PAMPLONA
3.000 euros por abrir la puerta
Un vecino de Pamplona movilizó a policía y bomberos porque su madre, de 86 años, no respondía a sus llamadas. Pero era falso, solo quería que le abrieran la puerta. Ha sido multado


Actualizado el 24/03/2017 a las 12:08
Si lo que pretendía el ciudadano con su llamada a la Policía Municipal de Pamplona era ahorrarse el gasto del cerrajero, la alternativa le va a salir por entre 1.500 y 3.000 euros. Es la multa que le han impuesto por haber movilizado a los bomberos para que le abrieran la puerta con una supuesta emergencia que después se descubrió que era falsa.
Ocurrió el lunes en la capital navarra. Eran las 23.10 horas cuando la centralita de la Policía Municipal recibió la llamada de un varón de 51 años que alertaba de que estaba llamando a casa de su madre, de 86 años, pero que la mujer no respondía, y tampoco sabía dónde podía encontrarse. Hasta el lugar, un piso de la calle Gorriti, se desplazó una patrulla policial y también los bomberos, que ante casos de este tipo se desplazan para abrir la puerta del domicilio, por si en el interior puede encontrarse alguna persona en apuros. Cuando los bomberos abrieron la puerta, en el interior del domicilio no había nadie. Entonces pidieron explicaciones al ciudadano, que respondió con evasivas del tipo “estará dando una vuelta y la volverá”.
Los agentes le recriminaron que hiciera un uso tan poco responsable de los servicios de emergencia, y ante la actitud que mostraba el vecino decidieron indagar sobre el asunto. De esta manera descubrieron que la madre del alertante llevaba entre año y medio y dos años ingresada en una residencia de ancianos. Ya entonces, el hombre les reconoció que había llamado con el fin de que le abrieran la puerta, ya que se había olvidado las llaves y él vive en ese domicilio.
La policía decidió entonces sancionar al vecino según el artículo 34 de la ‘Ordenanza Municipal sobre promoción de conductas cívicas y protección de los espacios públicos’, que considera una infracción “muy grave” la “provocación inadecuada o maliciosa de la movilización de los servicios de urgencia”. Dichos comportamientos conllevan una sanción económica de entre 1.500 y 3.000 euros a quien las comete. Es la misma sanción que se impone, por ejemplo, a los que de forma deliberada apagan cualquier sistema de alumbrado público, a los que rompen árboles situados en la vía pública o jardines... En el mismo lugar, los agentes de la Policía Municipal notificaron la denuncia al vecino de Pamplona.