Zumba por la sonrisa de Haizea
Haizea Mayayo tiene 7 años y una enfermedad rara neurodegenerativa. Sus padres necesitan ayuda para costear sus tratamientos y un grupo de zumba imparte hoy clases solidarias en La Morea


Actualizado el 17/02/2018 a las 06:00
Haizea tiene 7 años y una enfermedad rara que le impide caminar, mantenerse sentada y hablar con fluidez. Pero la palabra ‘chocolate’ la pronuncia perfectamente cuando quiere un poco para comer. La pequeña es la única navarra que sufre el ‘Síndrome de Aicardi-Goutières’, una enfermedad ‘rara’ neurodegenerativa para la que necesita pasar por muchas operaciones y terapias. Y su familia necesita ayuda. Un grupo de monitores de zumba, que integran el grupo Zumbalove Pamplona, han recogido el guante y organizan hoy unas clases solidarias en el centro comercial La Morea (a las 12 y a las 18 horas, 5 euros). Todo el dinero recaudado -también se pondrán huchas para quien quiera colaborar sin bailar- se destinará íntegramente para ‘La sonrisa de Haizea’, la incitativa que han puesto en marcha los padres de la niña, Joaquín Mayayo Díaz y Janett Solchaga Peláez, ambos de 36 años, a través de su página de Facebook. “Porque Haizea se merece sonreír siempre”, coinciden.
La niña, la pequeña de tres hermanos (dos chicos de 15 y 10 años), fue “un bebé normal” hasta los nueve meses. Entonces empezaron a manifestarse los primeros síntomas: tenía la mirada perdida, se caía cuando se sentaba y pasaba dormida gran parte del día, recuerdan. Sus padres comenzaron un periplo de especialista en especialista hasta que hace cuatro años les dieron el diagnóstico: un tipo de leucodistrofia, que no es leucemia pero también le falta mielina, una sustancia fundamental en la transmisión de los impulsos nerviosos. “Necesitamos mucha ayuda”, apunta su madre, que no trabaja fuera de casa. Su marido es operario en Faurecia. Todos los meses, explican, destinan 500 euros a las terapias de Haizea (en la clínica de rehabilitación privada ‘Paso a paso’). “Ahora le hemos tenido que quitar la logopedia porque nuestros otros dos hijos también tienen problemas: los dos son TDAH y al mediano ahora le están haciendo las pruebas de la dislexia. Necesitan también apoyos”. A la pequeña, además, acaban de operarla de la cadera y la nueva silla de ruedas les ha costado 5.000 euros (más adelante, les devuelven la mitad).
El grupo Zumba Love Pamplona, integrado por monitores de esta disciplina que participan en causas solidarias, impartirá este sábado las clases de una hora por la mañana y por la tarde. Así, el público bailará al ritmo que marquen Itziar Valls Esparza, Alberto Muñoz, María Caridad Cobaleda, Andrea Morton, Maite Marberó y María Pérez para que Haizea pueda seguir sonriendo mientras pide chocolate.