Un joven de 19 años roba un autobús en Tafalla y conduce drogado 10 kilómetros
Fue hasta el cámping de Olite y a su regreso a Tafalla fue arrestado por la Policía Foral



Actualizado el 19/11/2018 a las 07:35
Uno de los sucesos más estrambóticos de los últimos tiempos se saldó ayer por la mañana sin heridos y con un vecino de Pamplona de 19 años y de nacionalidad española detenido. El arrestado robó un autobús en Tafalla, condujo hasta Olite de forma temeraria e invadiendo el carril contrario, dañó vehículos y mobiliario urbano a su paso y fue interceptado por Policía Foral y Guardia Civil cuando accedía de nuevo a Tafalla. En el momento en que se bajó del autocar se encontraba semidesnudo (en calzoncillos y con una cazadora que se investiga si pudo ser robada esa noche en un local de ocio) y dio positivo en el control de drogas pero negativo en el de alcohol. En total, condujo cerca de diez kilómetros sin que ningún otro usuario de la vía resultara herido.
El arrestado se hizo con el autobús sobre las diez de la mañana en la calle Ábaco de la ciudad, situada junto al polideportivo, en una zona donde varias compañía suelen aparcar sus autocares. Primero accedió a uno de ellos pero no consiguió ponerlo en marcha, así que probó con otro. En esta ocasión, no solo accedió al interior sino que logró arrancarlos. La Policía Foral investiga cómo pudo entrar en ambos autobuses y poner en marcha uno.
Ya en sus primeros pasos golpeó a otro autocar allí aparcado, a varios vehículos y mobiliario urbano como una farola, hasta acceder a la N-115 (Tafalla-Peralta) y se puso a conducir en sentido sur. Algunos de los conductores y testigos, viendo la forma tan desorientada con la que conducía, se pusieron a seguirle y dieron aviso a Sos Navarra, Policía Foral y Guardia Civil.
“Me he tenido que orillar”
En su trayecto, pasó a la altura del Hostal Tafalla. “Yo estaba en la barra y lo he visto pasar. ¿Adónde va ese loco?, me ha salido. Me ha llamado la atención lo rápido que iba”, indicó uno de los camareros del hostal. Entonces, añadió, entraron al bar algunos camioneros y relataron cómo había accedido al parking y había roto el retrovisor de uno de los camiones aparcados.
El autobús se reincorporó a la vía y tras un pequeño desvío acabó en el camping de Olite. Allí dio media vuelta y tomó de nuevo la N-115, en este caso en sentido Tafalla. Para entonces, varias patrullas de la Policía Foral le acompañaban. Pero no se detuvo, sino que prosiguió su trayecto por el carril contrario. Una trabajadora del Hostal Tafalla iba entonces a trabajar en moto y se cruzó con él entre la rotonda de acceso a la autopista y la de la Guardia Civil. “Me he tenido que parar y orillar porque si no me daba”, contaba. También estuvo a punto de chocar con un vehículo. Al llegar a la rotonda del cuartel le esperaban agentes de ambos cuerpos, con las armas desenfundadas (se desconocía la naturaleza de la acción). Allí, tras subirse a la rotonda, el autobús se detuvo, no sin antes dañar un vehículo policial.
El autocar presentaba daños en su parte delantera y dos de sus lunas laterales estaban rotas. El joven fue arrestado por un delito de conducción temeraria, a la espera de evaluar los daños causados, para su posible imputación de más delitos. Patrullas de Atestados y Seguridad Vial de la Policía Foral elaboran el atestado.