio de la farmacéutica Pfizer. Y este camionero jubilado, que vive desde hace 8 años en la residencia El Vergel de Pamplona, tuvo el honor de convertirse ayer a mediodía en el primer navarro en recibir esta esperada vacuna. “Estoy encantado, es algo histórico”, reconocía minutos después de la inyección, registrada a las 10.53 horas y administrada por la enfermera Andrea Blanco Toni.
El Gobierno de Navarra escogió este centro residencial, que depende del Ejecutivo, para iniciar ayer domingo el proceso de vacunación que se prolongará meses, y que en una primera fase se centrará en los usuarios de las residencias y el personal sociosanitario.
“A ver si luego nos podemos ya abrazar y juntar mucho con las familias y los amigos”, deseó José Francisco Guerrero, más conocido como ‘Pacho’. Una persona “muy activa” y que ejerce labores de voluntariado en El Vergel. “Me levanto siempre a las 6 de la mañana”, aseguró quien cada día da un paseo a primera hora, sube los periódicos a las plantas, riega las flores, coloca los carteles con los menús diarios por la residencia, ejerce de sacristán en la capilla, lleva la comunión a otros residentes o los acompaña al médico. “Aquí no falta el entretenimiento”.
Separado, tiene “un hijo, una nuera y dos nietos”, de quienes se acordó ayer. “Por cierto, que tengo al hijo y la nuera con covid”, resaltó. Refirió que en un primer momento mostró sus dudas a vacunarse. “Soy algo miedica, no me gustan mucho los pinchazos, pero me convenció la directora enseguida. Ha sido un pinchacillo de nada y ya está”, expresó. “Hemos pasado un año muy malo, con la suerte de que aquí no entró el virus al principio. El confinamiento fue muy duro, echamos de menos poder salir y las visitas. Suerte que los trabajadores nos han cuidado muy bien. Ahora a ver si poco a poco se va arreglando la cosa”.
RESIDENCIA "REVOLUCIONADA"
Las vacunas llegaron a la residencia El Vergel sobre las 10.20 horas, y a lo largo de la mañana se preveía vacunar a 143 de los 150 residentes. “Es un día alegre. Eso sí, tenemos la residencia revolucionada y con muchos mayores nerviosos desde primera hora”, reconocía Montse Equiza Ortigosa, de 46 años y directora de El Vergel desde hace cuatro.
“Yo casi ni he dormido esta noche”, confirmaba Josefina Domínguez Murillo-Pérez, zaragozana de 60 años y una de las primeras en recibir ayer la vacuna. “Ha ido todo muy bien y estoy muy contenta. A ver si esto se arregla”, dijo. Otra compañera, Blanqui Lorente Ibáñez, pamplonesa de 80 años que residió buena parte de su vida en Marcilla, agregó que en la residencia causó “mucha alegría” saber que serían los primeros, y destacó el “revuelo” que se había organizado por este hecho.
De hecho, a las puertas de la residencia se apostaban al filo del mediodía, cuando estaba convocada una rueda de prensa encabezada por la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, una veintena de agentes de Policía Foral y Policía Municipal, y similar número de periodistas. Algo que también despertó la curiosidad entre los paseantes que recorrían la zona de Aranzadi en una nublada y heladora mañana con apenas 2 grados de temperatura.
“Desde que nos comunicaron que seríamos los primeros en el proceso de vacunación, el pasado 23 de diciembre, han sido días frenéticos para organizar todo, sobre todo al caer en plena Navidad. Pero estamos contentos, porque estas cosas, cuanto antes mejor”, expresó la directora Montse Equiza. “La vacuna da ilusión y motivación para seguir adelante. Es una nota de color a estos meses tan negros”, agregó.
SEGUNDA DOSIS, EL 18 DE ENERO
De los 150 residentes, 7 no autorizaron recibir ayer la vacuna, justificando “razones personales”. “Algunos están en sus casas pasando la Navidad con la familia, otros ingresados...”, repasó Montse Equiza. “No obstante, se estará encima de ellos, recomendándoles que den este paso”, apuntó por su parte Alberto Sola Mateos, médico de la residencia. El 18 de enero, quienes fueron vacunados ayer recibirán la segunda dosis necesaria, y a partir de esta semana se vacunarán, en Refena, los trabajadores de la residencia.
Para el mediodía, el equipo sanitario encargado de administrar las vacunas (uno de los seis que se han conformado para este plan especial de vacunación), integrado por las enfermeras Andrea Blanco Toni y Raquel Castán Correa, y el técnico de emergencias sanitarias Gonzalo Méndez Rico, había puesto 50 vacunas. Se esperaba completar las 143 dosis previstas durante el resto de la mañana. “Hemos encontrado a los residentes con ilusión y esperanzas. Contentos de vivir este momento”, expresó Mª Pilar Sola Sara, enfermera y jefa de sección del Servicio de Urgencias Extrahospitalarias.
“Creo que se tiene que vacunar todo el mundo, porque hemos pasado un 2020 bastante malo. Ha habido muchas penas. El 2021 tiene que ser año de vacunarse y a ver si vemos la luz al final del túnel. Ojalá esta vacuna sea el mejor regalo de Navidad”, sentenció José Francisco Guerrero Cana, antes de retomar su rutina diaria en El Vergel.