Tres encarcelados por un atraco en Larraintzar con 38.000 euros de botín
La Guardia Civil los detuvo en Pamplona, Orkoien y Sarriguren y recuperó 10.000 euros


Actualizado el 21/06/2019 a las 07:50
La Guardia Civil ha detenido a tres hombres en Pamplona, Orkoien y Sarriguren como presuntos autores del atraco a una sucursal bancaria de Larraintzar el pasado mes de marzo en el que se amenazó a los empleados con un hacha y un martillo para que les abrieran la caja fuerte y el cajero automático. En total, se llevaron 38.000 euros, de los cuales han sido recuperados 10.000. Tras pasar a disposición judicial, los tres fueron encarcelados.
A dos de ellos les constan hasta seis antecedentes relacionados con atracos, anteriores a 2009. Dos de ellos son de origen suramericano de entre 25 y 35 años, y el tercero, de origen español, de unos 60. Según informó ayer la Guardia Civil, dos de ellos entraron en una sucursal de Caja Rural el pasado 22 de marzo. Lo hicieron en la hora cercana al cierre con un pasamontañas y acento suramericano. Tras un breve diálogo con un empleado, sacaron el martillo y el hacha y los amenazaron al grito de “esto es un atraco”. Después, encerraron a los tres trabajadores en el baño, inmovilizando a uno de ellos.
La violencia que emplearon fue “elevada”, según los investigadores. A uno de los trabajadores llegaron a colocarle el canto del hacha en la cabeza mientras les amenazaban para que les abrieran la caja fuerte y el cajero. Además, inutilizaron las cámaras de videovigilancia con las armas.
La investigación fue asumida por la Unidad Orgánica de la Policía Judicial (Equipo de Delitos Contra el Patrimonio) y así dio comienzo la llamada operación Guaremate. Durante la investigación se constató que los dos atracadores llegaron a las inmediaciones en un coche conducido por un tercero que durante atraco permaneció dentro del vehículo realizando labores de vigilancia. Finalmente, las gestiones e informaciones recabadas dieron con los tres presuntos autores, que acabaron en prisión.
Del atraco, a la playa
Nada más cometer el atraco de Larraintzar, los tres detenidos se marcharon fuera de Navarra para intentar evitar que se les relacionara con el suceso. Los tres se fueron a la playa, pero por separado: uno a la costa del Sol, otro a Almería y el tercero a la zona de Valencia. Durante la investigación, que se fue centrando en ellos a pesar de su marcha, los investigadores descubrieron que llevaban un tren de vida que no se correspondía con la que habían llevado hasta entonces, ni tampoco con sus ingresos. Uno de los arrestados trabaja en el sector de la construcción y los otros dos en servicios. Los tres, según la Guardia Civil, habían aprovechado el botín de Larraintzar para “aumentar ostensiblemente su nivel de vida”, algo que incluso llamó la atención de sus familiares y amigos, que en comunicaciones intervenidas le preguntaban si el dinero que manejaban provenía de actividades ilícitas como el tráfico de drogas.
En los registros se intervinieron 10.000 euros en efectivo, los objetos utilizados en el atraco, así como dos vehículos, dos bicicletas, un televisor y una videoconsola, presuntamente adquiridos con el dinero del atraco.