Vuelve la guerra contra los piojos
La pediculosis es uno de los problemas, junto al resfriado común, más contagioso y sobre todo en épocas como el comienzo del curso escolar. Desde Cinfa aconsejan seguir bien el tratamiento


Actualizado el 06/09/2018 a las 06:00
Paciencia. Es uno de los aliados en la guerra de los padres contra los piojos, uno de los problemas más contagiosos entre niños junto al resfriado común y más en épocas como el comienzo del curso escolar. Expertos de laboratorios Cinfa afirman que conseguir eliminar los piojos no es una tarea imposible y recomiendan seguir “al pie de la letra” las instrucciones de tratamiento.
El primer paso es notificar al colegio que los niños padecen pediculosis para que tome medidas e intente prevenir el contagio. “En ningún caso hay que callarse por vergüenza ya que el mito de que los piojos van sólo al pelo sucio es falso”, afirma Eduardo González Zorzano, experto de Cinfa. Después, es preciso disponer del kit de tratamiento: toalla, lendrera, un pediculicida y champú antipiojos.
González explica que el pelo se debe examinar con la lendrera y arrastrar los piojos mechón a mechón. “Junto a la lendrera y el pediculicida, la paciencia es el mejor aliado para eliminar estos parásitos”, afirma. Según el experto, este procedimiento se debe realizar con el pelo húmedo, ya que en ese entorno los piojos se mueven más lentamente. Posteriormente, debe aplicarse el champú, loción o espuma pediculicida sobre el cabello seco, masajeando ligeramente. Es importante, añade, que el pelo se seque al aire y no usar secador, ya que el calor inactiva el efecto insecticida residual. Para terminar, hay que peinar el cabello con la lendrera y retirar los piojos muertos y liendres.
El experto recuerda que es esencial repetir el tratamiento una semana después. “Con que haya quedado alguno es suficiente para que nazcan y se reproduzcan de nuevo. Lo harán y con mayor resistencia”, añade.
En esta particular guerra, González aporta algunos consejos como no usar un pediculicida si no se confirma que existen piojos aunque sí hay repelentes específicos. Además, añade que los niños no deben aislarse sino tratarse. Y recomienda que no se compartan objetos que tengan contacto con el cabello (gorros, toallas, etc.). Si un niño tiene piojos hay que lavar la ropa de contacto a más de 60 grados. Los peluches y juguetes se deben introducir en una bolsa tres días ya que los piojos se alimentan cada 4-6 horas de la sangre del huésped y no pueden vivir tanto tiempo aislados, explica.
González recuerda que las molestias se producen por la saliva que genera el piojo al picar sobre el cuero cabelludo para alimentarse. Y añade que es importante no rascarse para no irritar el cuero cabelludo y producir una pequeña infección. Por último, destaca que los piojos depositan las liendres en el flequillo, la base del cabello y detrás de las orejas porque son las zonas más calientes y apropiadas para la supervivencia. Por eso, cuanto más lejos estén de la base del cabello más tiempo llevarán en la cabeza.