El Gobierno da luz verde a la ley foral de protección de animales de compañía
Se endurece la regulación y las sanciones existentes y engordan el capítulo de obligaciones y prohibiciones para los propietarios de mascotas


Publicado el 30/01/2019 a las 13:22
El Gobierno de Navarra ha dado en su sesión de este miércoles luz verde a la proposición de ley foral de protección de los animales de compañía en Navarra, cuya finalidad es erradicar situaciones no deseadas, principalmente de maltrato o abandono.
La iniciativa parte de los grupos parlamentarios Geroa Bai, EH Bildu Nafarroa, Podemos-Ahal Dugu-Orain Bai, Partido Socialista de Navarra e Izquierda-Ezkerra.
El Parlamento de Navarra aprobó en 1994 la Ley Foral 7/1994, de 31 de mayo, de protección de los animales, norma que ha sido superada por el paso del tiempo y por la evolución social experimentada en este ámbito, según señala el Ejecutivo navarro.
Bajo esta premisa, esta proposición subraya la protección de los animales de compañía, atendiendo a la ausencia de un marco legal específico en el ámbito comunitario o nacional, y a la necesidad de erradicar dichas situaciones de maltrato o abandono.
Las 45 páginas del texto endurecen la regulación y sanciones existentes y engordan el capítulo de obligaciones y prohibiciones para los propietarios de mascotas. Empezando por un punto que afecta a miles de navarros: cuando entre en vigor será obligatorio identificar con microchip a los perros, gatos y hurones.
Aunque Navarra cuenta con una ordenación legislativa en defensa de los animales domésticos desde 1994, los proponientes de la nueva Ley argumentan la necesidad de derogar la anterior norma ante la “preocupación” de la sociedad: “Los últimos años han traído un cambio significativo en relación al bienestar animal. La explotación y el sufrimiento animal se reconocen cada vez más; existe una corriente en la sociedad muy preocupada por la protección de los animales, que cada vez toma más fuerza; exhorta a comunidades, organizaciones y gobiernos a tener actitudes de respeto, cuidado y compasión por los animales”.
La presente norma se centra exclusivamente en los animales de compañía y establece que no afecta a otros grupos, como los animales de producción, los existentes en parques zoológicos, la fauna silvestre, los destinados a experimentación con fines científicos y, sobre todo, el grupo que ha generado polémica y debate en los últimos años en formaciones como Bildu o Podemos: los animales utilizados en espectáculos taurinos.