“UPN necesita un cambio de liderazgo, no puede instalarse en la resignación”


Actualizado el 22/06/2020 a las 06:00
Sergio Sayas López, de 40 años, diputado y concejal de su localidad, Buñuel, lleva en la política activa desde los 23 años, cuando fue elegido concejal en Berriozar (2003-2011). Fue parlamentario entre 2007 y 2019. Licenciado en Filología Hispánica y máster en dirección de empresas, antes de entrar en la Cámara trabajó como autónomo y en una consultora de formación para empresas.
¿Por qué disputa a Javier Esparza la presidencia de UPN?
Yo creo que UPN necesita un cambio de liderazgo. UPN no puede instalarse en la resignación. Creo que hace falta recuperar la ilusión en casa, porque desde esa energía renovada seremos un motor de ilusión también para la sociedad navarra.
Tal vez no le ha dado suficiente tiempo al actual presidente.
Yo creo que en 5 años da tiempo a hacer un modelo de partido que yo no he visto.
¿Qué ha hecho mal el líder UPN?
Fundamentalmente hacer un partido desde la sede de Príncipe de Viana, cuando la esencia de UPN es la contraria, hacer un partido de abajo a arriba. Antes las localidades participaban en prácticamente todas las decisiones, se hacían planes de formación... Eso se está perdiendo.
¿Cuando usted fue secretario de Organización era diferente?
Sí, pero más en épocas anteriores. Cuando era secretario de Organización hacíamos formación, viajes con los afiliados, y visitaba dos veces al año todas las agrupaciones locales, pero en la época de Rafa Gurrea, Miguel Ángel Ruiz Langarica o Alberto Catalán la esencia del partido era más fuerte. Yo quiero recuperarla.
¿Su candidatura no debilita al líder de su partido en este momento?
UPN siempre ha sido un ejemplo de democracia interna. Presentar dos modelos de partido y que los afiliados elijan, no sólo no es una debilidad, sino que es una fortaleza. A partir del día siguiente tenemos los dos la obligación de buscar la unidad y yo lo haré.
Pero en esta pugna parece que usted se juega menos.
No es cuestión de jugarse o no jugarse. Cuando crees que tu partido puede hacerlo mejor y tener mejores resultados, es una obligación presentar un proyecto.
Estar en el Congreso y no en el Parlamento, ¿no es una desventaja para un futuro líder de UPN?
Todo lo contrario. Nuestro fundador Jesús Aizpún fue diputado y no estaba en el Parlamento. Desde Madrid se puede hacer mucho en beneficio de UPN y de Navarra. Allí se hacen las relaciones políticas al más alto nivel. Puedes conocer a gente que está en sectores que son estratégicos para Navarra. Y tener voz política allí es importante. A mí me ha parado mucha más gente después de los debates en el Congreso que en los 12 años en el Parlamento.
Si gana, su rival estaría al frente de la política parlamentaria. ¿Mantendría a Esparza como portavoz?
Si yo gano, Javier Esparza estará donde quiera estar. Exactamente igual que si gano, al día siguiente llamaré a Enrique Maya y a Alejandro Toquero y les pediré que estén en mi equipo de dirección, porque me parece que los alcaldes de Tudela y de Pamplona tienen que formar parte de la dirección del partido.
¿No haría ningún cambio en el grupo parlamentario?
Aquí estamos hablando de qué dirección va a tener UPN, no del papel del partido en las instituciones que ya está decidido y perfectamente configurado.
Si es elegido, ¿quiere ser candidato a la presidencia de Navarra?
Eso lo decidiremos cuando toque. No tengo por qué serlo.
¿Pero le gustaría?
Me gustaría que sea el mejor y creo que es una decisión que corresponde tomar a los afiliados. No me ha gustado que se quiten las primarias de los estatutos, porque creo que UPN da un paso atrás en democracia interna. Hay algunos puestos como el cabeza de lista al Congreso o al Parlamento de Navarra que deben ser elegidos por la militancia.
¿Responsabiliza a Esparza?
Sí, la dirección de Javier Esparza, que en su momento introdujo mejoras importantes en la democracia interna, ahora ha dado unos pasos atrás que me gustaría que no se hubiesen dado.
Si lidera UPN, ¿es partidario de que siga vigente Navarra Suma?
Yo apoyé la coalición en los órganos del partido. Ahora quedan tres años por delante y ya se verá. Lo que sí me comprometo es a que la decisión no la tome la dirección, sino los afiliados, y a que la marca de UPN esté presente, es una fortaleza de este partido.
En las ponencias políticas no ha habido discrepancias, ¿es esto más una lucha por el poder?
Yo no tengo diferencias ideológicas con Javier Esparza. Tengo una diferencia en cuanto al modelo de partido.
¿Se han unido a usted personas que no lograron un cargo por no ser de la confianza de Esparza?
En esta candidatura hay mucha gente que tiene un cargo. Yo estoy en el Congreso, Maribel García Malo, Raquel Garbayo y Jorge Esparza están en el Parlamento, Lourdes Goicoechea no quiere ni oír hablar de volver a la política... Esto no va de cargos, va de que nos parece que UPN necesita un revulsivo. No nos podemos resignar a ser un partido con buenos resultados electorales. Somos un partido de gobierno y tenemos que recuperar el Gobierno de Navarra. Haciendo lo mismo va a ser difícil tener resultados distintos.
¿Cómo puede UPN volver al Palacio de Navarra?
Para empezar, mejorando los resultados. Navarra Suma ha tenido un buen resultado, pero podía haber sido mejor. UPN ha llegado a tener 23 parlamentarios.
¿Pero cómo los mejoraría?
Para ser un motor de ilusión en la sociedad, primero tienes que serlo en casa. Me gustaría construir un partido mucho más fuerte y participativo. En segundo lugar, tenemos que dejar de hablar de los temas de los políticos, para hablar de los temas de la gente. Conectaremos más con la sociedad. Muchas veces nos centramos en exceso en el nacionalismo o en lo identitario como discurso y a veces dejamos de lado temas como la educación, la sanidad o lo social. A la gente le preocupa el empleo, su salud... UPN tiene que ser capaz de hablar mucho más de eso.
Para gobernar, o consiguen mayoría absoluta, algo que nunca ha obtenido una sigla, o pactan. ¿Un acuerdo con el PSN sería más fácil si usted liderara el partido?
Dos no pactan si uno no quiere. Yo me puedo comprometer a poner todo lo que esté en mi mano para volver a tender los puentes con el Partido Socialista. Que los puentes estén rotos es malo para Navarra, no sólo para UPN.
¿Quién es el responsable de eso?
El Partido Socialista.
Entonces, que UPN no esté gobernando no sería responsabilidad sólo de la actual dirección.
Es que no lo es. Navarra Suma tuvo un buen resultado, que podía haber sido mejor, pero era un resultado para gobernar. Sin embargo, el PSN ha decidido perder los principios, acercarse al nacionalismo, aceptar el voto de Bildu y tener el Gobierno así. Eso no es responsabilidad ni de UPN ni de Javier Esparza.
¿Qué porcentaje del partido le apoya a usted?
Lo veremos el día 28. Futurólogo no soy, pero creo que es un congreso que podemos ganar, aunque va a estar muy ajustado. No está decidido en este momento.
Si pierden, ¿serán un grupo crítico dentro del partido?
Voy a ganar, pero si perdiese, Javier Esparza tendrá toda mi lealtad y pediré lo mismo si gano. Un proceso democrático no debilita la unidad, pero esta también hay que buscarla. Al día siguiente, el que gane tendrá que saber que es un partido en el que hay sensibilidades distintas y hay que trabajar con eso.