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Ángela Martínez y Eneko Izcue.

Historia de dos llamadas de rastreadores de coronavirus en Navarra

Diario de Navarra se sienta con dos jóvenes rastreadores y transcribe sus conversaciones con dos casos positivos. En la primera, la afectada, 82 años, vive con su marido. En la segunda, el positivo tiene 21 años

14/09/2020 a las 06:00

Ángela Martínez Bezares, enfermera rastreadora (26 años): “En las conversaciones buscas que expresen sus emociones”

Historia de dos llamadas de rastreadores en Navarra

ESCUCHA EN ESTE AUDIO LA CONVERSACIÓN ENTRE LA RASTREADORA ÁNGELA MARTÍNEZ Y UN CONTACTO CON UN POSITIVO EN COVID

  • Ángela, enfermera rastreadora de 26 años
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A sus 26 años, Ángela Martínez Bezares es una de las enfermeras más veteranas de la Unidad de Rastreo del Gobierno de Navarra en Refena. Su mesa se ubica en la cuarta fila de la sala, ante una pizarra y un mapa de Navarra. Desde allí, casi en el centro, se emplea a fondo esta mañana de jueves revisando los 400 correos electrónicos con información de contactos estrechos enviada por personas que han dado positivo en coronavirus. Y el volumen de emails aumenta por minutos.

A la izquierda de su mesa, a unos dos metros, trabaja el enfermero Eneko Izcue, de 21 años, quien le facilita una ficha con datos de un nuevo caso (persona positiva) para rastrear. Se trata de M., una mujer de 82 años de la Comarca de Pamplona con unos síntomas que comenzaron días antes de la llamada de la rastreadora: mucosidad, temperatura, diarrea…

Mientras Ángela marca el teléfono y se ajusta bien la mascarilla y el auricular, explica que en las conversaciones con los pacientes lo primero que busca es el “tú a tú”, dice. “Tratas de conseguir que la gente exprese sus sentimientos en un contexto personal de mucho miedo y ansiedad. Les angustian las bajas laborales y la sintomatología y lloran, lloran mucho…”. Una vez que termina de marcar el número, mientras espera tono, susurra: “Seguramente, al ser una persona mayor, tengamos que hablar también con algún hijo o hija para contrastar la información”. Así transcurren los 15 minutos de rastreo.

-Hola, buenos días, soy enfermera de rastreo del Gobierno de Navarra, no sé si hablo con M. ¿Eres el hijo?
-No. Soy el marido.
-Ah, vale. Eres el marido (risas) Menudo piropo le he echado.
-Espere, le paso a mi mujer.
-Vale, vale, como quiera...
-Hola, M. No sé si le han informado de la PCR que se hizo ayer de que le íbamos a llamar hoy.
-No, no me han informado.
- Bueno, mire, la prueba ha salido positiva en coronavirus. ¿Cómo se encuentra?
-Fatal. Tengo dolores musculares, fiebre y diarrea.
-¿Qué día empezaron todos estos síntomas?
-El sábado 29 de agosto.
-Vale. Lo más importante es que si no le apetece comer, al menos se hidrate bien. Beba agua. Si va todo el ratico al baño, lo más importante es que beba el agua a cucharadas soperas. Una cuchara sopera de agua cada diez minutos. Así durante una hora. Porque beber a tragos o beber mucha agua hará que no lo digiera bien y le hará ir otra vez al baño. Y para los dolores musculares, puede tomar algún paracetamol. Y tendrá que contactar con el médico de cabecera para que le haga el seguimiento oportuno. En cuanto colguemos, le llama y le comunica los síntomas que tiene.
-¿Dónde cree que se ha contagiado?
-No sé.
-¿Ha tenido algún evento familiar?
-El miércoles pasado.
-Mire, M., necesito que me diga las personas con las que ha estado, sin mascarilla, desde el jueves pasado incluido.
-Con mi hija, me la crucé en la calle, pero íbamos con mascarilla.
-Vale, pues esa hija la descartamos porque no es contacto estrecho suyo. Necesito saber las personas con las que ha contactado sin mascarilla.
-Tengo una hija que es positiva... Pero estábamos las dos con mascarilla.
-¿Se tocaron o se dieron algún beso?
-No nos tocamos, no.
-Vale. ¿Con alguna amiga a tomar un café?
-No salgo de casa
-¿Alguna nieta o sus hijos no han ido a casa?
-Los hijos vinieron a casa, pero no recuerdo el día…
-Intente recordar, M.
-¿Me puede dar el teléfono de sus hijos? Le cuelgo, anote el número de los hijos y le llamo en cinco minutos.
(M. los apunta y el marido se pone al auricular ahora y le da a la enfermera rastreadora los contactos que necesita. M. ya no puede continuar la conversación porque siente mucha angustia).
- ¿Viven ustedes dos solos en casa?
- Sí, nosotros solos.
-Vale. Una cosa. Tendrá que hacer usted también un aislamiento. No podrá estar en contacto con su mujer. M. tendrá que estar aislada en una habitación. Si precisa de atención tendrán que tener los dos las mascarillas puestas. Entra a la habitación, se lava bien las manos y hace los cuidados que precise.
- ¿En distintas habitaciones?
-Sí, en la misma casa, pero en diferentes habitaciones.
-No podrá salir de casa para nada en once días. Ni para la compra ni para nada. Tendrá que ir un hijo y dejárselo en la puerta de casa, pero sin entrar en casa. Y M. en una habitación y que llame a su médico para que le diga cuánto tiempo estará aislada. Eso es importante. J. mire, ¿usted cómo se encuentra? ¿Tiene síntomas?
-No.
-Estos días tómese la temperatura. Le voy a citar para la prueba del coronavirus. ¿Sabe dónde está Refena?
-Sí...
-Vale, le hago el volante de la analítica. Hoy jueves tengo cita a las 18.20 horas. Al día siguiente le llegará un mensaje de texto al móvil diciéndole si es negativo. Pero aún en ese caso no podrá salir de casa hasta el 14, aunque sea negativo. Y si comienza con síntomas, llame al médico de cabecera para adelantar la prueba. ¿Vale? Y esté pendiente del teléfono porque le llamaremos de nuevo para ver cómo está y comprobar cómo se encuentra. ¿Me ha entendido todo bien? ¿Tiene alguna pregunta?... Le hago un resumen. Debe estar en casa sin estar en contacto con M., pendiente del teléfono y acudir a las pruebas que le decimos.
- ¿Y yo también me encierro en una habitación?
-No, corazón, usted puede estar por la casa. Puede ir al salón, a la cocina... Pero M. no puede salir de la habitación. Usted le deja la comida en la puerta. ¿Vale? Que ella introduzca hoy todos los elementos que pueda necesitar. La medicación, ropa limpia... Y si solo tienen un baño, tendréis que limpiarlo con lejía.
-Tenemos dos baños.
-Vale, entonces uno para cada uno, ¿de acuerdo? Y que llame al médico de cabecera. Nosotros nos ocuparemos de usted. ¿Vale? Muchas gracias por la información.

REFLEXIÓN FINAL

La llamada ha finalizado y Ángela reflexiona sobre la conversación. “Son personas muy mayores. No es un caso prototipo, porque ella está muy afectada por los síntomas. Además, tienen problemas de memoria porque se ponen muy nerviosos. Les pido el teléfono de un hijo para contrastar las fechas y para que refuercen el aislamiento. No creo que tenga muchos contactos y seguramente se habrá contagiado por una hija que se han llevado al hospital y es positiva”, explica. “Lo que más le preocupaba al marido es no estar con su mujer, pero tienen dos baños y dos habitaciones... Las personas mayores pueden hacer muy bien el aislamiento. En otros casos es más complicado. A veces llamas durante el seguimiento y no están en casa o no te dan todos los contactos porque son amigos y les dan vergüenza... A partir de ahora, el protocolo del control de la mujer lo llevará el centro de salud”.

La enfermera aclara que el protocolo del Gobierno de Navarra “contraindica” hacer segundas PCRs a positivos. “Así que lo que hacemos es un aislamiento de 10 días. Y si los tres días previos a levantar el aislamiento están asintomáticos, se les da el alta sin PCR de confirmación”. En este caso en concreto, precisa, al marido se le mandará un mensaje si es negativo. “Y si es positivo le llamaremos y haremos lo mismo que con su mujer. Dentro de siete días se le preguntará cómo se encuentra y se le vuelve a citar para una PCR a los 11 días del último contacto. Si da negativo se le levanta el aislamiento”.

LOS JÓVENES COLABORAN

“La gente joven tiene unas listas bien elaboradas y nos facilitan bastante los contactos”, sigue detallando. “Hemos visto de todo: gente de 60 años que se niega a hacer un aislamiento y la PCR, incluso a dar sus contactos. Acabo de recibir un correo de una mujer que dice que como tiene un viaje programado se niega a ser positiva porque es asintomática. Lógicamente, no puede hacer ese viaje. Y si no razona cuando le llame, se llevará su caso a Salud Pública. Seguramente subirá el tono de voz y me insultará y colgará, nos ha pasado bastante”.

 

Eneko Izcue Osés, enfermero rastreador (21 años): “Con 15 años sabía que quería cuidar personas”

Historia de dos llamadas de rastreadores en Navarra

ESCUCHA EN ESTE AUDIO LA CONVERSACIÓN ENTRE EL RASTREADOR ENEKO IZCUE Y UN CONTACTO CON UN POSITIVO EN COVID

  • Eneko, rastreador de 21 años
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“Después de una jornada al teléfono rastreando contactos, terminas agotado. Tratas de desconectar al salir de aquí... Pero, a veces, ves cosas ahí fuera que te duelen. No comprendes...”. Así de rotundo se muestra Eneko Izcue, de 21 años, recién licenciado en enfermería y rastreador desde mayo. Al escucharle rastrear, destila pasión en cada llamada. “Esperaba salir de la facultad y trabajar en un hospital o en Atención Primaria...”, sonríe. “Siempre me ha gustado cuidar y curar a las personas”.

Antes de comenzar una de las más de cien llamadas que realiza diariamente, Eneko supervisa la plantilla de preguntas que ha escrito a mano en un folio en blanco. Mascarilla al rostro y bolígrafo entre los dedos, pulsa los números del teléfono del siguiente caso positivo y vuelca el peso de su cuerpo sobre el auricular, como si de esta manera lograra hacer llegar mejor las explicaciones. Esta es la conversación que mantiene con un chico de 21 años de Pamplona. La llamada se prolonga 5 minutos.

-Hola, buenos días. ¿Hablo con J.? Te llamo de gestión de contactos de la covid-19 por la prueba que te hicieron ayer. El resultado, lamento decirte, ha dado positivo. Ahora necesito que respondas a unas preguntas:
-¿Tienes síntomas?
-No.
-¿Has tenido algún evento importante: reunión familiar, comida de amigos...?
-No.
- ¿Algún sitio donde te has podido contagiar?
-No sé.
-Te explico. Necesito que me elabores una lista de contactos desde dos días antes de la prueba. Tienen que ser personas que hayan estado contigo a menos de dos metros de distancia durante más de quince minutos y sin mascarilla: tú, la otra persona o los dos. Otra cosa, ¿vives solo?
-Con mi hermana y madre.
- ¿Para el aislamiento convivirás con ellas?
-Sí.
-Necesito que te aísles en una habitación y evites el contacto con ellas. Solo puedes salir de la habitación por fuerza mayor y con mascarilla, que debéis llevar los tres. Usa solo un baño si tenéis posibilidad. Hay que evitar el contagio en el baño. Todas estas indicaciones te las darán desde el centro de salud. Te voy a dar un correo electrónico y me mandas tu lista de contactos. ¿Me confirmas entonces que la lista de contactos es tu familia?
- Sí, mi familia.
-Vale, espero tu correo. Muchas gracias. Adiós.

Al finalizar la llamada, Eneko analiza el rastreo. “Se hizo la prueba el día 1 y como está sin síntomas se le piden los contactos desde dos días antes. Por lo tanto el 30 de agosto. El chico dice que tampoco sabe dónde se ha contagiado. Suelen salir casos aislados de este tipo. De todas maneras, concluye el rastreador, no le ha pillado por sorpresa. Se vino a hacer la prueba porque algo intuía. Al ser asintomático se le cita para practicarle una prueba de sangre (ELISA) con la que se busca un tipo de anticuerpos”.

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