Fallece el exprofesor de la Universidad de Navarra Juan Andrés Ciordia
Argentino de nacimiento, Ciordia desarrolló la mayor parte de su vida profesional en Navarra


Publicado el 08/08/2019 a las 12:33
El antiguo profesor de la Universidad de Navarra Juan Andrés Ciordia, quien durante 20 años formó parte de la Facultad de Filosofía y Letras (1981-2001), falleció este miércoles 7 de agosto en Pamplona. A pesar de ser argentino de nacimiento, estudiar en Logroño y Bilbao y ejercer durante unos años como abogado en Madrid, Ciordia desarrolló la mayor parte de su vida profesional en Navarra, tierra de origen de su familia.
Ciordia nace en Argentina pero muy pronto se traslada a Los Arcos, el pueblo de su familia. Estudia en el colegio de los Hermanos Maristas de Logroño y obtiene la licenciatura en Derecho por la Universidad de Deusto. Posteriormente, ejerce unos años como abogado en Madrid.
Sin embargo, la mayor parte de su vida profesional la desarrolla al servicio de Navarra. En 1964, comienza a trabajar en la Diputación y luego en el Gobierno de Navarra. En ese tiempo, es director general de Educación (1973-80) y después, presidente del Tribunal Administrativo de Navarra, puesto que ocupó hasta su jubilación.
Como director de Educación participó, entre otras, en la negociación con el Estado para el reconocimiento de las competencias de Navarra en materia de Educación, en el marco de la Ley General de Educación en 1970, y en la reorganización de la Junta Superior de Educación de Navarra. Además, durante seis años desempeñó el cargo de presidente de la Comisión de Música de la Institución Príncipe de Viana.
Quienes le conocen, señalan que con gran generosidad, esfuerzo y entusiasmo hizo compatible su profesión con sus clases universitarias. En el homenaje que le rindió la Facultad de Filosofía y Letras con motivo de su jubilación señalaba: “Mi mejor servicio y el que más me ha valido para mi maduración personal y profesional ha sido el que he prestado desde y en la Universidad de Navarra”.
La Facultad de Educación y Psicología, en la que se encuadra hoy la titulación en la que impartió clase, tiene con él una deuda de gratitud. Quienes tuvieron la fortuna de tenerle como profesor destacan el rigor jurídico con el que abordaba todos los temas, pero también su cercanía, cordialidad y su agudo e inteligente sentido del humor.