La UPNA ingresó en 2018 cerca de 17 millones por contratación con empresas

El rector defiende que aporta más que los 70 millones del presupuesto foral

La UPNA presenta el Plan de Vinculación con la sociedad en el Día de la Universidad
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Diana de Miguel

Actualizado el 13/04/2019 a las 08:59

Ante las más de 200 personas del mundo de la empresa, la política y las organizaciones sociales que acudieron ayer al acto institucional del Día de la Universidad Pública de Navarra, el rector Alfonso Carlosena presentaba el proyecto ‘Pharus’, conocimiento compartido, una hoja de ruta para mejorar la interacción del centro académico con la sociedad y conseguir atraer nuevos mecenas. Objetivos que ya se recogen tanto en los estatutos del centro como en el propio plan estratégico, pero a los que ahora se les da simbología, con la UPNA como “faro de conocimiento” para guiar a la sociedad no como “atalaya inaccesible” sino como “punto de encuentro” en el que todos puedan participar de una u otra forma. “Defendemos la universidad como agente clave de desarrollo regional y ese modelo no se sustenta con la simple financiación de los fondos públicos que vienen de los presupuestos generales de la comunidad”, remarcó Carlosena.

Lo que la UPNA busca con este proyecto es dar mayor visibilidad a su trabajo y reforzar las colaboraciones que viene desarrollado y que ilustran datos como los casi 17 millones de euros de ingresos (16.758.942) que obtuvo en 2018 por facturación con empresas. Porque como defendió su rector “la universidad aporta a la sociedad mucho más que esos 70 millones que recibe de los presupuestos generales de Navarra”.

Entre sus colaboraciones se encuentran, por ejemplo, las cátedras, las prácticas en empresas, el programa de Mentoría Senior, las transferencias de investigación o las iniciativas culturales y de divulgación científica. Ahora lo que se pretende es reforzar su impacto para “hacerlas más efectivas” y darles “mayor visibilidad” potenciando nuevas acciones que logren mejorar dicha colaboración y alejar a la UPNA de la torre de marfil con la históricamente se ha vinculado al mundo académico. Y de ahí el formato que se eligió para el acto institucional que contó con Joaquín Sevilla, responsable de Divulgación de Conocimiento del centro, como maestro de ceremonias. Tras una breve introducción de Sevilla, el acto arrancaba con cuatro dinámicas presentaciones sobre el mundo que viene a cargo de cuatro de sus investigadores que abordaron de forma sencilla desafíos tan complejos como el que trae la inteligencia artificial, las utopías y distopías económicas, la felicidad o la epidemia de obesidad y diabetes.

Humberto Bustince, catedrático de Ciencia de la Computación e Inteligencia Artificial, Mar Rubio, profesora de historia e Instituciones Económicas, Javier Fernández-Montalvo, profesor de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico, e Idoia Labayen, profesora de Fisioterapia, explicaron desde sus respectivas disciplinas el presente e hicieron una proyección de futuro aportando algunas pautas de mejora. Y todo para demostrar, como resumió después el rector, que las universidades “no trabajamos para nosotros mismos, para nuestro propio crecimiento, sino para transmitir el conocimiento a la sociedad”.


3.000 ORGANIZACIONES

En sus 32 años de historia, más de 3.000 organizaciones han colaborado con la UPNA en labores de docencia, investigación y extensión y el centro ha formado a casi 40.000 egresados que ahora presenta como una de las piezas angulares de su plan de vinculación a través del programa de amigos y antiguos alumnos (A3U). Les propondrá propuestas personalizadas y de acceso abierto a diferentes actividades y servicios que resulten atractivos para sus intereses. “Si queremos exigir una mayor contribución, tenemos que empezar demostrando que somos capaces de dar más para, a partir de ahí, convencer a la sociedad de que merece la pena apostar por la UPNA”, señaló Carlosena quien explicó que en el proyecto pharus se han definido un total cuatro fases: investigación, cultivo (en la que el centro se encuentra ya inmerso), solicitud (programas de mecenazgo) y reconocimiento (programas de difusión y reconocimiento).

Aprovechando la carga simbólica del evento-el acto tuvo lugar en la biblioteca, considerada la ‘catedral’ de conocimiento y el centro se abrió en un día festivo para evidenciar la pretendida apertura de la universidad a toda la sociedad-, Carlosena concluía su intervención advirtiendo a los presentes de que aunque “no iban a pasar el cepillo”, si buscan que en el futuro haya una aportación importante al centro. “Merece la pena apostar por ella porque somos el elemento clave para el desarrollo de la comunidad”.

Esa UPNA “en abierto” que persigue el proyecto pharus la encarna a la perfección la exposición ‘En abierto/Zabalik’ distribuida por diferentes emplazamientos del Campus de Arrosadía y que los asistentes al acto tuvieron ocasión de conocer de primera mano.

A través de diferentes materiales expositivos se ha pretendido captar la esencia de la UPNA. Incluye el museo de la ciencia y la tecnología y piezas que encarnan la evolución del conocimiento, así como paneles y audiovisuales con datos del centro: desde el número de egresados, a los contratos de investigación que se han firmado, pasando por los proyectos y empresas.

 

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