ENTIDADES FINANCIERAS
Caja Laboral e Ipar Kutxa comienzan su futura integración


Actualizado el 20/03/2012 a las 15:37
Las cooperativas de crédito vascas Caja Laboral e Ipar Kutxa han anunciado este martes el inicio de "conversaciones formales" dirigidas a la futura integración de ambas entidades.
Según ha indicado Caja Laboral, la entidad resultante de la posible fusión se convertiría en la segunda entidad financiera del País Vasco y la segunda cooperativa de crédito de España.
La alianza pretende "potenciar un proyecto de entidad financiera de economía social" alternativo al "actual proceso de bancarización del sistema financiero estatal" y convertirse en "un punto de apoyo para la cimentación de la recuperación económica".
Caja Laboral, perteneciente al Grupo Mondragón, cuenta actualmente con 21.536 millones de euros en activos, 364 sucursales, 1.200.000 clientes y 1.887 socios.
Su actividad se extiende en los mercados de Euskadi, Navarra, Aragón, la Rioja, Castilla y León, Cantabria, Asturias y Madrid.
Ipar Kutxa, por su parte, dispone de 3.967 millones de euros, 87 oficinas, 175.000 clientes y 397 empleados, mientras que su negocio se concentra en Bizkaia y Araba, aunque también cuenta con algunas sucursales en Gipuzkoa.
La integración reforzará la posición de la nueva entidad especialmente en Bizkaia y Araba y le permitirá alcanzar "cuotas de mercado significativas" en el País Vasco y Navarra, con más de 750.000 clientes en la Comunidad Autónoma Vasca y 110.000 en Navarra.
El total de clientes, contando el resto de mercados, superará la cifra de 1.300.000, según ha informado la entidad del Grupo Mondragón, que ha destacado que los parámetros de gestión de ambas cajas, medidos en términos de solvencia, liquidez y morosidad, "se encuentran entre los más notables del sector".
Caja Laboral ha explicado que el objetivo de esta operación consiste en "impulsar un modelo de hacer banca soportado en los valores y principios del cooperativismo".
La nueva entidad abogará por un modelo basado en la "cercanía y proximidad con el cliente, destinado a ejercer un papel clave y necesario en el nuevo panorama financiero, para colaborar desde una óptica diferente en el desarrollo económico y social".
El proyecto de integración se cimentará en los socios, "mediante la equiparación en todos los derechos y obligaciones entre los distintos colectivos de socios de ambas entidades", tanto desde el punto de vista económico como "social y representativo".
También tratará de facilitar la incorporación como socios de los empleados de la nueva entidad, "garantizando los puestos de trabajo y sus condiciones".
Caja Laboral matiza que "en el caso de que el nuevo proyecto requiera de alguna medida de ajuste, ésta será gestionada desde la voluntariedad y el acuerdo".