La Diáspora

Alejandro y Laura, un ingeniero y una abogada pamploneses en Baltimore

Alejandro aceptó un traslado temporal a la oficina de Baltimore para cumplir junto a su pareja el sueño de descubrir una nueva cultura

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Diana de Miguel

Actualizado el 02/03/2018 a las 09:45

Puede que echen de menos la comida. También, la comodidad de transitar por una gran ciudad como Madrid, donde residían juntos desde hace siete años. Pero pese a todo eso -y las obvias añoranzas de familia y amigos- a Alejandro Remiro Vidaurreta y a su mujer, Laura Pérez Martínez, la experiencia americana les tiene fascinados. Aunque los dos nacieron y se formaron en Pamplona hacía ya varios años que repararon en la capital de España. Él, como ingeniero en el grupo alemán Knorr Bremse y ella, abogada, primero en la firma Deloitte y después en Atento, una empresa de telecomunicaciones internacional. Reconocen que llevaban una “vida cómoda” aunque sin olvidarse de esa inquietud por conocer otra cultura con la que iniciaron su vida en común. Por eso no dudaron ni un minuto en hacer las maletas cuando les surgió la oportunidad. Khorr-Bremse, dedicado al diseño, fabricación y comercialización de sistemas de climatización y frenado para vehículos ferroviarios, necesitaba ingenieros para su planta de Baltimore. “Si me hubieran propuesto ir a China, nos lo hubiéramos pensado más”, explica Alejandro.


Sin hijos ni vivienda en propiedad, cuando lo habló con Laura decidieron que era el momento idóneo para dar el paso. El hecho de que la empresa en la que trabajaba Laura tuviera oficina en Baltimore -está esperando por el permiso de trabajo para retomar su actividad laboral- y el idioma ayudaron en la decisión. Y así, el pasado 29 de noviembre aterrizaron en la ciudad, una de las más peligrosas de EE UU. El año pasado Baltimore, con una historia profundamente arraigada de racismo y segregación racial, intentó sin éxito pasar 72 horas sin un asesinato. Es una ciudad golpeada por la delincuencia, “de grandes contrastes” con zonas vigiladas las 24 hora del día hasta por aire que se han convertido en un clásico post-industrial y neoliberal del cinturón de óxido que rodea la ciudad, “que no conocemos ni conoceremos”, y otras muy bonitas como el célebre puerto. Su proximidad a ciudades como Washington, Philadelphia y Nueva York les permiten hacer turismo los fines de semana.


HISTORIAL CREDITICIO


Superado el choque inicial ya sólo les queda disfrutar de la experiencia. Y es que reconocen que el primer mes y medio “fue muy duro”. Lo pasaron en un hotel y con un coche de alquiler. Entre medias, gestiones y más gestiones. “Era crear una vida de cero”, dicen. Lo que a primera vista les parecía que sería lo más sencillo: alquilar una casa, abrir una cuenta en el banco o comprar un móvil se convirtió en una carrera de obstáculos. “Aquí nadie se fía de ti. Da igual el dinero que tengas en el banco. Lo que importa es tu historial crediticio que se gana pagando deudas. Es el sistema que funciona en EE UU y si no tienes ese historial empiezas desde cero, como si hubieras estado en bancarrota”. La solución que encontraron fue pagar todo en efectivo. Se han alquilado un apartamento en Timonium, al norte de la ciudad, tienen dos coches en propiedad -“para evitar que uno de los dos se quede aislado”- y móvil de prepago, y han empezado a descubrir uno a uno los estereotipos típicos del país, como la amabilidad con la que los americanos acostumbran a recibir a sus vecinos. “Nos habíamos cruzado solo con dos vecinas y al día siguiente teníamos una caja de galletas caseras con un sobre que ponía ‘ bienvenidos al vecindario Laura y Alex’”. También, las prisas de los vendedores de coches para cerrar las transacciones. “Son muy agresivos. Hacen el teatro de que están perdiendo dinero e intentan hacer negocio a toda costa para que te lleves el coche ese mismo día”.


Alejandro y Laura nunca perdieron su vínculo con Pamplona -hasta ahora la visitaban, al menos, una vez al mes-, y ahora más que nunca, ese apoyo incondicional que durante años les prestaron sus familias les está siendo de gran ayuda en su aventura internacional.


DNI

 



Nombre. Alejandro Remiro Vidaurreta.

Fecha y lugar de nacimiento. 24 de abril de 1984, Pamplona.

Hermanos. Nerea Remiro Vidaurreta.

Padres. Alejandro Jesús Remiro Carlos y María Lourdes Vidaurreta Abáigar.

Estudios. Ingeniería Industrial (UPNA).

Lugar de trabajo. Knorr Bremse.


Nombre. Laura Pérez Martínez.

Fecha y lugar de nacimiento. 4 de enero de 1984, Pamplona.

Hermanos. No tiene.

Padres. Pedro María Pérez Nebreda y Laura Martínez Aguado.

Estudios. Licenciada en Derecho (Universidad de Navarra).

Lugar de trabajo. Autónoma.

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