Pamplona
El agradecimiento de los alumnos de Santísimo Sacramento a las profesiones esenciales
Alumnos de ESO del colegio Santísimo Sacramento de Pamplona han impulsado un proyecto para agradecer la labor de profesiones esenciales durante el confinamiento. Este lunes visitaron a panaderos


Actualizado el 01/12/2020 a las 12:17
Alma García Peralta recuerda que durante las mañanas del confinamiento almorzaba un bocadillo, en casa y en familia. “Nosotros estábamos ahí tan tranquilos. Pero para que pudiéramos comer, alguien tenía que fabricar el pan. Por eso, os damos las gracias”. Así se lo confesó este lunes al gremio de panaderos. Y lo hizo con cuatro compañeros de Secundaria del colegio Santísimo Sacramento de Pamplona y dos profesores, que han impulsado el proyecto ‘Alimenta el corazón’. Una iniciativa con la que dan las gracias a las profesiones esenciales que, durante el confinamiento, siguieron trabajando para que la vida no se paralizase. Este lunes comenzaron su peregrinaje repartiendo corazones con frases de agradecimiento a dos representantes de la empresa Monbake (que fabrica panes para Berlys y que, entre otros establecimientos, se comercializan en Taberna y Tahona). “Gracias por ser transformadores de un mundo mejor. Siempre venciendo las dificultades. Gracias por ser responsables”. Se leía en el corazón de cartulina roja que los escolares entregaron a Iñaki Rojas Oyarzábal, del departamento de producción; y Diego Eito Iribarren, de reparto. El agradecimiento de este colegio continuará este martes con la visita al Complejo Hospitalario de Navarra (CHN); el miércoles, a la Policía Municipal y los Bomberos y a más profesionales en los próximos días.
El profesor de Filosofía en Secundaria y miembro del equipo directivo de la ESO de Santísimo Sacramento, Iñaki Goldáraz Valencia, explicó el objetivo de su proyecto. “La pandemia no solo se ha manifestado en el ámbito sanitario. Sino también en el de los afectos y el emocional”, reflexiona. Y añade que, con los alumnos de 1º, 2º y 3º de ESO (12-14 años) que forman parte de la Pastoral escolar han querido expresar este agradecimiento. “Estuvimos cincuenta días encerrados en casa pero muchas personas siguieron trabajando para que la sociedad fluyera. Aplaudimos su dedicación y entrega”.
“SE LO MERECEN”
Así lo explica también Adrián Sola Ansorena, de 12 años y alumno de 1º de ESO. “Se lo merecen porque siempre han estado ahí, ayudándonos a todos”. Y cuenta su propia experiencia con los sanitarios de Refena el pasado octubre, cuando su madre se contagió de covid y sufrió una neumonía. “Toda la familia tuvimos que hacernos la PCR. Yo tenía mucho miedo y estaba muy nervioso y nos atendieron muy bien”, cuenta este chico que, finalmente, dio negativo y cuya madre se recuperó con rapidez.
Marina Velilla Urtasun, de su misma clase y también de 12 años, aplaude el proyecto en el que están participando. “Es muy bonito poder dar las gracias a otras personas. Todas estas profesiones han seguido trabajando para que no nos faltara de nada”. Una opinión que subraya Alma García. “Han estado al pie del cañón y cubierto nuestras necesidades básicas. ¡Se lo merecen!”
Muy satisfechos con el reconocimiento de los escolares se mostraron los empleados de Monbake. “En marzo y abril, nosotros seguimos madrugando para venir a trabajar a las dos de la madrugada. En el confinamiento no cambió nada”, apunta Iñaki Rojas Oyarzábal, que continuó trabajando igual que su compañero Diego Eito Iribarren, repartidor. “Llevábamos el pan por toda Pamplona y comarca. ¡Íbamos solos por las calles!”, recuerda.
Una realidad de la que ni estos alumnos, ni otras muchas personas, fueron conscientes en su día. Mientras se comían todas las mañanas un bocadillo para almorzar en sus casas. Pero que ahora aplauden y han sabido detenerse para darles las gracias.
La profesora de música del colegio Santísimo Sacramento de Pamplona, María Peralta Fernández, ha compuesto con sus alumnos de ESO la melodía y la letra una canción para agradecer la labor de todas las profesiones esenciales que continuaron durante el confinamiento. Con el título de ‘Alimenta el corazón’ dan las gracias a los panaderos, médicos, enfermeros, auxiliares, celadores, bomberos, policías, periodistas, repartidores de supermercados... y otras profesiones que estuvieron “al pie del cañón”. “Alegra la vida a todos / contagia esperanza / alimenta el corazón / nunca dejes de soñar”. Con este estribillo han cantado su optimismo por seguir adelante y quieren ser personas agradecidas. “Nos interesa mucho la educación emocional”, apunta María Peralta, que también es profesora de Musicoterapia en la Facultad de Pedagogía y Magisterio de la Universidad de Navarra. El colegio moverá esta canción (en formato de videoclip) en las redes sociales y buscan también algún padrino o madrina (del mundo de la música, la cultura...) que les ayude a difundirla.