Absueltos tras la denuncia de una mujer que fue embestida por una vaca brava en Orkoien
Queda abierta la vía civil para que la víctima sea indemnizada


Publicado el 24/05/2018 a las 14:40
El juzgado de lo penal número 4 de Pamplona ha absuelto a dos hombres acusados de un delito de imprudencia grave, después de que una vaca brava se escapara del matadero y embistiera a una mujer en Orkoien, aunque queda abierta la vía civil para que la víctima sea indemnizada.
En la sentencia, contra la que cabe recurso de apelación, se relata cómo, sobre las 12.00 horas del 9 de abril de 2015, uno de los acusados accedió a las instalaciones del Matadero de Pamplona, ubicado en Orkoien, trasladando en un remolque enganchado a un taxi una vaca brava de su propiedad con la finalidad de sacrificarla.
El acusado, después de abrir la puerta mecánica de entrada al matadero y llevar los papeles a las oficinas, se acercó a hablar con el responsable de la descarga de los animales, también acusado en esta causa, quien le dijo que esperara un poco ya que tenía que terminar otra tarea.
Debido a la prisa, el ganadero preguntó a otro empleado del matadero, cuyo nombre no fue facilitado, dónde podía descargar y el trabajador le indicó el lugar.
El ganadero, ayudado por el taxista, procedió a descargar la res brava sin que se hubieran tomado las medidas de seguridad pertinentes.
El animal bajó del remolque y se dirigió hacia las cuadras, pero la vaca se volvió, derrotó contra la valla que era sujetada por el taxista y, tras superar la misma, deambuló por el patio del matadero.
En ese momento llegó a las instalaciones un veterinario, que accionó el botón de apertura automática de la puerta, lo que aprovechó la vaca para salir fuera del recinto.
En la localidad de Orkoien, la vaca embistió a una mujer, a la que causó lesiones que precisaron de cirugía y tres días de hospitalización.
El magistrado considera en la sentencia que la forma de descargar la vaca, "colocando en un lado a una persona totalmente ajena a la profesión" (el taxista), "sujetando una valla sin ningún tipo de anclaje fijo, no parece la más adecuada y, de hecho, se ha revelado como un error".
Además, ocurrió "una fatalidad", como fue que, "justo en el momento en el que la res rebasó la valla, abrió la puerta de acceso al matadero el veterinario".
"Si no se hubiera producido ese hecho, la vaca no se hubiera escapado", se indica en la sentencia, que concluye que la actuación del ganadero no puede calificarse como imprudencia grave.
Respecto al otro acusado, el magistrado entiende que ha quedado acreditado que no fue él quien dio luz verde a la descarga, sino otro empleado del matadero que no ha sido identificado.