Cáritas mantiene el número de atenciones pero crecen los casos más graves
El director de Cáritas en Navarra ha repasado las cifras de atención de la entidad y ha presentado la campaña de Navidad


Publicado el 19/12/2019 a las 13:01
El número de personas atendidas por Cáritas Diocesana de Pamplona y Tudela se ha mantenido en el 2019 con respecto a años anteriores, si bien desde la entidad han advertido un gran incremento de los casos de exclusión más graves y una mayor representación de quienes llegan desde fuera de la Comunidad foral.
El director de Cáritas en Navarra, Ángel Iriarte, ha analizado en rueda de prensa las cifras de atención de la entidad y ha presentado su campaña de Navidad, enmarcada en el lema “historias que cuentan historias” y que está centrada en la importancia del compromiso personal y no solo económico para ayudar a superar la exclusión.
Cáritas ha atendido a 6.459 unidades familiares diferentes, un 3% más que el año pasado, lo que confirma una tendencia de estabilización en las personas atendidas, un total de 15.969.
También se han estabilizado las personas que acceden por primera vez a sus recursos, en torno al 36%, y entre ellas se consolida la tendencia a la baja de quienes proceden de Navarra, que han pasado de representar al 62 % en 2015 al 29,8 % y se han incrementado las personas que atienden en situación irregular, que han sido una de cada cuatro.
Por modalidades, destacan las atenciones en el Centro de Día San Miguel, dirigido a personas sin hogar, sin recursos o con bajos recursos económicos que presentan graves problemas de desestructuración vital en el que pueden ducharse, lavar la ropa, recibir acompañamiento y asesoramiento o, simplemente, estar un rato calientes.
Aquí han atendido a 160 usuarios de forma continua, un 11% más que en 2018, y a 332 de forma más esporádica, lo que supone un incremento del 121% respecto al 2018.
Para Iriarte este es un claro síntoma del incremento del número de personas en situación de máxima exclusión al que ya apuntaba el ‘Informe FOESSA’, una realidad que hace solo unos años era mínima y que, tras años de crecimiento, en 2019 se ha disparado.
Ha llamado al atención sobre el gran aumento de personas que duermen en la calle, estiman medio centenar que, además, se encuentran con el problema añadido de que las pensiones, uno de los recursos empleados por el Ayuntamiento de Pamplona para alojarlos durante las olas de frío, no tienen habitaciones libres porque están acogiendo a familias.
Igualmente ha alertado de la instauración de un grupo de gente muy joven en alta exclusión que, si en años anteriores se nutría principalmente de jóvenes foráneos, en estos momentos tiene gran presencia de menores extranjeros.
En torno al 54% de las personas atendidas viven en una habitación que acoge muchas veces a una familia entera y se dan casos de camas en las que duermen varias personas a lo largo del día, fenómeno conocido como “cama caliente”.
A su juicio, este gran aumento de la máxima exclusión en Navarra “no es esporádico, sino una tendencia que hay que estudiar y afrontar”.
En referencia a otros recursos, ha señalado que en el proceso de acompañamiento han atendido a 144 personas, de las cuales 103 han recibido también atención en el proceso residencial, lo que supone un aumento del 17%.
En integración laboral, 170 personas han participado en el centro ocupacional y han atendido a 1.650 personas en el servicio de empleo logrando cerrar 153 contratos hasta noviembre. En el comedor han atendido una media de 123 personas diarias, en total a 443 personas diferentes, un 17 % más que el año anterior, de las cuales el 11,5% son menores de edad.
También ha aludido a los problemas de las personas que quiere realizar la primera entrevista exigible para solicitar asilo o refugio, a quienes se están dando citas en marzo del 2021, quedándose en situación irregular ese tiempo.
Además, mientras que las resoluciones antes se extendían por encima de los dos años, tiempo en el cual tenían derecho a percibir ayudas y después la Renta Garantizada, ahora se han acelerado a los tres meses con una mayoría de resoluciones negativas que les deja sin derecho a ninguna prestación posterior.