x
Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa Boletines
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
    Navarra
DN más cerca

Del piso de alquiler al patio del cole

Una distancia original de casi 9.000 kilómetros no impidió que sus historias se cruzaran en San Adrián. Hasta allí llegó, desde Ecuador, Noemí Baños, y allí conoció a M.ª Pilar Martínez. Hoy, sus hijos comparten clase y ellas, confidencias

DN más cerca en San Adrián: Noemí Baños y Mª Pilar Martínez
DN más cerca en San Adrián: Noemí Baños y Mª Pilar Martínez

Noemí Baños, procedente de Ecuador, conoció a Mª Pilar Martínez cuando llegó a San Adrián en 2002

Begoña Goitiandia
Noemí Baño García se toma un 'selfie' junto con María Pilar Martínez Aranda en un banco de San Adrián.

Noemí Baño García se toma un 'selfie' junto con María Pilar Martínez Aranda en un banco de San Adrián.

Actualizada 30/05/2019 a las 11:34
A+ A-

Dicen unos que la vida podría resumirse en un cúmulo de casualidades que se han ido sucediendo hasta llegar a hoy. Otros consideran en cambio que todo estaba predestinado a pasar así, que los hechos estaban previstos. Lo cierto es que Noemí dejó su país, Ecuador, allá por 2002, y en su búsqueda de un futuro laboral recaló en San Adrián. Así fue como conoció a María Pilar, que terminó por alquilarle un piso. Y hoy, 16 años después, ambas comparten relación en el patio del colegio, donde dos de sus hijos estudian en la misma clase. Casi 9.000 kilómetros separaban sus vidas, pero la vida las unió. ¿Casualidad, destino?

M.ª Pilar: Si hoy tenemos algo en común son precisamente los hijos. Acaban de empezar 3º de Primaria.

Noemí: Desde luego, y las carreras que tenemos con ellos. El llevarlos, recogerlos, acompañarles a las actividades que hacen...

M.P.: Y, a nivel de carácter, el que las dos somos personas abiertas, comunicativas, alegres...

N.: Sí. Cualquier cosa que nos ha hecho falta nos la hemos preguntado. Dudas, lo que sea... Y luego tenemos el grupo de WhatsApp también... ¿verdad?

M.P.: Ahí también se interacciona, sí. Es un grupo de padres del cole, de esos que a veces los carga el diablo (ríen ambas).

Noemí, echando la vista atrás, reconoce que llegó pensando en quedarse solo un año, pero que las circunstancias cambiaron y que ya no valora regresar a su país.

M.P.: A mí me sorprendió cuando te oí que tenías muy claro que te ibas a quedar aquí. Porque igual tengo la idea de que venís a sacar las castañas del fuego, a buscar un trabajo, pero con la idea de volver.

N.: Lo que pasa es que, claro, cuando vienes, vienes, y yo hablo por mí, con la idea de regresar. Pero se te ‘complica’ todo en el sentido de que estás a gusto, estás trabajando, y piensas: ¿cómo me voy a ir si estoy bien? Luego conocí a mi marido (también de Ecuador), trabajábamos los dos, vinieron los hijos... Ellos han nacido aquí y se sienten de aquí. Esta es su tierra. Y yo llevarles allí, a un país donde está la violencia a flor de piel y hay mucho peligro, pues no. Y eso que la familia siempre tira, los padres... Hay morriña.

Noemí Baño, que trabaja en labores de limpieza y cuidado de mayores, reconoce que cuando llegó se sintió “fatal”, pues no hacía más que pensar en Ecuador. Pero también que encontró el respaldo de algunas personas que se lo hicieron todo más fácil y la apoyaron. Cita aquí, agradecida, a Teresa Parra. “Me ayudó muchísimo, me animó, me ayudó con los papeles, me empleó...”, repasa.

 

BUSCARSE LA VIDA

A la vez que comparten confidencias sobre sus hijos sentadas en un banco de San Adrián, María Pilar Martínez, que trabaja en una empresa familiar, afirma que ha aprendido de su relación con Noemí. Un trato de arrendataria a arrendada que evolucionó a ser “de madre a madre”.

M.P.: Yo de ella, y de mucha gente que viene de fuera, he aprendido cómo se buscan la vida. Cómo llegan con la maleta y buscan un trabajo, a una pareja, y forman aquí su familia. Son cosas que los demás lo hacemos por inercia porque ya estamos aquí, no tenemos que pensar en principio dónde vivimos o, en mi caso por ejemplo, dónde trabajamos, pues sigo con la empresa familiar. Ellos tienen otros retos cuando vienen.

N.: Yo de María Pilar lo que he aprendido o me gusta de ella es lo colaboradora que es.

M.P.: Gracias (sonríe).

N.: La veo siempre en las fiestas, siempre es la cabeza que lleva la peña (es directiva de El Moscón), ayudando, colaborando, vendiendo copas... Siempre muy involucrada en todo. Eso me gusta.

Al hilo de su actual relación de amistad, vinculada a la maternidad, surge precisamente en su diálogo uno de los aspectos que a Noemí más le ha sorprendido de la cultura española, y que María Pilar reconoce asintiendo.

N.: Me llama la atención lo tarde que tienen los hijos las mujeres. Y también que cada vez quieren más estar y vivir solas, como que no echan mucho en falta la familia. Yo, con las chicas que hablo, la mayor parte dicen que están mejor solas. Que les vale con tener un amigo y que de hijos y familia, poco. Y las que tienen hijos, tienen uno y ya no quieren más. Eso para mí es sorprendente porque yo vengo de un país en el que se tienen muchos niños.

M.P.: ¿Cuántos hermanos tienes?

N.: Cinco. Mis hermanos tienen cuatro hijos, tienen tres... Yo aquí he tenido dos y para mí es poco.

Destaca Noemí las tradiciones de su país, por ejemplo los bailes indígenas típicos, como aquello que le gustaría que se conociera de su cultura, y cree que “sería bueno” organizar en San Adrián “eventos, programas o talleres para relacionar a la gente, animar a juntarse”, porque, considera que “cuesta dar el paso”. María Pilar, por su parte, recuerda que hubo una “feria de las nacionalidades sobre gastronomía que fue muy interesante” y que, al ser en la calle, daba mucho pie a participar. Así, llegan a la conclusión de que las propias fiestas del pueblo son un buen ejemplo de convivencia plena intercultural en San Adrián.

M.P.: Son nuestras tradiciones y están abiertas a todo el mundo. El que quiere puede participar. Está en su decisión si quieren correr un encierro o no.

N.: Quieras que no, por ejemplo, estás viendo los toros y hablas con el que tienes al lado de cualquier cosa. Y seguramente sea alguien con quien no has hablado nunca.

M.P.: Para nosotros es a veces más difícil acceder sus tradiciones, pues algunas comunidades hacen fiestas en sus casas, con sus gentes... Pero como nosotros nos juntamos en la calle, ellos lo tienen más fácil.

N.: Hay de todo, gente más o menos cerrada. Pero hay que intentar el conocimiento mutuamente de uno y otro lado.

Selección DN+

Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Contenido exclusivo para suscriptores DN+
Navega sin publicidad por www.diariodenavarra.es
Suscríbete a DN+
Solo 0,27€ al día (Suscripción Anual)
Ya soy DN+
Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar sin publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que necesitas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra