VOLUNTARIADO EN NAVARRA 2019
El 30% de la población navarra participa en acciones de voluntariado
Destinan como media 16,6 horas mensuales a estas tareas


Actualizado el 07/01/2020 a las 06:00
Alrededor de un 30% de la población navarra afirma que participa en acciones de voluntariado, según se recoge en el avance del Estudio sobre el voluntariado en Navarra 2019, elaborado por Navarra+Voluntaria / Nafarroa, Orotan Lagun, y publicado con motivo de la celebración del Día Internacional del Voluntario.
El estudio completo, cuya realización se incluye en el Plan de Acción de Voluntariado Navarra Más Voluntaria / Nafarroa, Orotan Lagun 2018-2020, se difundirá durante este año recién estrenado. Su objetivo es que se pueda ir actualizando regularmente, y que ofrezca una foto fija de la realidad de la acción voluntaria en la Comunidad foral.
Por lo que respecta a la metodología del trabajo, realizado por la empresa de investigación Taller de Sociología, se ha desarrollado mediante encuestas telefónicas a tres grupos de estudio: población que supera 16 años y reside en las diferentes comarcas de Navarra, personas voluntarias que colaboran en las diferentes asociaciones con sede en la Comunidad foral, y asociaciones y entidades sociales que trabajan en el ámbito del voluntariado. Se han realizado un total de 765 entrevistas, con un trabajo de campo realizado entre los pasados días 21 de octubre y el 8 de noviembre de 2019.
El avance indica que la media de edad de las personas voluntarias se sitúa en los 49 años, con un reparto similar en ambos sexos, aunque existen diferencias de género según los ámbitos. Así, en el voluntariado ambiental y deportivo se detecta una menor presencia de mujeres, mientras que en los ámbitos educativo y de cooperación al desarrollo una menor presencia de hombres.
ESTUDIOS Y TRABAJO
En cuanto al nivel de estudios, un 62,8% posee estudios superiores, el 64,5% se encuentra trabajando, y otro 22,3% está en situación de jubilación. Respecto a la situación económica, la mayoría de las personas voluntarias afirman tener estabilidad económica a medio y largo plazo, y un elevado interés por los temas sociales y medioambientales. Por lo que concierne a la permanencia en el voluntariado, las personas voluntarias llevan una media de once años vinculados a temas de voluntariado y/o participación social, y dedican una media de 16,6 horas mensuales a estas labores.
Respecto a las motivaciones, la solidaridad y mejora del entorno son los principales para involucrarse en las organizaciones a las que pertenecen. Además, un 93,4% se siente valorado por su organización, pero en menor medida por la sociedad navarra, con un 75,2%. En cuanto a los principales caminos para conocer las entidades en las que colaboran, las redes familiares y de amistades son el medio principal.
Por lo que respecta a la formación, las personas voluntarias indican que les gustaría recibir más formación en temas sociales, medioambientales y de tiempo libre.
Finalmente, cabe señalar que por comarcas se observa una mayor presencia porcentual de voluntariado en la Ribera (excluida Tudela y Comarca, que se ubica en torno a la media) y en Pamplona y Comarca.
El voluntariado dentro de las organizaciones consultadas se mantiene, en general, estable a lo largo del tiempo, según lo manifiestan las propias organizaciones consultadas. De manera más detallada, un 65,8% estima que se mantienen estables las personas que forman su equipo de voluntariado, otro 25,4% reconoce que hay un cierto nivel de bajas y altas, y el 8,8% indica que tienen muchas bajas y altas. Un 53,5% de las organizaciones indica necesitar, de manera permanente, más personas voluntarias y otro 23,7 las requiere de manera puntual. Para la captación de nuevos voluntarios y voluntarias, un 57,2% de las entidades señala tener alguna dificultad.
Así es como dio Etxeberria con El Salvador Elkartasuna que, a su vez, ejerce de puente con otras ONG locales. “Fue la entidad que me hizo sentir más cómoda y la que más confianza me dio”. Por eso, su voluntariado internacional de tres meses se ha desarrollado en este país centroamericano y no en otro. “Ha sido una experiencia increíble”, hace balance.
Allí, estuvo trabajando con dos contrapartes: ARDM (Asociación de Reconstrucción y Desarrollo Municipal) y Provida. “Me sorprendió lo amplias que son las organizaciones y la cantidad de temas que trabajan”, apunta. “ARDM hace actividades de todo tipo: gestiona un bosque protegido, hace talleres medioambientales y de reciclaje, reparte paquetes agrónomos para plantaciones”, concreta. Provida, por su parte, se centra más en temas de salud, pero también con iniciativas muy variadas: “Pasa consultas en distintos pueblos, hace citologías y revisiones a las mujeres, talleres sobre salud sexual, trabajan en contra de la privatización del agua, etc”.
La navarra admite que el inicio de la estancia “fue duro”. “Estaba sola y me sentía un poco en medio de la nada. Vas con la idea de aportar, de compartir todo lo que puedas, y al principio es un poco frustrante, porque ves que tu forma de hacer allá no funciona. Tienes que parar, aprender, ver cómo funcionan ellos para, después ya sí, empezar a aportar”, describe. Tampoco se pudo quitar a lo largo de su estancia la sensación de “estar en deuda permanente con ellos”. “Me han enseñado mucho más de lo que he podido dar yo”.
SENSACIÓN DE VACÍO
“Cuando me jubilé me propuse pasar un año sabático, pero a los seis meses ya no podía aguantar”, confiesa. “Me gusta andar y me gusta leer, pero faltaba algo”, insiste. Su primera experiencia fue en el Banco de Alimentos, donde estuvo un par de años. Allí se dedicó a clasificar productos, preparar los pedidos, etc. “Era un trabajo bastante físico”. Se despidió coincidiendo con el traslado de la entidad desde Mercairuña, en Agustinos, al polígono Plazaola. “Y me vi otra vez en la misma situación. Conocía a otras ONG por haberles hecho algún trabajo en la notaría. Entre ellas, Nuevo Futuro. Pensé en llamarles y así empecé: el 12 de enero hará ya cuatro años”, rememora con detalle.
La labor que desarrolla en esta organización, que trabaja en favor de la infancia en situación de dificultad social, es “puro ordenador”. “Me dedico a destripar la normativa que afecta directamente a la asociación”. Acude dos mañanas por semana, los martes y jueves, de 9 a 12 horas. “Es una forma de cubrir un rato y entiendo que el trabajo que hago, a alguien le viene bien. A mí, por descontado. Son tres horas que ya no tengo que buscarme ocupación”, sonríe este vecino de Orcoyen, que tiene tres hijas y siete nietos.
Los lunes y los jueves, de 9 a 14 horas, los pasa en la sede de Cáritas, en la calle San Antón. Aunque no tiene contacto directo con los usuarios, lo que palpa desde su posición es que la situación social “no está demasiado bien. Y los políticos, desde el primero hasta el último, dejan mucho que desear”, opina.
Junto a sus compañeras Mari Mar García y Urbi Medrano, la voluntaria más veterana, desgrana las curiosidades del día a día tras el mostrador. “Los productos que más se venden son el café, el chocolate y el azúcar. Tenemos clientes habituales que vienen porque saben que es un consumo responsable. Son productos más caros, pero hay una buena razón detrás”.
Pascual es la única redactora de la revista comarcal Hoy en Cinco Villas. “Es un medio pequeñito, pero me deja muy poco tiempo libre. Este tipo de voluntariado me permite organizarme como yo quiero. Desde Medicus Mundi me pasan un documento excel con la información que hay que redactar, y la hago cuando puedo. Procuro hacerlo todo el mismo día”, confiesa.
Admite que hay días que piensa: “Para qué me meteré yo en esto, más trabajo todavía”. “Pero me queda la satisfacción de estar colaborando y desde el ámbito de la comunicación”, cierra.
49 años es la media de edad de las personas voluntarias, con un reparto similar en ambos sexos.
93% se siente valorado por su organización. La percepción baja cuando se pregunta por el reconocimiento social, algo que solo percibe un 75,2%. Respecto a las motivaciones, la solidaridad y mejora del entorno son las principales para involucrarse.
11 años. Por lo que concierne a la permanencia, las personas voluntarias llevan una media de once años vinculados a temas de voluntariado y/o participación social, y dedican una media de 16,6 horas mensuales a labores de voluntariado.
57% de las entidades señala tener alguna dificultad para captar el número de voluntarios que necesita.