Un acusado de agresión sexual en Alsasua dice que fue un "tonteo" consentido
La fiscalía le pide 9 años de cárcel por violar a una joven en los baños de un bar


Actualizado el 20/09/2017 a las 12:42
Un acusado por agresión sexual enjuiciado desde ayer en la Sección Primera de la Audiencia Provincial mantuvo que su relación con la denunciante, a la que conocía de vista, se limitó a un “tonteo” consentido.
Manifestó que coincidieron en torno a las 6 de la mañana en los baños de un bar en Alsasua. Dijo que él había entrado primero. Después fue ella. Ambos habían bebido. “En un momento dado, comenzamos a enrollarnos. Se oyeron ruidos fuera y yo le dije que estaba casado, que ella tenía novio, que paráramos. Ella salió del baño y yo me fui un poco después”.
La versión de ella es muy diferente. Según explicó, se encontraba con un amigo de fiesta en el bar y fue al servicio. “Como el de mujeres estaba ocupado, entré al de hombres. Él accedió inmediatamente detrás y cerró la puerta. Comienza a tocarme y yo le intento quitar, pero me sujeta con fuerza del brazo y me baja la ropa interior”.
Indicó que el acusado la empujó contra la pared, la penetró en dos ocasiones y que cuando él se sentó en el inodoro pudo aprovechar para salir. La fiscal considera que lo sucedido constituye un delito de violación por el que pide 9 años de cárcel y un delito leve de lesiones por el que solicita una multa de 540 euros, así como una indemnización de 5.000 euros por las lesiones y perjuicios morales causados. La defensa pide la absolución.
Los hechos denunciados ocurrieron el 6 de febrero de 2016 durante la celebración de Santa Águeda, una fiesta importante en la localidad alsasuarra. El acusado reconoció que había bebido “13-14 cubatas, vino y cerveza”, que no tenía “controladas las horas, pero de ciertos momentos sí tenía recuerdo”. “Tuve conciencia de lo que estábamos haciendo y esta denuncia no es cierta. Si negué en el juzgado de Instrucción que nos hubiéramos enrollado fue porque estaba en shock y quería contárselo a mi mujer primero”.
La denunciante señaló que había bebido pero que razonaba “bastante bien”. Tras salir del baño relató que se echó a llorar, no explicó la razón, y que un amigo la acompañó a casa. Durante el trayecto se besaron y mantuvieron relaciones consentidas. “Desde fuera no se entiende y me parece normal. Me arrepiento. Estaba en shock y él me apoyaba en ese momento. Sigo en terapia”.
Fue al día siguiente cuando relató a su novio (que no había salido el día anterior) que había sido violada y acudieron a la Guardia Civil. Ella no quería denunciar “por vergüenza, por miedo, por temor”. Los agentes de la Guardia Civil que declararon concedieron credibilidad al testimonio de la chica, muy alterada y nerviosa. Tres chicas que se encontraban en el bar aquella noche señalaron también que ella estaba “muy bebida, se tambaleaba”. También que ella salió en primer lugar del baño y él lo hizo “al rato”.