Continúan las labores de búsqueda del desaparecido de Lodosa en el Ebro
Se han reanudado a primera hora de la mañana de este sábado y se están centrando en las orillas


Actualizado el 07/04/2018 a las 17:40
Por agua, tierra y aire. Bomberos del Grupo de Rescate Acuático, agentes de la Policía Foral y de la Guardia Civil y el helicóptero del Gobierno de Navarra continúan este sábado buscando el cuerpo de Mamadov Sarr, vecino de Lodosa de 43 años, y de origen senegalés, que se precipitó este jueves al río Ebro cuando realizaba una maniobra marcha atrás. Tampoco localizaron el vehículo en el que iba, un Peugeot de color rojo.
Las labores de búsqueda se reanudaron a primera hora de la mañana de este sábado, después de que los trabajos del viernes concluyeran sin éxito. En el operativo intervienen efectivos de la Policía Foral, bomberos del parque de Lodosa y la Guardia Civil.
Según ha informado el Gobierno de Navarra, la búsqueda se está centrando por tierra en las orillas, labor que se ve dificultada por las condiciones del terreno, con mucho fango y maleza intrincada; y también con una barca por el cauce del río.
Al trabajo no se ha sumado un helicóptero debido a las condiciones climatológicas con viento y posibilidad de tormentas con aparato eléctrico. Tampoco está previsto que el Grupo de Rescate Acuático (GRA) se sumerja en el interior del río, salvo que se localice a la persona desaparecida o su vehículo, debido al riesgo que supone la fuerte corriente en el Ebro.
El accidente ocurrió este jueves sobre las 20.13 horas en una pista agrícola paralela al río Ebro. Al parecer, el copiloto, Maguete Sesck, de 41 años, enseñaba a conducir a su compatriota, que carecía de permiso. Circulaban en dirección a Sartaguda. En un momento dado pararon el coche y dieron marcha atrás. Fue en ese instante cuando se precipitaron al río.
Maguete Sesck, el copiloto, pudo salir del coche y alcanzar la orilla. Mamadov Sarr, que no sabía nadar, fue arrastrado por la fuerte corriente del río Ebro.
Agentes de la Policía Foral investigan si el superviviente pudo incurrir en un delito al permitir que el desaparecido condujera un vehículo sin carné. Además, también tratan de averiguar el estado del coche. Estaba dado de baja y la intención de su propietario era achatarrarlo.
UNA BÚSQUEDA COMPLICADA
A las 23.00 horas del jueves se suspendieron las labores de búsqueda. El viernes, una veintena de agentes de los cuerpos de seguridad reemprendieron la búsqueda a las 8 de la mañana. Policía Foral y Guardia Civil lo hicieron por tierra, centrándose en las orillas del Ebro y, el equipo de buceo de los bomberos, dentro del agua. Desde las 11.30 horas se activó la búsqueda en helicóptero. Según Policía Foral, las condiciones en las que trabajan los agentes son complicadas: “El trabajo de los buzos está siendo muy difícil. Hay mucha piedra, mucho caudal y la temperatura del agua es fría, entre los ocho grados y diez grados. El trabajo de los buzos está siendo muy difícil. Se supone que el coche ha sido arrastrado cauce abajo, aunque todo parece indicar que no ha sobrepasado la presa de Sartaguda, situada a un kilómetro de distancia de donde cayó al río.
La mota situada junto a la orilla del río Ebro a su paso por Lodosa, a la altura del km 3 de la NA-123, se fue llenando este viernes, según pasaba la mañana, de amigos, familiares, integrantes de la comunidad senegalesa y vecinos de Lodosa, agricultores en su mayoría, que estaban pendientes de las labores de localización de Mamadov Sarr.
La comunidad senegalesa en Lodosa está formada por entre ocho y diez personas. La mayoría trabaja en el campo y casi todos se congregaron en el lugar del accidente. Uno de ellos, Cheikh Ndiaye, indicó que llegó a hablar con Mamadov Sarr minutos antes del accidente. “Comentamos que mañana-por el viernes- teníamos que colocar el plástico en los espárragos”.



