Tribunales
Condenado y multado un navarro por negarse a forrar libros
Fue sentenciado a trabajos comunitarios: forrar libros en una biblioteca y llevar comida al París 365. Pero se ausentó sin decir nada y le han vuelto a condenar. Él alega que una pubalgia se lo impedía


Actualizado el 26/01/2018 a las 11:05
Un joven ha sido condenado a pagar una multa de 2.160 euros por haber incumplido, sin comunicarlo ni justificarlo, los trabajos comunitarios que le impusieron por un delito de tráfico. El condenado alegó después que padecía una pubalgia, algo que no ha quedado acreditado por ningún informe, que le impedía llevar a cabo las tareas que le habían asignado: primero forraba libros en una biblioteca y después ayudaba a llevar comida al París 365. “Se hace difícil creer que estuviera impedido físicamente para desempeñar los trabajos, dada la naturaleza de la actividad que venía desempeñando: forrado y traslado de libros”, destacó el fiscal tras el recurso del joven, argumento que la Sección Segunda de la Audiencia Provincial hace suyo para desestimar las alegaciones del condenado.
En cualquier caso, sigue el fiscal, en caso de haber existido “esa grave lesión incapacitante”, y el joven lo hubiera alegado en su momento, “no hay duda de que le habrían asignado trabajos ‘menos penosos” por parte del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria, el Servicio de Gestión de Penas o el centro de trabajo. Para el fiscal, “resulta significativo” que pese a los intentos que realizó el joven, no pudiese conseguir que su médico de cabecera le certificase su “baja y legitimara su incumplimiento de la pena de trabajos en beneficio de la comunidad”.
El joven interrumpió primero el cumplimiento de la condena porque se marchó a Inglaterra a estudiar inglés, “sin pedir permiso ni comunicarlo”, según la sentencia del Juzgado de lo Penal nº 3, y que a la vuelta, cuando quiso retomar la actividad, la abandonó a los 3 días por la lesión y porque se marchó de viaje a Estados Unidos. En total, había cumplido 30 de los 60 días de trabajos comunitarios que le habían impuesto. Según la sentencia de la Audiencia Provincial, este viaje a Estados Unidos, tal y como reflejó el fiscal, también hace “difícil de creer que tuviera algún tipo de lesión mínimamente seria”. “Él mismo reconoce que pudo viajar sin problema a los Estados Unidos, siendo patente que un viaje en avión de unas ocho o diez horas requiere de un estado físico difícilmente compatible con las lesiones graves que ahora esgrime (una pubalgia)”.
El joven también argumentaba que no pudo cumplir con los trabajos porque tuvo que viajar a Estados Unidos a ver a su familia. “Lo cierto es que, de manera unilateral y sin ponerlo siquiera en conocimiento, optó por eludir el cumplimiento de la pena para poder así viajar a Estados Unidos en una visita de carácter personal”, concluyó el fiscal.