El nuevo jefe de la Policía en Navarra asegura "compromiso y esfuerzo"
Leonés de 63 años, juró ayer su cargo como nuevo responsable de la Policía Nacional en la Comunidad foral


Actualizado el 18/12/2018 a las 07:56
Apenas pasaban tres minutos de las once de la mañana de ayer cuando el leonés Francisco López Canedo, Paco, nacido en Hervededo, El Bierzo, en 1955, juraba con solemnidad su nuevo cargo como jefe superior de Policía Nacional en Navarra. Finaliza una etapa en ese mismo puesto en la provincia de Málaga (antes había pasado por Valencia, Valladolid o Gijón, entre otros destinos) y viene a la Comunidad foral para ocupar la vacante dejada a finales de octubre por el exresponsable del cuerpo, Daniel Rodríguez, que presentó su dimisión al conocerse que usaba una cuenta personal de Twitter en la que había insultado a políticos de izquierdas y ensalzado a militares golpistas. López Canedo no se refirió directamente al periodo de su predecesor y optó por lanzar su mensaje al futuro que le espera. Entre otras, destacó como cualidades personales su “disposición, con ojos atentos y oídos bien abiertos”, para mejorar la coordinación policial existente, su “voluntad de trabajo” y su “sensatez”.
Flanqueado por el delegado del Gobierno en Navarra, José Luis Arasti, y el director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, José Ángel González, recibió de este último el bastón de mando, “símbolo de autoridad, pero también de responsabilidad”, le señaló González.
En su alocución, ante representantes de autoridades civiles y militares, trató de explicar “qué lleva a un comisario ya veterano de origen berciano” a aceptar el reto de ejercer como jefe superior de la Policía Nacional en Navarra. Citó a Unamuno, Steve Jobs o Émile Zola, entre otras referencias, para manifestar su “ilusión y profundo agradecimiento por el puesto”, su amor a la Policía, “a la que debo todo” y las “bondades” de una tierra, la de Navarra, de la que ensalzó a su gente y a su gastronomía. “Me habían hablado bien de ambas, y en los pocos días que voy conociéndolas, puedo decir que es de justicia alabarlas”.
Indicó que, como reza el himno navarro, va a dedicarse “con tesón” al desempeño de su oficio. Tampoco escatimó elogios para los profesionales de la plantilla de la Policía Nacional, tanto la que deja en tierras andaluzas y a la que envió un afectuoso saludo, como a la que dirigirá ahora en la Comunidad foral, “hombres y mujeres entregados a su labor para, entre todos, hacer de nuestra sociedad un lugar mejor”.
El momento más emotivo del discurso y en el que López Canedo, licenciado en Derecho y con 40 años de servicio en la Policía Nacional, no pudo evitar que le temblara la voz llegó al referirse a su familia, que lo arropaba en el acto. Nombró a su mujer, Carmen, “compañera fiel y leal de todos mis destinos”, sus dos hijos, Fran y Pablo, su nuera, Clara, y su nieto, Pablo. “Gracias a todos”, señaló.
Exactamente 14 minutos después del juramento, el acto concluía con la alocución del himno español.
José Luis Arasti, delegado del Gobierno, sí se refirió a la salida de Daniel Rodríguez. En su discurso público dirigió las siguientes palabras a López Canedo: “Quiero que tengas presente que como representante de una institución como es la Policía Nacional, en ningún caso se puede desligar la faceta profesional de la personal. Se nos presume un comportamiento ético y ejemplarizante, más aún cuando llegamos al Gobierno de España para dignificar las instituciones y devolver a la clase política la confianza y la honradez que nunca debió quedar en entredicho. En ese contexto, no son lícitos ni admisibles los insultos, las descalificaciones a quienes piensan distinto ni los elogios a aquellos momentos de la historia reciente que pusieron en peligro nuestra democracia y nuestro Estado de Derecho”, señaló, en referencia a la actuación de su predecesor en una cuenta personal de Twitter.
Arasti desligó al nuevo comisario de ese comportamiento. “La regeneración de las instituciones es un compromiso absolutamente irrenunciable para el Gobierno. Y ya hemos demostrado en otras ocasiones que somos y seremos firmes en su defensa. Me consta, Francisco, que compartimos esa forma de entender las instituciones”. Entre otros temas, a manera de bienvenida, Arasti le refirió la heterogeneidad de Navarra y su pasado más reciente. “No tengas ninguna duda de que esta es una tierra abierta y hospitalaria.
Probablemente no sea un destino fácil, si es que alguno lo es, pero como bien sabes en esta comunidad arrastramos el pasado reciente de violencia, de muerte y de falta de libertad que ETA fue dejando por el camino. Derrotada la banda terrorista, nuestros retos son ahora la memoria y la convivencia. Y ahí todavía queda mucho por hacer”.
También aludió a un necesario esfuerzo en la coordinación policial. “Tenemos nuestras particularidades. Quizá la más significativa es un régimen foral que nos dota de mayor autogobierno y una serie de competencias transferidas desde el Gobierno de España. En ese escenario contamos con una policía autonómica complementaria al trabajo que prestáis las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y las policías municipales. Mejorar la coordinación entre todos es una de las aspiraciones que tenemos entre manos en este momento”.
También envió un mensaje a quienes reclaman la salida de determinados cuerpos policiales de Navarra. “Tenemos una de las tasas de criminalidad más bajas de todo el país y esto no es fruto de la casualidad. Si queremos mantenerla y tratar de avanzar todavía más, no nos podemos permitir prescindir ni de un solo efectivo policial en la Comunidad. Lo contrario sería correr riesgos innecesarios”.