El PSN denuncia un "vacío legal" en las prestaciones de atención a dependencia
Nuria Medina asegura que “la desidia y la dejación de este Ejecutivo con la gestión de la dependencia es alarmante"


Publicado el 24/06/2018 a las 10:56
El PSN-PSOE ha denunciado el "vacío legal" existente a su juicio en Navarra en lo relativo a las prestaciones vinculadas al servicio que reciben muchas personas en situación de dependencia.
Este vacío legal, señalan los socialistas en un comunicado, se deriva de la sentencia, ya firme, que anula un artículo de la Orden Foral 21/2015 del vicepresidente de Derechos Sociales, Miguel Laparra, por la que los dependientes de grado II, pese a requerir mayores atenciones, recibían una menor prestación vinculada al servicio que los de grado I, un punto de la ley anulado por el TSJN y por el Supremo.
La portavoz socialista de Derechos Sociales, Nuria Medina, considera que esta situación "crea un vacío legal al que el Gobierno de Barkos no está dando respuesta" y, en consecuencia, “sigue vulnerando los derechos de cientos de personas en nuestra comunidad”.
Medina asegura que “la desidia y la dejación de este Ejecutivo con la gestión de la dependencia es alarmante, demostrando su incapacidad para construir un sistema de atención a estas personas de calidad y que mire al futuro”.
La parlamentaria recuerda que Laparra firmó la Orden Foral "nada más acceder al cargo, y esto ocasionó la discriminación de cientos de personas, muchas de las cuales han muerto sin haber contado ni con los servicios adecuados ni con la ayuda económica necesaria para recibirlos".
“Lleva tres años de ejecución”, subraya la socialista, “y, a pesar de estar anulada, sigue aplicándose a unas 300 personas”.
Medina califica de “extremadamente grave” el hecho de que el Ejecutivo foral "siga vulnerando los derechos de las personas en situación de dependencia y, en especial, de aquellas con mayor vulnerabilidad".
“La gestión de Laparra con estas personas está siendo nefasta”, apunta la socialista, “con cero eficiencia, cero calidad y, lo que es peor, nula empatía hacia los afectados y sus familias”.