Atropello del Día del Ángel de Tudela 2017

El autor del atropello mortal en Tudela acepta 4 años, 3 meses y un día de prisión

El acusado, el milagrés Abel Las Peñas, que lleva un año en prisión provisional, reconoció ser el autor de los hechos

Solicitan una pena de 7,5 años de cárcel al autor del atropello mortal de Tudela
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Solicitan una pena de 7,5 años de cárcel al autor del atropello mortal de TudelaNuria G. Landa (Archivo)
Solicitan una pena de 7,5 años de cárcel al autor del atropello mortal de Tudela

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Jesús Manrique

Actualizado el 11/04/2018 a las 08:34

El joven de Milagro Abel Las Peñas Calvo fue condenado ayer a 4 años, 3 meses y un día de cárcel tras reconocer haber sido el autor del atropello que causó la muerte del zaragozano de 20 años Carlos Pellejero Remacha e hirió a su novia y una amiga hace un año, coincidiendo con la celebración del Día del Ángel de Tudela. También se le condenó a 4 años sin poder conducir vehículos, lo que implica la retirada del permiso.


La sentencia se acordó antes de que se celebrara el juicio en el Palacio de Justicia de Tudela entre las partes implicadas: la acusación particular, ejercida por la familia del fallecido, la defensa de Las Peñas y la Fiscalía, cuyo escrito de acusación fue asumido por completo por Las Peñas.


La Fiscalía pedía inicialmente 7 años y medio de cárcel por un delito de homicidio y otro de lesiones, ambos por imprudencia grave (4 años), y otro de omisión del deber de socorro (3 años y 6 meses). También solicitaba 6 años de prohibición para conducir. Sin embargo, esta pena, como es habitual cuando hay un acuerdo previo entre las partes, se vio reducida a los 4 años y 3 meses citados.


Había consumido drogas


El acusado, en prisión provisional desde el día de los hechos, reconoció, como reflejaba la Fiscalía, que el 16 de abril de 2017, cuando estaban terminando las comidas que celebran los jóvenes el Día del Ángel en el entorno de Las Norias, junto al río Ebro, cogió el coche de su padre y comenzó a conducirlo influenciado por las drogas que había consumido previamente (cocaína y marihuana).


Con él viajaban otros 2 jóvenes que había conocido ese día y que manifestaron a la Policía Foral que iban asustados por su forma de conducir.

Circuló por el camino de Las Norias, por el que a esa hora volvían andando a Tudela numerosos jóvenes tras haber concluido la fiesta. A pesar de ello, conducía a excesiva velocidad “con evidente desprecio a las más elementales normas de circulación”.


Antes del atropello mortal ya realizó una maniobra brusca al llegar a una curva cerrada y estuvo a punto de atropellar a un joven, que sólo lo pudo evitar tirándose hacia el margen derecho del camino. Tras ello, y debido a la velocidad excesiva, el coche invadió el lado derecho durante 26 metros y atropelló a los jóvenes Carlos Pellejero, su pareja Claudia Carrilero y una amiga, Maite Royo. “No pudieron hacer nada por evitar el atropello, al haber vegetación que les impedía apartarse y no tener tiempo de reacción por la velocidad a la que circulaba el acusado”, reflejó la Fiscalía. Otras 3 chicas que caminaban con ellos consiguieron evitar el atropello retirándose hacia la izquierda.


Como consecuencia del impacto, Carlos Pellejero se golpeó la cabeza contra la luna del coche y salió despedido unos 14 metros, falleciendo por un traumatismo cráneo encefálico. Su novia, Claudia Carrilero también fue lanzada a 15 metros de distancia por el choque y Maite Royo fue arrastrada sobre el capó del coche unos 30 metros hasta que el conductor hizo un giro brusco. Ambas sufrieron distintas lesiones y la primera sigue en tratamiento psiquiátrico.


Huida tras el atropello


Tras el suceso, continuó la marcha sin detenerse hasta que uno de sus acompañantes le dijo que parara casi a la altura del puente del Ebro, a cerca de 1,5 kilómetros del lugar del suceso. Los dos se bajaron y dieron aviso de lo ocurrido, aunque, según declararon a la policía, el conductor, que se dio a la fuga, les pidió que no dijeran nada.


El ahora condenado, con daños importantes en la parte frontal del coche y con la luna rota, siguió conduciendo hasta su domicilio familiar en Milagro hasta que llegó la Guardia Civil. Tras varios intentos, accedió a salir y fue detenido.


El auto del juez que lo envió a prisión provisional hace un año, reflejó que en su declaración dijo que no fue consciente de que había atropellado a nadie y que se marchó porque estaba asustado. Además, explicó que en su huida paró para quitar los cristales de la luna porque no veía y que al llegar a casa se metió en la cama y se quedó dormido. Ayer, Abel Las Peñas reconoció todos los hechos que se le imputaban.


Sin acuerdo de indemnización


En lo que no hubo acuerdo fue en la fijación de la responsabilidad civil, es decir, en las indemnizaciones para los afectados, lo que hizo que se celebrara el juicio sólo sobre este aspecto con la declaración de los padres del fallecido, su novia y la amiga que resultó herida.


La Fiscalía pedía una indemnización de 88.219 euros para su padre, 92.982 para la madre (incluyendo los gastos del funeral), 8.853 para su pareja, y 7.962 para la otra herida. Este dinero ya ha sido consignado por la compañía de seguros, pero la Fiscalía y la acusación particular pidieron algunos incrementos con los que no estaba de acuerdo el abogado de la aseguradora y que quedarán pendientes de la sentencia definitiva.

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