Activar Notificaciones

×

Su navegador tiene las notificaciones bloqueadas. Para obtener mas informacion sobre como desbloquear las notificaciones pulse sobre el enlace de mas abajo.

Como desbloquear las notificaciones.

EE UU Estados Unidos

Ganarle el partido al racismo

La pamplonesa Henar Urteaga estudia y juega a fútbol en el equipo universitario de Champaign, en el estado de Illinois. A sus 22 años relata con crudeza el problema racial que vive actualmente el país

Durante estos días se han sucedido las manifestaciones, como la de la imagen en Chicago.
Durante estos días se han sucedido las manifestaciones, como la de la imagen en Chicago.
EFE
Actualizada 03/06/2020 a las 06:00

"Los entrenadores nos citaron a una reunión para hablar del tema porque querían que hiciéramos frente a ello por duro que fuera. Mis compañeras de equipo nos contaron historias realmente duras y su miedo a ir en el coche solas y que les parara la policía. Rompían a llorar por el terror de lo que les pudiera pasar. Algo tan simple como un juego de adolescentes, de tocar timbres de casas y salir corriendo, puede acabar en un arresto si participa alguna persona de color. Ya por su tez les parece que son sospechosos cuando, en este caso, era un chaval con unas notas ejemplares en mi universidad. Son testimonios difíciles de escuchar”. Este es el relato de Henar Urteaga Juangarcía, una pamplonesa de 22 años que vive en la ciudad de Champaign, en el estado de Illinois.


A sus 22 años los estudios y el fútbol fueron dos motivos suficientes como para hacer las maletas y emprender su sueño americano. Ahora, vive en primera persona el problema racial y los altercados tras la muerte del ciudadano afroamericano George Floyd por un acto racista de la policía de Mineápolis. Además del inhumano testimonio que relataron sus compañeras de equipo, la navarra ha sido partícipe de hechos inimaginables en pleno siglo XXI. “Tengo un amigo de color y he visto como le decían cosas despectivas tan solo por el color de su piel. También me ha contado muchas injusticias. Quiero ser realista y también decir que aquí hay de todo. No todo el mundo es racista en Estados Unidos, tan solo el país está dividido en este aspceto. Y sí, es un problema real”, confiesa con buen criterio.


La pamplonesa no ha vivido las revueltas de estos días, pero ha notado un clima complicado donde reside. “El sábado hubo una protesta pacífica y el domingo ya sí que tuvieron lugar varios actos de vandalismo. Destrozaron un centro comercial, alguna tienda de zapatos y otra de electrónica. Sé que llegaron los antidisturbios y controlaron un poco todo. Hubo toque de queda ese día. El lunes hubo otra protesta, que pasó cerca de la zona universitaria donde estoy. Sin embargo en Chicago, que está a dos horas en coche de aquí, la alcaldesa llamó al ejército”.


Y PARA COLMO, EL COVID-19


Con todo este panorama, es normal que la familia de Henar Urteaga esté preocupada. “Me dicen que tenga cabeza y sentido común a la hora de salir a la calle. Hablo todos los días con ellos. Además de los disturbios tras la muerte de Floyd está el asunto del coronavirus, que no hay que olvidarlo. Nosotros aquí hemos empezado con la desescalada y ya están abriendo las zonas exteriores de restaurantes. Existe el miedo de que, por las manifestaciones, pueda haber un rebrote. La situación es complicada, pero me quedé aquí porque no sabía cuándo iba a volver si regresaba a España”.


La navarra confiesa que está viviendo una experiencia nunca antes imaginada. En 2016 visitó por primera vez Estados Unidos con una beca deportiva idéntica a la que está cursando en la actualidad en la University of Illinois at Urbana-Champaign. Es estudiante de último curso de Física e Ingeniería Mecánica y espera retomar las clases en la segunda quincena de junio. Si su faceta académica está paralizada, la deportiva también. Ni siquiera pueden entrenar ahora y la idea es que vuelva la competición el próximo mes. Su equipo, conocido como Fighting Illini, compite en la conferencia Big Ten, una de las más competitivas del país. “Es un sueño poder estudiar en una universidad de este prestigio y, además, compaginarlo con el fútbol. La pamplonesa es uno de los pilares en el eje de la zaga del conjunto universitario que viste zamarra azul. Ella lleva el número 8 y solo piensa en el presente. “No sé qué me deparará el futuro”, concluye.


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

volver arriba
Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE