FAMILIA Y SALUD

La mitad de los niños celíacos son diagnosticados antes de cumplir 2 años

Los afectados tienen una intolerancia al gluten de por vida y solo mejoran si llevan una dieta libre de esta proteína del trigo

La mitad de los niños celíacos son diagnosticados antes de cumplir 2 años
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La mitad de los niños celíacos son diagnosticados antes de cumplir 2 añosEduardo Buxens
La mitad de los niños celíacos son diagnosticados antes de cumplir 2 años

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Sonsoles Echavarren

Actualizado el 10/04/2017 a las 09:59

Cada vez hay más niños celíacos. Esos pequeños que no pueden comer pan ni galletas ‘normales’ y que en los cumpleaños infantiles y las fiestas escolares son ‘los raros’ que tienen su propia merienda y bolsa de chucherías. Los diagnósticos más afinados, los cambios en la alimentación y el mayor consumo de antibióticos y vacunas han desembocado en un número mayor de celíacos, aunque aún quedan muchos por diagnosticar. Se trata de niños y adultos intolerantes al gluten (una proteína del trigo) y no lo pueden comer a lo largo de su vida. La enfermedad celíaca afecta a una de cada 100 personas, por lo que en Navarra se calcula que hay unos 6.000 afectados, aunque el 80% están sin diagnosticar. De los 2.000 diagnosticados, la mitad han sido detectados en la infancia (desde que son bebés y hasta los 15 años) y la otra mitad, en la edad adulta. El jefe de la sección de Gastroenterología y Nutrición Pediátrica del Complejo Hospitalario de Navarra (CHN), Félix Sánchez-Valverde Visus, recalca que desde hace quince años la mayoría de los niños con esta enfermedad son diagnosticados (8/9 de cada 10).

Sin embargo, en los adultos, añade, el diagnóstico resulta más complicado. La mitad de los menores son diagnosticados antes de cumplir 2 años; y el resto, entre los 2 y los 15.

UNO ENTRE 115 RECIÉN NACIDOS

Félix Sánchez-Valverde lleva cuarenta años atendiendo las enfermedades del aparato digestivo de los niños que son remitidos por los pediatras de sus centros de salud. Y entre estas patologías, la celiaquía, ocupa un lugar destacado. Sobre todo, añade, en los últimos años. Si entre 1976 y 1980 había un niño celíaco entre 2.156 recién nacidos; en 2000 se contabilizaba uno entre 155; y ahora, entre 115. “Cada vez hay más porque han mejorado los diagnósticos y por el tipo de alimentación. Ha aumentado la ingesta de proteínas (carne), de antibióticos... Y se pierde la tolerancia a los antígenos (sustancias ajenas al cuerpo que el sistema inmunológico reconoce como una amenaza)”.

La celiaquía, explica Sánchez-Valverde, afecta a más mujeres (el 60%) que a hombres (40%). Y presenta síntomas muy claros en el aparato digestivo (diarreas, vómitos, pérdida de peso, abdomen hinchado...); y otros que no lo son tanto (anemias, baja talla, dolor abdominal...) Esta enfermedad, a la que él prefiere llamar “condición” (porque, si se elimina el gluten de la dieta, las personas no tienen síntomas), se descubrió en la Antigua Grecia. El término celíaco procede de ‘koiliakos’ (’koelia’ en griego significa abdomen) y se le dio ese nombre ya que los enfermos tenían el vientre hinchado. Sin embargo, recuerda Sánchez-Valverde, no fue hasta después de la Segunda Guerra Mundial, en Ámsterdam, cuando se descubrió que era el gluten el que provocaba la enfermedad. “Se vio que a los niños celíacos que dejaban de comer pan, por la hambruna que había, les desaparecían los síntomas y se encontraban mejor”.

Existen algunas condiciones, continúa el pediatra, que hacen a un niño más propenso a padecer la celiaquía (como el Síndrome de Down, la diabetes o tener padres y hermanos celíacos, ya que en un 30% de los casos es una patología de origen genético). Además, sigue, la enfermedad celíaca si ha sido diagnosticada en la edad adulta (se ha estado mucho años padeciéndola sin saberlo y, por tanto, tomando gluten) puede ser un factor de riesgo para sufrir un cáncer de tipo digestivo (no de colon), osteoporosis (porque no se absorbe bien el calcio, ya que las vellosidades intestinales están atrofiadas), anemias (no responden al tratamiento porque no se absorbe el hierro) y abortos de repetición. “De hecho, cuando una mujer ha sufrido más de dos abortos, los ginecólogos la derivan a hacer las pruebas de la celiaquía”. Muchas veces, añade, cuando dejan de comer gluten se quedan embarazadas y las gestaciones siguen adelante sin problemas.

En la enfermedad celíaca, insiste, es “fundamental” que los pacientes o sus padres se formen en qué alimentos pueden comer. “Cuando los adultos son diagnosticados, se les remite a un dietista del SNS. En los niños, sin embargo, esto no ocurre y es muy necesario”. Según Sánchez-Valverde, la intolerancia al gluten puede aparecer en cualquier momento de la vida (no la primera vez que se toma, de bebés) y criticó el “negocio” de los productos sin gluten. “Se han puesto de moda porque se consideran más saludables. Solo el 10% de los consumidores son celíacos”.

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