Los veterinarios, expertos en crisis sanitarias, critican "la improvisación"
El presidente del Colegio Oficial de Veterinarios afirma que se ha comprobado que "la sociedad funciona de maravilla pero se necesita una buena gestión"


Publicado el 03/04/2020 a las 11:46
El presidente del Colegio Oficial de Veterinarios, un colectivo con experiencia en crisis sanitarias, ve con preocupación el momento no solo desde punto de vista económico sino también del de la salud, dice en una entrevista con Efe, en la que cuestiona la "improvisación" cuando ha habido tiempo para prepararse desde que el coronavirus saltó en China.
"Vamos tarde, y lo vamos a pagar", sostiene Ángel Garde, quien recuerda que los veterinarios han formado parte de los comités de crisis con las vacas locas, el SARS o la gripe aviar entre otras crisis porque "salvo la colza, que fue química, todas han pasado por los animales, como ésta, lo que les da una experiencia en decisiones a tomar y medidas a implementar, también sobre planificación y gestión de recursos".
Sin embargo en esta ocasión el Gobierno de Navarra "agradeció" el ofrecimiento que hicieron a través del Instituto de Salud Pública y Laboral aunque en ese momento "no lo necesitaban", y después, si bien dijeron que, ante una situación cambiante, lo tendrían en cuenta si fuera necesario, "no nos han dicho nada más".
Tampoco, cuenta Garde, sobre diverso material de protección y sanitario que se ha puesto a su disposición, porque la mayoría de los 500 veterinarios que hay en Navarra, en sus distintas ramas laborales, disponen de Equipos de Protección Individual (EPIs), mascarillas, pantallas, guantes o respiradores, "muchos de estos homologados para uso humano" y el resto "adaptables".
Esta falta de respuesta, precisa, "nos crea bastante desconcierto cuando por lo visto no hay material de protección suficiente para todos" ni tampoco pruebas PCR y, sin embargo, la empresa pública Nasertic "coge muestras y hace técnica de PCR por ejemplo para controles de ganadería y la técnica si no es la misma será muy parecida y se podrá adaptar" al coronavirus.
Por eso asegura que, en su opinión, "el gran problema en esta crisis es la improvisación", primero era China y luego, cuando fue Italia, "tampoco se fue previsor" y ahora "no tiene sentido acudir" a "comprar a doblón" en "un mercado salvaje en el que se va a la desesperada, porque así normalmente no se hacen las cosas bien".
"Si hubieran ido por delante" o "hubieran previsto una infraestructura" para respiradores y otros materiales de protección necesarios, "en los que la voluntad no sirve para homologar", se podrían estar suministrando en este momento, pero lo que hay "son parches".
"Si aprendiésemos para la próxima vez sería bueno", apunta, y añade además por lo visto en estos días que "habrá que dar la vuelta a todo el sistema sanitario porque está claro que éste tiene muchos agujeros", aunque valora a sus profesionales, que "se están dejando la piel y asumiendo riesgos para su propia salud".
Para el presidente del Colegio de Veterinarios de Navarra "está claro que hay que modificar el sistema, empezando o terminando por el propio Ministerio, que la mayor competencia que tiene es la coordinación" y está siendo "al revés", y es que, aunque reconoce que un médico "no tiene que ser el mejor gestor", duda de que "un filósofo sea el adecuado" salvo que tenga "muy buenos asesores o medios y recursos".
Algo que no ha visto en esta crisis por COVID-19, en la que asevera que se ha comprobado que "la sociedad funciona de maravilla pero se necesita una buena gestión", "eso es lo que nos falta, porque las ganas ya las pone la gente".
Y teme que "lo peor esté por llegar" ya que "aún no se sabe cómo va a reaccionar el virus", que puede volver "atenuado" y que sean suficientes las defensas desarrolladas, o puede sufrir una mutación "y estaremos otra vez desprotegidos".
De ahí que en todo el mundo, cuenta, se busquen tratamientos "que sirvan para echar una mano en lo que sea" mientras se logra una vacuna "segura y eficaz", que tardará año o año y medio.
